El sociólogo Anthony Gidens, en su obra “La transformación de la individualidad”, comenta que la sociedad moderna se caracteriza por tener una historia emocional clandestina, que está por revelar. Hay toda una serie de estudios sobre el inconsciente en relación con la sociedad en las obras de Marcuse y Erich Fromm. Wilhelm Reich estudia desde el psicoanálisis  la relación del ser humano con la sexualidad  en obras como “La función del orgasmo” (que según Victoriano Fernández debiera  titularse “La función de la serotonina”) o “la muerte de Cristo”. O Vernadsky que estudia la evolución de la sociedad en fases que se han desconectado unas de otras, lo que hacen que progrese la técnica, el conocimiento y las emociones queden al nivel de la prehistoria. También la relación con un inconsciente colectivo como hace Jung y otros..

Retrato

Según Marcuse las formas de opresión cambian, pero su fundamento es el control del principio de placer, que va desde su anulación a su banalización. Lo cual permite introducir en la conciencia de las personas quimeras ideológicas, religiosas o publicitarias. Obras de este autor como “Eros y civilización” y “El hombre unidimensional” explican como la sociedad se ha construido sobre la eliminación del principio de placer, lo que da lugar a lo que llama la deserotización de la vida, a partir de la cual es posible ejercer la tolerancia represiva. W. Reich estudia el control de la actividad sexual para conseguir un carácter generalizado de tipo neurótico que hace que se establezca una conducta obsesiva, socialmente admitida, para aplicarse en el trabajo, la guerra y el consumo.

Portada de Eros y Civilización de Herbert Marcuse

Para Erich Fromm separar la afectividad (amor) y las emociones (sexualidad) ha dado lugar a una sociedad agresiva y violenta, que afecta a las relaciones de los ciudadanos. Para Huizinga en la Edad media el matrimonio poco tiene que ver  con el amor “mejor que un muchacha no se enamora ni de su novio”, la recompensa a ser una buena esposa será el cielo después de la muerte, de manera que hay que prepararse para ese momento. Sin este componente afectivo no se puede entender cómo funcionó la Edad Media. En sus obras “El arte de amar”, “Miedo a la libertad” “Ser o Tener”, “Psicoanálisis de la sociedad contemporánea” Fromm analiza la formación de la personalidad con ausencias afectivas que responde a un modelo de producción y de consumo de masas.

Pero esta concepción de la sociedad se ha construido a lo largo de siglos. Al presente se ha llegado mediante un proceso histórico, que no responde al azar. Todos los autores vienen a corroborar que falta algo en el desarrollo colectivo en cuanto a la personalidad de los sujetos. Algo que la literatura ocultó siglos atrás, algo que podemos leer en la obra “Amadís de Gaula”. En sus memorias sobre la conquista de México, el soldado Bernal Díaz, que tras acabar la guerra en la ciudad central los soldados solazaban y alegraban con mujeres indias, con muchas de las cuales luego se casaron. Tras divertirse, para cumplir con las obligaciones espirituales hicieron procesiones y misas.

Cuadro

Es necesario recuperar la literatura de caballería como valor intrínseco y sacarlas del olvido y de la represión. En la actualidad se ha recuperado la sexualidad, pero separada del sentimiento. Tal es lo que se manifiesta en obras emblemáticas que han vuelto a la sexualidad de los personajes, pero de una manera descompensada como reflejo de la modernidad. En la obra de Proust el personaje central ama a Gilberta, pero se relaciona sexualmente con Albertina y luego con Andrea, a las que paga y de las que se apasiona. Ella da lugar a los celos como patología sentimental. Joyce lleva a Bloom ante su mujer desnuda, que duerme o se hace la dormida para masturbarse sobre ella contemplando su desnudez. Molly piensa en marcharse con su compañero de canto. La distorsión de las relaciones personales hacen de los sentimientos fuente de conflicto permanente y de las relaciones sexuales un problema.

No es asunto baladí, sino de máxima importancia por las consecuencias que puede acarrear. Es el eje sobre el que Fred Uhlman recrea como alemán sus dos novelas “Reencuentro” y “Un alma valerosa”. Plantea cómo una sociedad culta y sensible es capaz de llegar a algo como el nazismo y anular tanto a las personas que fueran capaces de crear campos de exterminio, una organización para hacer la guerra contra el mundo. Sus protagonistas son cultos, sensibles, también el ambiente, pero son tímidos con las chicas, reconocen que su ternura está reprimida, que no sienten afecto de sus padres. Konradín, un noble alemán que se hace oficial del ejército nazi, aunque luego como consecuencia de su amistad con Hans, un compañero de clase judío, es condenado a muerte por intentar atentar contra Hitler.

Konradín a pocas horas de ser ejecutado en una horca escribe a su amigo, reconoce que no sigue a ninguna mujer porque ha sido educado en la represión, lo que él llama el autocontrol. Su padre, noble ejemplar, es distante, se limitaban a pagar lo que necesitase, pero le faltó afecto. Se pregunta si su madre tenía sentimientos, algo que le preocupa, que considera que es inportante saber ya que gozó de su pompa y gloria, del boato de fiestas y apariencias. Fue capaz de odiar, en especial a los judíos, pero ¿de amar?, ¿fue capaz de amar?. Cuenta que  oyó decir a su madre, una vez que se hizo el dormido, testigo de una conversación privada con sus sirvientas a las que desprecia tanto como para contar intimidades, como si hablara sola o se las contara a un perro: “detesta el sexo”; y “sólo las prostitutas disfrutan del sexo”. El padre de Konradín fue adúltero. Esa falta de amor carnal le llevó a amar la poesía, esa falta de afecto le llevó a enamorarse sin pasión, sino sentir devoción por su amigo. Lo mismo que a su madre fue admiradora de Hitler y todos trasladan el amor al otro a la patria y ponen el cuerpo a su disposición para la guerra.

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Hechos significativos

Quisiera apuntar unos datos significativos que suceden desde que se edita la obra “Amadís de Gaula” hasta su desaparición y desconocimiento de este libro, que llega hasta nuestros días. El impulso sobre el que se desarrolla el arte de escribir en la modernidad es la novela por antonomasia de nuestra cultura: “don Quijote de la Mancha”. Veamos unos datos asociados a unas fechas, que van de 1508 a 1605, sin entrar en interpretaciones.

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* En España se implanta la Inquisición en 1478. Se aprobó el uso legal de la tortura por esta institución. En España no se suprime hasta el año 1843. Como expone el filólogo e historiador Luis Gil Fernández: “La inquisición influyó decisiva y negativamente en nuestro desarrollo cultural. Lo peor no fue sólo los daños inferidos a la persona concreta sino el impacto en la conciencia de la colectividad y el condicionamiento histórico, con actitudes como el encogimiento del espíritu”. Algo que indica este profesor y que es digno de tener en cuenta en relación a lo que estamos tratando es que ya el historiador romano Tácito de Boccalini (1613) analiza como la consecución de un efecto mimético tipo al camaleón que evita la rebelión personal para que no se trasgredan los valores vigentes ni se creen conflictos o preocupaciones. De lo cual podemos observar no es posible salir sin una referencia externa, bien sea desde otra manera de pensar o desde una óptica diferente de la historia.

* Previamente hay una serie de medidas que tiene que ver de cara al futuro. Por ejemplo, en el concilio de Santiago, año 1289, se prohíbe a los curas vestir con ropa llamativa y hacer ostentación de relaciones ilícitas. También los concursos de belleza de monjas, e invitar a pernoctar en sus conventos y habitaciones a monjes y peregrinos. Lo cual si se prohíbe es porque es una práctica habitual y la gente no por ello deja de ir a misa. En la época en que se publicó Amadís una gran parte del clero aceptaba el concubinato. La reina Isabel la Católica luchó contra esta situación asesorada por su confesor, Hernando de Talavera, que más tarde fue nombrado arzobispo de Granada, recién conquistada. No podemos olvidar que hay una gran pugna entre la curia que rodea a los reyes y una parte de los representantes de la iglesia católica. Hubo una gran resistencia de las órdenes monásticas a la represión de la sexualidad, que culminó en 1517, a la muerte del cardenal Cisneros, encargado de tal cometido. Unos años antes se sabe que 400 frailes andaluces se convirtieron al islam, lo que hizo que por la fuerza les trasladasen a África.

