Anuncios

Respuesta

Lo que sucede durante la crisis desde el poder financiero y con sus actores políticos entra dentro de la lógica del Poder. Hay, sin embargo, cuestiones que ocurren fuera de todo sentido social, pero forman parte de lo irracional del mecanismo corruptor de quienes se apoderan de la sociedad en la que vivimos.

.

El Poder es algo consustancial a las civilizaciones, a la Historia, que es recorrida sobre este proceso que construye los estados, para lo cual son necesarias la alienación o vaciamiento del yo de las personas, ya desde los clanes o la tribu.

.

Pero hay algo nuevo en este proceso, como es la tecnificación y la ausencia de reacción social, que quizá sea consecuencia de esta técnica de ejercer el Poder, cuya única respuesta parece ser la locura (con la violencia hacia uno mismo y como forma de expresión a veces), ante la ausencia de pensamiento crítico, en parte porque han sucedido enormes cambios y trasformaciones tanto en las comunicarnos como en la forma de ver la realidad, sin que lo hayamos asimilado.

.

“Sin razón sin locura sin locura sin razón
no eran nada
salvo yendo de la mano…
aunque el tiempo de la razón es breve
y el tiempo de la locura
interminable”
(La locura del cielo” de Carlos Aurtenetxe)

.

Como dice Carlos García González, el pensamiento crítico, y pensar en general, ha sido desplazado por sistemas de “programas” y modelos de ejecución con propuestas e ideas, pero que son desarrollos funcionales, cuya medida se hace en eficiencia social, sea de mercado, políticas, económicas, lo cual no exige debate, sino resoluciones y “pragmatismo”. Esta forma ejecutiva de plantear las cosas se ha contagiado y extendido a toda la sociedad, incluida la parte que cuestiona los resultados de esta manera de vivir, pero no aborda tales mecanismos, sino que los fortalece y apuntala como sistemas únicos (pensamiento único) No requiere respuesta alguna, sino formar parte de este montaje, de manera que toda crítica queda asimilada.

.

De esta manera no se plantean alternativas AL Poder, sino DE Poder. Y toda acción es atrapada en esta tecnificación del funcionamiento social.

.

Lo que carece de lógica ante lo que está pasando es precisamente la falta de respuesta, la cual se reduce a un espacio virtual que se expande como el humo, forma una nube y no hay ni tan siquiera fuego porque son humo y nubes artificiales, un artificio que hemos creado sin reflexionar al respecto.

.

Una respuesta es la violencia ciega, que lo que hace es reforzar la tecnificación como amparo de la sociedad y se plantea ciega sin salida posible. Es la respuesta al dolor y a la deshumanización de las guerras tecnificadas, la información técnica, la vida modelada en el miedo-consumo-sumisión – pobreza – exclusión. Y sufren las consecuencias los sumisos a sus dioses junto con los sumisos al Poder, sacralizado éste en su contexto técnico y científico.

.

Y las respuestas vienen dadas como moldes de pensamiento: nada se puede hacer, la gente (los otros) no se mueven, y todas y todos somos los demás de los demás, los otros de los otros, de manera que esta “otrosidad” nos diluye en la nada social y política, lo mismo que sucede a nivel literario, artístico y demás.

.

.

La anomalía histórica de nuestro tiempo histórico es la falta de respuesta, pero que la ha habido: 15M, 22M, diversas Mareas, pero ha sido apagada, posiblemente dirigidas las reacciones de institucionalizar la contestación social para que desaparezca. Salir en masa a la calle fue una reacción ante la falta de respuesta, que sólo se masculló en la indignación, pero vuelve la indignidad social: callar.

.

“… entre las entretelas
que derrama el vacío al desfilar

sino lo que no tiene
pues está lleno de vacío
dice el viento desnudo de sí mismo en el hayedo…”
(Carlos Aurtenelxe)

.

No hay lucha, pero esto la tecnificación lo traduce y lanza como que “no hay lucha posible” y en lugar de pensarlo lo tragamos.En lugar de criticar y buscar salidas nos rendimos o metemos en laberintos donde la acción se pierde en no actuar.

.

Desde las instituciones la respuesta se tecnifica, se burocratiza, se desvía y cae en el postureo, en la nada para nada. “Hacemos cosas”, dicen los políticos de la “dignidad”. Pero ¿lucháis? Nada. Y he aquí el error que apuntala la pasividad social: formar parte de un circo mediático donde se quiere enterrar cualquier lucha real. Y reciben dinero, lo que se traduce en “para ellos” en un acto de “justicia democrática”. Nos hacen espectadores de su teatro, el cual depende del guión. No existe un proyecto establecido porque es táctica, tecnificación de la no-respuesta.

