Los gnósticos y los símbolos nazi

Los textos de los grupos gnósticos señalan la esvástica como un símbolo sagrado. Fue utilizado por el nazismo y diversas sectas esotéricas recuperan su valor. No se trata de una referencia histórica o etnológica, como suelen disculpar sus defensores, sino que responde a un contexto de actuación irracional. Vamos a comprobarlo detenidamente. Víctor Gómez-Samael escribe: “En las aguas de la vida la Cruz Svástica simboliza el Chacra Muladhara”. Simboliza, explica este autor, los cuatro dioses de la Muerte en el que se encuentra la Serpiente Sagrada que ilumina a los adeptos osirianos, Hijos de la Luz. Podría quedar como algo anecdótico, pero va más allá a lo largo de sus escritos, sobre los que se adoctrina a sus seguidores.

Para Víctor-Samael: “la svástica es un signo alquímico, cosmogénico y antropológico, bajo siete distintas claves… quien llega a comprender todo su místico significado queda libre de la gran Maya o ilusión”. Otorga una realidad sensible al símbolo. Lo que quede fuera de su influencia es irreal, ya que para Samael Aun Weor, Víctor, la realidad es su doctrina y nada más.

Lo que encierra un peligro, al que hay que estar atentos, no es sólo la dependencia doctrinaria, que generan las practicas gnósticas, para introducir su ideal en la mente de los adeptos, sino su proyección fanática a la sociedad. Su fundador afirma que el superhombre que preconizan sus enseñanzas está más allá del bien y del mal. A renglón seguido enseñan: “El Reino de los Cielos sólo puede ser conquistado por la violencia y la rebeldía”. Lo cual marca unas pautas de actuación peligrosas. Que probablemente no se realicen, pero sí en caso de crecer o para acompañar algún proceso social irracional del que se harían compañeros de viaje, para implantar lo que consideran la “era Acuario”.

En este proyecto se pretende involucrar a más grupos dentro de lo que se ha venido a llamar la “Conspiración Acuario”, que en algunos casos responde a un cambio interior, en otros a ideas innovadoras y nuevos fundamentos humanos de convivencia, pero en otros a pautas irracionales a las que se suman las sectas, las cuales se sienten protagonistas de la nueva Historia. Según revela Óscar Azcategui, en la obra “Samael Aun Weor, el Hombre absoluto”, en el año 1962 comenzó la era Acuario.

Para Samael Aun Weor, Víctor Gómez, la serpiente es el símbolo sagrado “Tau”, cuya representación es la cruz Ansata, la svástica, que representa los grandes misterios. El sendero del Tau son varios caminos. El que recorren los gnósticos, según su fundador, es el cuarto, para lo cual sus seguidores convierten la existencia en “el gimnasio psicológico para producir poderes, facultades y virtudes extraordinarios”. Cumplir esta meta exige “la rigurosa disciplina esotérica”.

Lo curioso del caso es que cuando se entabla conversación con cualquier gnóstico no son capaces de asomar ninguna grandeza, lo que indican que sucede únicamente para sus adentros. En tal proceso de interiorización los gnósticos enseñan que el diablo de las religiones ortodoxas no existe. Pero anuncian lo que indica su venerable maestro: “Satanás, Lucifer, el Diablo es la reflexión de nuestro Ser Íntimo en nosotros mismos y dentro de nuestra conciencia, aquí y ahora”.

El potencial peligro del fanatismo radica en que su actuación es dirigido y organizado por una doctrina. Uno de los símbolos trascendentales de la gnosis es la svástica. Samael Aun Weor recoge varias referencias en su obra “Doctrina secreta de Anahuac”.