* La obra de Erasmo se incluye en 1559 en el índex de libros prohibidos, considerados peligrosos. Desde 1572 a 1577 Fray Luis de León es encarcelado por estudiar las obras de Erasmo.
* Desde 1501 se exige una bula para lo impreso sin licencia eclesiástica. Veinte años después el papa León X excomulga a Lutero, quien había denunciado que se vendan indulgencias a cambio de dinero.
* En 1559 se hace un índice de libros prohibidos.
* Copérnico escribió su teoría heliocéntrica, en la que demuestra que es la tierra la que gira alrededor del sol, entre 1507 y 1515, sin ser publicada hasta el s. XIX.
* El año 1573 Ambrosio Morales, cronista de Carlos V y luego de Felipe II viajó por el norte de España para hacer un recuento del patrimonio. Se amputó los miembros viriles pues “sintió una diabólica tentación, mientras se afeitaba. Se aplicó con suma violencia para su irreparable derrota, las artes cisorias de Cronos en el sitio de la erección. Se cortó los miembros viriles por la raíz”. La iglesia había tenido que condenar la automutilación pues fue una práctica frecuente. En aquellos años suceden las historietas populares y creencias-experimentadas de relaciones carnales con seres inmateriales, incubos y sucubos: espíritus al servicio de Lilit, demonio de la noche, que visitan a las personas mientras que duermen provocando sueños lascivos y agotadores.

* El año 1592 Giordano Bruno fue denunciado a la inquisición de hereje. Quemado en 1600 por no retractarse de pensar sobre lo religioso. Es el claro símbolo de como se mata el pensamiento en un momento en que sucede un cambio en la sociedad. Giordano Bruno fue de la orden de predicadores cuya misión fue evangelizar a herejes y analfabetos. Lo cual quiso hacer mediante la razón y la reflexión, cuando la otra vía fue imponerla a sangre y fuego.
* El año 1616 el cardenal jesuita Roberto Belarmino dio instrucciones a Galileo para que no defendiera el concepto de que la Tierra se mueve. Vemos que hay todo un proceso de anular la realidad, la de la persona se consigue controlando su sexualidad y el pensamiento. Y controlar la realidad del mundo eliminando el conocimiento científico. En 1633 juzgan a Galileo acusado de “sospecha grave de herejía”. Fue condenado a prisión perpetua. La observación de que la tierra se mueve se consideró una herejía. Galileo escribió sobre la irrelevancia de los pasajes bíblicos en los razonamientos científicos, ya que la interpretación de la Biblia debería ir adaptándose a los nuevos conocimientos y que ninguna posición científica debería convertirse en artículo de fe de la Iglesia católica. Los ejemplares de “El Diálogo” fueron quemados y la sentencia fue leída públicamente en todas las universidades. Juan Pablo II abrió en 1979 una investigación sobre la condena eclesiástica del astrónomo para su posible revisión. Trece años después una comisión eclesiástica reconoció el error del Estado Vaticano.
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* Entre los años 1623-1662 se impone el modelo lógico cartesiano, frente al de Pascal. El cartesiano parte de una verdad fundamental. El pascaliano de que hay varias, de manera que es posible analizar la realidad de muchas maneras. Construye una lógica que facilita cambiar la manera de pensar y de ver el mundo.
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* Lope de Vega, sobre el año 1620 hace una reforma del teatro. Anterior a él las obras se consideran “bufonadas inútiles y necias, que halagan el vicio”; “Se impone un teatro para personas virtuosas, en favor de las buenas costumbres” , lo cual puede leerse en el libro “Viaje por España” de la condesa D´Aulnoy (1679) Este teatro que se establece como “oficial” en el s. XVII tiene como eje de su desarrollo el ensalzamiento del amor conyugal y la fidelidad, de manera que las reglas y normas católicas, junto a la fe son incuestionables.

Son algunos datos significativos, acompañados de otros muchos que debieran ser estudiados para ver que no sólo se produce un retraso en la sociedad, sino que supone el asentamiento de toda una mentalidad, con la que se construye un modelo social del que actualmente somos herederos. Se piense después lo que se piense, se ha establecido un modelo de ver y de construir la realidad. En el caso de la obra de Amadís se elimina con él, y demás obras de su estilo, toda una posibilidad literaria, de comunicación, de ver la realidad. El imaginario colectivo y personal se reduce a una mirada muy estrecha.

La censura cultural y la política

La censura cultural es diferente a la política. En ésta es posible sobrevivir clandestinamente. Pasado el poder que censura se recuperan las ideas calladas de democracia, igualdad y libertad o cualquier otra. En la cultura lo que se posterga queda olvidado, sustituido y deformado. ¿Quién conoce la obra de Amadís de Gaula? ¿Quién la ha leído? Por eso me ha parecido importante decir lo que cuenta esta obra, sin interpretaciones, con qué intención, que no es otra que la que explica su autor en el prólogo. Y lo escrito escrito está. ¡A comienzos del siglo XVI! lo cual es asombroso. Creo que supone un gran descubrimiento literario.