.

Es a esto a lo que hay que reaccionar. Voy a poner un ejemplo, lo que se dijo en tiempos hacer “un análisis concreto sobre la realidad concreta”, que para algunas personas de la política pop es hacer una croqueta de diseño chef… Y a esto lo llaman “creatividad política”. Para los otros es “progreso y desarrollo”.

.

Cuando un jubilado que recibe la no contributiva, sobre trescientos veinte euros, denunció su situación precaria en la fiscalía provincial, para iniciar un largo proceso jurídico sobre la base de la Carta Social Europea, que firmó el Estado español y no cumple, planteamos que las fuerzas del “cambio” lucharan porque el ayuntamiento pagara la diferencia de lo que cobran hasta el umbral de la pobreza, 637 euros, cuantía que establece oficialmente el Instituto de Estadística Europeo, un organismo oficial. Y lo hace por unidad de consumo, no individualmente, pero es un paso necesario hacia modelos sociales más justos, equitativos y necesarios como la Renta Básica.

.

La no respuesta vino de la tecnificación asumida, burocracia, cuando ponen pegas y frenos: eso no compete al ayuntamiento. ¿Cómo que no? Toda injusticia es llevada a cabo al amparo de sus leyes, cuyo marco jurídico es lo que hay que cambiar. ¿Y vuestra competencia cuál es? La culpa del capitalismo. ¿Y qué respuesta damos?, etc.

.

Pocos días después muere una mujer indigente (“de raza negra” según publicó la prensa) que vivió largo tiempo en chabolas junto al río, en una situación límite de pobreza, al igual que otras personas lo siguen haciendo hoy en día. ¿Qué respuesta se ha dado? ¿Qué respuesta a la pobreza y exclusión? Mientras tanto, al mismo tiempo, se debatía en la institución municipal sobre el cambio de nombre de calles, de manera que la Ley de la Memoria Histórica se convierte en el olvido del dolor de lo histórico que debe ser visible, pero que no se vea es lo pop de hoy. Se proponen nombres de mujeres famosas, nunca de pobres ni de trabajadores anónimas, etc… Lo cual se convierte en una presión mediática y no hace falta luchar, sino victimismo-prensa. Contra la pobreza sí es necesaria la lucha. Empezando por acciones. ¿Y? No saben, no contestan.

.

Hace veinticuatro años murieron unos inmigrantes que circularon en una furgoneta vieja y nos juntamos un grupo de seres humanos para lanzar desde un puente unos claveles al río para mandar un mensaje contra la pena que no pone remedio a lo que causa ese pena hipócrita. En el mismo río muere una mujer pobre y ni un gesto. tan sólo un pequeño grupo leímos unos poemas y lanzamos una flor. Como dijera Emmanuel Mounier, “cuando no hay esperanzas queda el testimonio”. Pero que sea para sembrar la lucha. Lo cual exige reflexión, pensar para desvelar la tecnificación que nos atenaza y que se disfraza en todo el espectro de la política y de las ideas-vacías que llena de nada la respuesta social, pero es una nada tecnificada, que parece algo (teoría de modelos)

.

Emplear toda la inteligencia,
por poca que sea, en no aprovecharme
del mundo tal cual es
para no morir
de un ataque de esperanza.
Historia de la hierba.
Más jamás puedo olvidar”.
(Carlos Aurtenetxe)

.

.

.

.

Anuncios
  1. 15 agosto, 2016 en 11:17

    Otro tanto podría decirse de las víctimas de la Talidomida, siendo como somos el único país europeo que se ha negado a indemnizar a los afectados, viéndose estos obligados a recurrir al Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo. ¿Ha habido alguna respuesta social por parte de la izquierda? ¡Por Dios, qué cosas pregunto! Bastante que tienen con prohibir la proyección de partidos de fútbol en pantalla grande o de cambiar el nombre de la calle dedicada al torero Manolete. Los lisiados de la Talidomida (no hay por qué tenerle miedo a la palabra “lisiado”; Cervantes también lo fue) no interesan políticamente a nadie. Carecen de eso que se llama “glamour”.

  1. No trackbacks yet.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: