Impuesto de valor monetario añadido (IVMA)

                 En uno de los informes de José Miguel Sánchez, me comenta que hay varios proyectos de fusión de todas las Bolsas europeas. probablemente se acabe creando un único mercado financiero a nivel de Europa. Lo cual es lógico cuando se ha establecido la liberalización de este mercado y no hay fronteras en estos negocios de capitales. 

                Las inversiones en valores son cada vez más rápidas y se centran en valores nuevos. Actualmente donde más dinero se mueve es en el mercado de futuros, que además es donde menos comisiones de paga. 

                En todo este movimiento de inversiones de capital apenas se recauda para el fisco, cuando es donde más dinero se mueve y más se gana. Porque es un fenómeno relativamente nuevo, en las dimensiones que sucede hoy en día, y se aplican aún criterios fiscales del pasado. Me comenta José Miguel: “Partiendo de la base de que estamos hablando de un bien tangible, el dinero, y que no paga por aumentar el valor se podría establecer un IVA. Todos los años la capitalización bursátil hace que muchas empresas valgan más y no aportan valor social“. Se supone que este valor lo hace a través de crear empleo, pero sólo es una suposición teórica, pues muchas veces el incentivo para el empleo cuesta mucho dinero al erario público en incentivos y subvenciones, a parte de lo que se pierde por reducciones fiscales.

             Comentando el tema se nos ocurrió que se tributase no por la sede en donde esté instalada la empresa operadora, pues se duplicaría las fugas empresariales a Paraísos Fiscales sino por operación realizada y en el momento de hacerse.  Una sociedad holding aplaza la imposición fiscal sobre los dividendos hasta ser transferidos al país de residencia de la sociedad matriz. países como Luxemburgo o países bajos están exentos de impuestos a sociedades sobre los beneficios. Pagan un canon por establecerse y mantener su sede, lo cual en pequeños países puede resultar, como de hecho lo es, pero merma el requerimiento social de grandes poblaciones de otros países. 

                Al mismo tiempo establecer un Impuesto de Valor Monetario Añadido (IVMA), al entender que el dinero en el mercado de valores es una mercancía más que se consume. El cual formaría parte de la Tasa RB. De manera que se entienda en negocio bursátil, hoy en día, como una industria financiera, que produce valor y por ende riqueza y a la larga dinero, pues esponja la capacidad económica de un país. Planteamiento que no se acepta desde posiciones de “izquierdas”, cuando los parámetros económicos y sociales han cambiado y por lo tanto el sentido y contenidos de izquierda también.  El aumento de beneficios ya no viene casi de la plusvalía sino del pluscapital, sobre lo cual he pormenorizado en otros trabajos.  Los productos financieros se venden y compran y no pagan IVA, sin embargo si es con un producto o un servicio sí. La evolución del modelo actual exige  establecer el IVMA. 

                Igualmente la idea de Henry George de establecer un Impuesto sobre el Valor de la Tierra (IVT) se puede reconvertir, por las razones que hemos aludido antes, en un Impuesto sobre el Valor Añadido a la Tierra (IVAT) O sea una tasa que encauce socialmente las especulación y permita una solidez económica de la misma, al adecuar el sobrevalor añadido. Lo cual es medible, mientras hacer una tasa suelo sin comprobar su precio en el mercado es harto complicado e irreal. Hay tierras que no se venden o son baldías, pero por una expansión inmobiliaria se puede recalificar y revalorar. Pienso que es más útil fiscalizar esta sobrevaloración, que se incluiría en la tasa Renta Básica.