Marx y Engels en su obra “La ideología alemana” dicen algo que debemos tener muy en cuenta: “las ideas de la clase dominante son las ideas de su época” ; “Los cambios en el lenguaje comportan cambios en la percepción de la realidad. Quien controla el lenguaje controla la realidad”. Y la construye, al igual que nos construye el pensamiento. Por eso es muy difícil que pueda interesar la obra de Amadís y hasta puede parecernos extraña.

El final de la época feudal supuso la construcción de los estados modernos. Aparecen los ejércitos profesionales. Esto entra en pugna con la mentalidad feudal de los caballeros. Claramente lo expone Modesto Costa y Turell en su obra “La ciencia del blasón” (1856): “Para establecer la disciplina en los ejércitos fue preciso destruir el espíritu caballeresco”, al ser incapaces de someterse a la instrucción militar. Sin embargo la anulación de aquella mentalidad es más profunda y se quiere ignorar su esencia. Carlos V crea las compañías de soldados. Según la biografía de Salvador de Madariaga este emperador lee más de una vez Amadís de Gaula (1516 – 1556), lo cual se cuenta como dato significativo.

De la Edad Media surgen los estados modernos y un nuevo pensamiento, una nueva organización del trabajo. En aquella época se establecen, por decirlo de alguna manera, los genes sociales de nuestra modernidad. Y en ellos se han eliminado una parte que forma parte, ausente hoy, de nosotros. Ser consciente de ello es necesario para llegar plenamente a la modernidad y evitar los frenos y pasos atrás que sufrimos una y otra vez. La lectura de Amadís de Gaula nos puede ayudar.

En la Iglesia católica, el primer catecismo oficial fue preparado por el concilio de Trento (1566) conocido como el Catecismo de Pío V. Los catecismos para uso popular fueron redactados por el jesuita alemán Peter Canisius y publicados entre 1555 y 1558. Se elimina el segundo mandamiento de las tablas de Moisés, tal como viene escrito en el Deuteronomio: “no harás imagen ni figura alguna de cuanto hay arriba en los cielos”. Y el sexto se cambia sibilinamente. El “no adulterarás” se convierte en “no cometerás actos impuros”. Sucede en ese periodo de tiempo entre las obras  Amadís de Gaula y don Quijote. Advirtamos que con el pensamiento no se delinque, pero sí se peca. La iglesia católica, las religiones en general y cualquier Poder tecnificado o absoluto, penetran en la conciencia del individuo. Es conocida la sentencia eclesiástica de que se peca en pensamiento, palabra y omisión. Pero no es nuevo. Cuando el imperio romano, con todo lo que se presupone de él el emperador Augusto, puso todo su empeño en regenerar las costumbres y la moral. Llegó a desterrar a su hija Julia el año 8 dC. por llevar una vida licenciosa. También ese mismo año Ovidio se exilió, hasta su muerte diez años después, tras escribir su obra “Arts amandi” por su alto contenido erótico.

Años después Pío IX, Pío Nono, establece la infalibilidad del Papa, cuyas sentencias están fuera de error en cuestiones de fe y moral (año 1850) Cuatro años después establece el dogma de la inmaculada concepción, dejando a la madre de Jesús fuera del pecado original. En 1950 el papa Pío XII establece que la virgen María sube al cielo en cuerpo y alma, la asunción de la virgen. Miembros de la iglesia católica se preguntaron entonces que cómo era posible que se aceptaran este tipo de cuestiones, que unos siglos atrás nadie se hubiera creído tan siquiera. ¿Qué había pasado? Y más cuando la ciencia había empezado a abrir los ojos sobre la realidad.

Llegados a este punto caben unas reflexiones de autores que ven que algo ha sucedido. Observan un vacío humano, que tiene mucho que ver con lo que se ha ocultado. Thomas Mann considera en su obra “El doktor Faustus” que el carácter demoníaco de lo sexual ha sido el instrumento por excelencia de trabajo de la psicología clásica. La desnudez como elemento literario es muy importante, reconocida por autores muy diferentes. Vasili Grossman en su obra “Vida y destino” afirma: “una persona que se desnuda por completo se acerca a sí misma… Cuando una persona se ve desnuda la conclusión es: soy yo”, algo que el personaje a quien se refiere, Sofia Ósiponvna, lo refiere como algo que es acerca de sí misma y por su pueblo, “el cuerpo desnudo de un pueblo”. Precisamente esto es lo que se destruye con las novelas de caballería que se ha ido recuperando en la modernidad, pero sin ser conscientes del empeño de su destrucción para que el pueblo desnudo continúe siendo un pueblo bélico, acorazado, como explica a este respecto Wilhem Reich sobre el hombre moderno como un hombre acorazado, para quien la sexualidad se ha convertido en un problema, posiblemente el mayor de todos los de su existencia, individual y colectivamente.