No podemos olvidar el contexto en el que se desarrollan estas teorías que adquieren realidad en la mentalidad de los adeptos gnósticos y de manera parecida en otras organziaciones esotéricas. La palabra “nahuatl” significa, según estudia Riffard, en su Diccionario Esotérico, “ocultarse cubriéndose con algo, disfrazarse, velar”. Nahulí significa “hechicero” que puede transformarse en varios animales. Se llama “nagual” al animal cuyo disfraz adopta un hombre con un fin mágico o iniciático. No podemos perder de vista esta función de enmascaramiento y ocultación que practican las sectas. Y especialmente cuando se hace con un sentido táctico desde la gnosis. Según estudiosos de las culturas precolombinas “nahuatl” significa “lengua azteca”.

El significado ha variado en el sentido indicado porque ciertas palabras de esa lengua la usan chamanes y gurús. Estos maestros aplican determinados ritos para ofrecer engañosas sanaciones y fraudulentas enseñanzas. Para Víctor Gómez “Nahuatl” es el símbolo sagrado del Movimiento Cósmico, asociando su significado a la svástica pues entiende que la cruz gamada es la Cruz en movimiento, cuyo emblema es INRI. Según la obra de Víctor Gómez, “Doctrina Secreta de Anahuac”, las iniciales INRI se refieren al significado “Ignis Natura Renovatur Integram” que quiere decir, según la traducción del mismo autor “El fuego renueva incesantemente la naturaleza”.

La cruz gamada ha sido un signo mágico en muchas culturas. Desde 1908, tal como recuerdan J. Bergier y L. Pauwels, en la obra “El retorno de los brujos”, tal signo se convierte en un símbolo de la pureza de sangre, y sobre todo del “conocimiento esotérico revelador”. Su presencia rige la ley de la destrucción. Las sectas esotéricas para justificar dicho símbolo en su parafernalia aseguran que si gira hacia la derecha (estrógira) significa creación, y si gira hacia la izquierda (levógira) destrucción. Indican, para curarse en salud, que la svástica nazi comenzó girando hacia la derecha, pero luego por la ambición de Hitler lo hizo en sentido contrario. Por tal motivo, explican los esotéricos y teósofos nazis, comenzó venciendo el ejército nazi en sus contiendas y luego sin embargo perdió irremediablemente.

Aunque muchas interpretaciones y sentidos esotéricos parezcan un dislate hay que estar atentos a su evolución, pues son creídos ciegamente por los adeptos. Y más cuando los grupos gnósticos consideran que su doctrina conduce al sendero de la Luz y es por lo tanto una doctrina de salvación, válida para ellos y para los demás. Consideran que la svástica es una cruz mágica.

Advierten los maestros de la gnosis que existen peligros sutiles que el estudiante ignora, por lo que hacen un llamamiento a “librar sangrientas batallas contra los tenebrosos, cuyas claves encuentran en el Arcano 18, el cual representa la luz y la sombra, la magia blanca y la magia negra”. Semejante irracionalidad supone un potencial peligro, que nunca se sabe qué puede desencadenar y cómo. La desconfianza que planteamos se debe a que no es una irracionalidad aislada, sino en resonancia con otras muchas, que en un momento determinado se pueden activar en conjunto con graves repercusiones sociales.

El fundador de los grupos gnósticos, cuya doctrina es la base del ideario de todos ellos, explica que la labor de las prácticas y enseñanzas gnósticas es que el adepto llegue a ser el super-hombre, el camino que conduce a tal objetivo está más allá del bien y del mal. Sobre lo cual escribe Samael Aun Weor-Víctor Gómez, en su obra “La Gran Rebelión”: “El mal es peligroso. El bien también es peligroso…. el espantoso camino más allá del bien y del mal es terriblemente cruel”. A lo cual añade: “Cualquier código de moral puede detenernos en la marcha hacia el superhombre…. Dentro del superhombre resplandece abrasadoramente el Cristo Rojo.

El Cristo revolucionario, el señor de la Gran Rebelión”. Lo cual no sólo incita al neófito a seguir en el camino de la anulación personal, sino a actuar en la sociedad cuando sea preciso. Podría suceder sin ningún escrúpulo. Tales consignas valen para cualquier grupo que se considera la tabla de salvación de la humanidad y que decide tomarse la justicia por su mano. Tal es el derrotero de las sectas en general. Todas ellas tienen un sentido transcendente de la Historia y se preparan para intervenir en ella.

