Nueva ley del registro civil. Libertad para elegir el nombre de los hijos.

Cuando fuimos mi compañera y yo a registrar a nuestro hijo creímos que era una broma cuando el juez se negó a ponerle el nombre de Rayo, alegando que sonaba mal, que sugiera una imagen tétrica. En el recurso  dijimos que también sugiere bellas imágenes como un rayo de luna y aludimos a la leyenda de Gustavo Adolfo Bécquer. La ley no se había cambiado y tenían que ser nombres del santoral. Nos ofreció llamarlo Rayo María o José Rayo. Dijimos que no, que el nombre, Rayo,  viene de la fusión de nuestros nombres RAmiro y YOlanda. Iniciamos un periplo judicial que finalmente hizo que cambiase la ley. Se hicieron muchos chistes al respecto y tribunas de prensa.

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Casi treinta años después, 7 – VIII – 2016 surgió un debate similar en la prensa. Fulgencio Fernández, recordó esta historia en La Nueva Crónica de León: “Ya nos pasó aquí al Norte cuando Pinto dio en llamar al rapaz Rayo, y le querían poner José Rayo, que no sé qué es peor”.

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