Un Quijote que hace ver que rebelarse es por una locura que ha de ser vencida, un personaje que viste con una coraza que consigue colocar en la literatura posterior a él, porque establece un nuevo modelo de novela y de escritura, viste y acoraza la literatura y a través de ésta la mentalidad de una sociedad. En la obra “La Regenta” de Leopoldo Alas Clarín, la protagonista, Ana Ozores, llega un momento en que se aburre en misa y de tanta confesión y reconciliaciones por sus tentaciones y sueños lascivos. Es mientras que se desnuda, el autor no dice “se desviste”, sino que mientras que se desnuda, clama para sí ¡Señor sálvame o piérdeme!, lo cual es significativo, ante la represión moral de toda una sociedad representada en Vetusta.

Henri Marie Beyle, Stendal, en su obra “Rojo y Negro” (la pasión y la sotana) escribe que en el s. XIX no hay verdaderas pasiones. Francia (y con ella Europa) se aburre. Y afirma en esta crónica de 1830: “Se cometen los mayores crímenes sin crueldad”; “pensar se considera una conspiración contra el poder”, como si advirtiera de lo que pasó un siglo después con dos guerras mundiales.

El escritor portugués, Pessoa, en su obra “Libro del desasosiego” escribe: “lo que mejor funciona es la estupidez” ; “Nuestra sociedad se ha construido sobre la mentira suprema” y “para llegar a la verdad es necesario invertir lo que ha sido invertido”. Niesztche habla de la transvaloración, la inversión de valores como función del lenguaje para poder ver la auténtica realidad del mundo y de un o mismo. Este autor, junto a Pessoa y Reich desembocan en la locura. Sucumben tras analizar lo que ven y sienten del mundo que se ha construido a su alrededor, cuya mejor defensa es no pensar. Francisco Molina en su obra “la estafa sexual” afirma que los pilares de la civilización están basados en la mentira. Baltasar Gracián, jesuita,  escribe en su obra “El criticón”: “las cosas del mundo se han de ver al revés para verlas al derecho” y “la violencia se usa para dar a entender todo lo contrario de lo que las cosas son”.

Son algunos apuntes que advierten sobre la modernidad, sobre las ausencias de la misma. Y hay datos que permiten apuntar a lo que hemos contado que Garci Rodríguez de Montalvo dice en su novela Amadís de Gaula, que según Alberto del Río Noguera (Universidad de Zaragoza, 2001) “es el libro por antonomasia de nuestra literatura caballeresca”.

Sartre en su obra “El ser y la nada” analiza una característica de la modernidad, la mala fe: “enmascarar una verdad desagradable y presentar como verdad un error agradable”. Foucault hace una historia de la sexualidad a lo largo de la historia que le lleva a su trabajo posterior sobre la arqueología del poder. Thomas Mann, en su obra “La montaña mágica” define una sociedad enferma que se inunda de modernidad. Al final el narrador pregunta “¿será posible que de esta bacanal de la muerte, de esta fiebre sin medida, surja alguna vez el amor?” Es una pregunta muy profunda, pues aunque estemos todos de acuerdo en desear que sí, hay algo que nos arrastra, que nos lleva desde la modernidad a una inercia que es el resultado de algo que no vemos, que queda ausente. Y tal vez haya que desnudar esa modernidad para ver sus primeros pasos en donde hay muchas cosas que se han ocultado, que se han dejado atrás y que nos son necesarias. Leer Amadís de Gaula nos puede ayudar a encontrar algunas pistas.

Al menos nos lo podríamos plantear para que no nos suceda como al poeta y dramaturgo alemán, Johann W. von Goethe que escribió: “Es una vergüenza que haya que llegar a viejo sin poder conocer una obra tan excelente, como Amadís de Gaula, mas que por boca de sus parodistas“. Pues como dijera el crítico literario Marcelino Menéndez y Pelayo: “Amadís de Gaula, de Garci Rodríguez de Montalvo, no es obra nacional, sino humana. En ella radica el principal secreto de su popularidad sin precedentes“. Algo que hoy en día nos es ajeno. Espero se recupere este modelo de ver el mundo que ha sido arrancado de la conciencia social y de la existencia individual. (Ambas citas las plasma el crítico italiano M. Fudini en el Diccionario literario de obras y personajes de todas los tiempos y todos los países. Coordinado por Gozález Porto Bompiano. Editorial Montanar y Simón, S.A.. Barcelona 1967; primera edición en 1959)