La identificación del individuo con el mundo se hace palpable en los grupos gnósticos, de manera que el yo se diluye en la acción sectaria para la Historia. Víctor Gómez-Samael escribe, clara y taxativamente: “Cuando disolvemos el yo existe la Revolución Total”. Lo cual es el objetivo final, materializar el delirio de su fundador, el cual, previamente, ha convertido en una doctrina. En este sentido es interesante tener en cuenta lo que afirmó René Genón, en cuanto a algo que existiera en la imaginación colectiva, es tan interesante como si respondiera a una realidad concreta. Aunque sea un grupo de personas nada más, sus planteamientos se hacen realidad en la vivencia interna del grupo, por más irreal y absurdo que pueda ser.

¿Cuál es el guión que siguen los seguidores de Samael Aun Weor? Un guión que se convierte para ellos en su destino privado y en el destino de la Humanidad. La existencia del adepto queda sustituida por la doctrina, inventada más que ideada por su Maestro, en cuyas enseñanzas quedan atrapados. El mundo para cualquier fanático es un escenario, en el que buscan la representación de lo único que da sentido a su vida: las palabras de su líder. Y como este grupo sectario de los gnósticos pululan miles y miles en todo el mundo. Algunos de los cuales han logrado socializar sus desvaríos y entran a formar parte de la Historia y de la política.

La sociedad ha perdido la capacidad de reflexionar, ante el aluvión de noticias, de informaciones a medias y siempre propagandísticas. Como indica Régis Debray:Para el hombre postmoderno lo real son los medios de comunicación y los hechos las imágenes”. Y advierte de que el ritmo de la Historia real tiene su ritmo y el de nuestras imágenes otro, lo cual nos podrá deparar más de una sorpresa.

La conciencia social se ha substituido por una difusa y abstracta opinión pública, pero que ejerce un empuje sobre la conciencia ciudadana cada vez mayor. Asistimos al desmantelamiento de un tipo de violencia tradicional, sin darnos cuenta de que está naciendo otra más brutal, más, si cabe, sofisticada. Con raíces más hondas en el fanatismo, es el surgimiento de un nuevo terrorismo y una nueva delincuencia. Asistimos en silencio a semejante proceso emergente, sin que nos demos cuenta. Al sufrirlo, entonces, ya será demasiado tarde para prevenir. Los terrorismos nacionalistas se desvanecen.

Los que plantean la lucha de clases se han ido disolvienbdo: IRA, el terrorismo Corso, la Mafia, Grapo, Frap, Brigadas Rojas, (Queda ETA como particularidad de la cuestión vasca) También otras de reacción fascista o amparadas por instituciones del Estado: OAS, Cristo rey, Gal, skinger y demás bandas urbanas y violencia callejera grupal en general. etc. Todo esto se va convirtiendo en un recuerdo del pasado. Aparece un terrorismo encubierto, que no tiene unos objetivos concretos ni de ideas, sino de ruptura de la realidad. Actúa anónimamente. Simula accidentes y tragedias colectivas. Su objetivo es la anulación de lo real por un mandato divino o histórico, sin posible solución que no pase por destruir la realidad. Su nueva manera de actuación fanática es difusa, descentralizada. Abre sus puertas a gente desquiciada para que actúe por su cuenta o a grupos que operan en forma de comandos.

La nueva delincuencia se preparan para actuar mediante guerrillas a la hora de asaltar una casa, un banco o secuestrar a alguien. La violencia desenfrenada es un ritual en una nueva era de brutalidad, donde la acción policial se extiende como una fortaleza. Para mantener la seguridad merma la libertad individual y la intimidad de los ciudadanos y ciudadanas. Las nuevas formas de actuación terrorista recogen las nuevas tecnologías, la nueva mentalidad social, las nuevas formas de vida, sobre todo lo cual no se ha reflexionado pausadamente, excepto mediante laboratorios de intelectualidad de consumo, de la que forman parte de personajes que se convierten en showman de la vida pública y del espectáculo que hacen de la cultura un castillo de aire, muy lujoso, pero al que no tiene acceso el pueblo más que como espectador pasivo. Y es en estos focos de rancia intelectualidad, donde se ha fabricado la defensa de las sectas como expresión y ejemplo de la pluralidad y la libertad.

El despliegue de las sectas, en esta nueva etapa que se avecina, es primordial, y no se han tomado las precauciones necesarias. Tales requieren fomentar la cultura, la participación ciudadana y la resolución limpia de los conflictos. El ejemplo de un grupo, aparentemente simple, como los gnósticos nos debe hacer recapacitar. Otro de los mensajes que creen firmemente los adeptos de la gnosis de Víctor Gómez, es lo que dejó escrito este visionario: “Los maestros del círculo consciente de la Humanidad Solar, saben que la Tierra se transformará… y esa transformación sólo es posible mediante un gigante sacrificio, mediante un gran holocausto”. Los tres significados de la palabra “holocausto” son : “Sacrificio en que se quemaba a toda la víctima”; “Gran matanza de seres humanos” y “Acto de abnegación total que se lleva a cabo por amor”. En el mensaje gnóstico tal vez se incluyan los tres al mismo tiempo.

En el desarrollo de las explicaciones de Samael A. Weor, Víctor Gómez, se recogen textos significativos, en los que podemos leer: “El número 10 es también la svástica, que se representa con la cruz dentro del círculo, símbolo también de la tierra”. Alude en otro párrafo que el círculo es la Rueda del Destino y al 10 una referencia cabalística para significar “Centro Vital”. Con estas claves preparan su actuación: “Sólo una revolución puede salvarnos del Abismo”. Los seguidores de la gnosis convierten sus enseñanzas en algo trágico, cuyo desenlace es el drama para el que se preparan, lo que consiste en disolver el yo, pero no sólo el de los adeptos, sino el de todo aquel que se quiera salvar. Al respecto afirma Víctor Gómez, Samael Aun Weor: “Ahora comprenderán ustedes cuál es nuestra labor. Se necesita formar un núcleo de gente selecta que sirva de base para la futura Sexta Raza. De ahí la intensa labor de Misionero, porque son ellos los que deben organizar el Ejército de Salvación Mundial, antes de la gran catástrofe”. Promete a sus seguidores: “El pueblo selecto será llevado a un lugar secreto del pacífico, una isla. Desde allí podremos ver la gran tragedia”.

En la obra “La gran tragedia” se explica la grandiosidad del misionero gnóstico, pues la humanidad está sentada sobre un polvorín que en cualquier momento puede explotar. Asegura el autor de su peculiar gnosis: “La civilización actual será quemada”. Advierte que es algo que saben los gobiernos, pero que censuran tal información para evitar la psicosis colectiva. Al mismo tiempo vive satisfactoriamente que suceda la gran tragedia pues: “Habrá desaparecido para siempre esta perversa civilización de víboras”. Los grupos gnósticos enlazan el análisis racista, basado en las diferencias de razas sobre todo desde un punto de vista espiritual, con los movimientos apocalípticos. En la obra “La Pistis Sophía develada”, el promotor de estos grupos escribe: “Esta es la gnosis, el Misterio Crístico, la Doctrina Fundamental que resplandecerá gloriosamente en la futura sexta raza, después de la gran catástrofe que se avecina”.

La Edad de Oro que preconizan los misioneros gnósticos, está determinada por un la supremacía de una sexta raza, la Raza Raíz que llaman. Se preparan en este sentido para una nueva civilización y una nueva cultura. Desde hace años han cumplido la estrategia de su fundador: “Viajar a Francia, Inglaterra y todos los países europeos para hacer la labor gnóstica… Nos situaremos en Japón para iniciar la labor en el continente asiático”. La condición que exige a sus seguidores es la del fanatismo ciego, la muerte del ego. Lo cual permite asociar el símbolo de la svástica con el desarrollo de la humanidad, en función del progreso de las razas.

Algo frecuente en los análisis tesóficos y sectas esotéricas. Según Samel Aun Weor, Víctor Gómez: “Cualquier raza de humanoides sirve para el experimento solar. Cuando una raza se torna demasiado lunar, mecanicista y materialista, el sol la destruye porque ya no sirve para su experimento. Tal es el caso de la actual Raza Aria. Ésta se tornó grosera, atea, espantosamente materialista; motivo por el que será destruida en el “katún” trece de los mayas. Sin embargo antes de la gran catástrofe que se avecina, el sol ha obtenido una pequeñísima cosecha de hombres solares… La Raza Aria ha llegado al maximum de la degradación y será destruida”.

El análisis fundamentado en las razas y las esperanzas de futuro puestas en la violencia y en un trágico desenlace de la humanidad orienta la conducta de loa adeptos a la gnosis. Aunque los seguidores de Víctor Gómez-Samael, en un principio, no ejerzan acciones violentas encajan su doctrina con procesos totalitarios y convierten las acciones armadas en una especie de destino, y como tal irremediable. Acompañan al terrorismo, a las catástrofes y guerras.

La conclusión a la que llegan los grupos gnósticos , en boca de su Maestro es: “Ya no tenemos más esperanza que el incendio universal”. Pero advierte: “Antes de la gran catástrofe se multiplicarán las guerras, el hambre, las enfermedades y horribles holocaustos atómicos destruirán esta perversa civilización de víboras”. ¡Ojo! con lo que esta mentalidad prepara, aunque no todos los que la fomentan ejecuten estas acciones ni participen directamente en ellas. Lo cual va acompañado de una teoría racial, cuya esencia consiste en que los fanáticos se autoconsideran los elegidos: “La futura Raza vivirá en nuevos continentes, porque los actuales quedarán en el fondo de los océanos”.

En la obra “Glosario Gnóstico”, su autor expone que el número 5 es el número de la guerra, que simboliza la Quinta Raza. Sobre lo que indica: “Definir estos cinco aspectos es indispensable para cada uno de nuestros estudiantes”, lo cual relaciona con las cinco iniciaciones de Misterios Mayores que, presuntamente, asocia con la masonería oculta. En el conjunto doctrinario que forman las obras de Víctor-Samael, se define la autorrealización retomando frases bíblicas e interpretando su sentido en el de ser un seguimiento incondicional a él, Samael: “Niéguese a sí mismo y sígame”. Seguir al fundador de los grupos gnósticos exige la revolución de la conciencia, que consiste en morir, nacer y sacrificio, lo que de alguna manera podemos entender como las fases del lavado de cerebro, sobre lo que hemos recogido varios datos anteriormente.

Autorrealizarse, dentro de las sectas gnósticas de hoy en día, significa según el fundador de todas ellas “estar dispuesto a renunciar a todo, riquezas, paz, honores…”. A lo que añade algo preocupante: “debe dar (el adepto) su misma sangre”. Mensajes que deben ser atendidos por sus consecuencias. Sobre todo cuando hace un planteamiento maximalista, que exige un razonamiento de los miembros de la gnosis, por cuanto la revolución que plantea es un cambio de realidad, cambio que lleva a imponer unos principios irracionales y absurdos. Define Samael A. Weor, Víctor Gómez, la misión final como “revolucionarnos contra el Cosmos, contra la naturaleza, contra todo y así fabricamos cuerpos solares y encarnamos al real Ser”.

Lo que en un principio vimos tiene unas repercusiones psicológicas, que afectan a los miembros de los grupos gnósticos, tiene una proyección social que no es baladí. Pensemos que en la apreciación delirante de la realidad, Víctor Gómez, Samael, considera que quien sigue sus pasos toman el camino de la derecha, y quienes no lo hacen, afirma literalmente: “se convierten en seres diabólicos”. Lo cual desde un punto de vista espiritual trastoca, en una inversión de valores, el pensamiento en la incoherencia más absoluta. Afirma que la Serpiente es un símbolo esotérico de la Sabiduría y del conocimiento oculto, símbolo de todos los dioses santos, entre los que cita a Jesús, Dante, Buddha, Zoroastro, Serapis y Hermes. Esto es creíble solamente si alguien sigue las enseñanzas que adoctrinan según una fórmula que indica con claridad el aislamiento del intelecto y la transmutación que supone la programación mental para llegar a ser un adepto “Si un Hombre Solar quiere convertirse en un hombre galáctico, necesitará inevitablemente crearse una galaxia psicológica dentro de sí mismo”, algo que Víctor Gómez-Samael escribe en su obra “Glosario Gnóstico”.

Se ha creado una expectación  en diversas sectas, sobre la llegada del homo galacticus. Lo cual implica una acción sobre el sujeto y la sociedad.

La fundamentación teórica sobre el racismo aparece en  la teoría de los grupos gnósticos amparándose en explicaciones de su fundador, quien desprecia y degrada al hombre actual, al cual es necesario eliminar: “Esta raza que ahora vive sobre la faz de la Tierra, es el resultado de la mezcla fatal de hombres y bestias”. De lo cual deducen los maestros de los grupos gnósticos lo que afirma su venerable maestro: “Incuestionablemente, se hace necesario crear al hombre. El animal intelectual no es el hombre”. Para ello propone Víctor Gómez-Samael poner en marcha “el don de Kriyaskakti“, que consiste en: “Excluir el orgasmo, el espasmo animal y el derrame seminal de las bestias e intelectuales: la eyaculación seminal es exclusivamente animal, jamás humana. Evitando la eyaculación seminal se logra la creación humana dentro de nosotros”. Lo que quiere decir que la categoría de “ser humano” la tienen , para los gnósticos, únicamente ellos.

El peligro de estas consignas y que crezcan dentro de nuestra sociedad es que, tal como indica Howard en su obra “La conspiración oculta”, las sectas se transformen en una especie de sociedades secretas, “capaces de influir en los gobiernos mediante presiones incontroladas y en la que sus miembros incitan al asesinato a través de diversas organizaciones en las que influyen y si fuera preciso organizar una matanza”.  En este sentido recojo la inquietud de  Jean Vernette, cuando afirma: “¿No será la Nueva Era el IV Reich?. Aunque  no todos los hijos de Acuario sean nazis y muy pocos estén al corriente de la naturaleza real del movimiento en el que actúan, las similitudes son preocupantes”.  Así mismo T. Ranvenscrof estudia cómo en Alemania antes de la eclosión del nazismo nadie prestó atención  al sentido esotérico y religioso que se proyectaba en la sociedad desde esta fuerza política minoritaria.

Con el emblema de la svástica, como símbolo esotérico, se asociaron en Bruselas en 1975 diversas organizaciones neonazis, bajo el nombre secreto de “Los Polares”, según las investigaciones de Jean-Paul Bourre: “Todo participa del mismo plan de acción tanto oculto como social”, en lo cual se preparan fanáticos esperando el día y la hora “queridas por los dioses”. Para ampliar su campo de acción esta red acompaña a otras formadas en la fijación de una cruzada contra Occidente. Se coordinan en una asociación de enlace llamada “Orden Verde“. Lo que incluye desde organizaciones integristas islámicas a grupos esotéricos como la Fraternidad Céltica, el Orden Ario, Hijos del Fuego y demás.

El mensaje y lenguaje que utilizan es coincidente con el de las sectas. Los diseñadores de estos montajes advierten, según algunos escritos que recoge J.P. Bourre: “El hombre galáctico sólo se puede hacerse por una intensa preparación, tanto social como mágica. Desde aquí se toma el poder político”. Esta amenaza de lo irracional se puede comprobar en los textos y manuales de las sectas. Los gnósticos son un ejemplo más, entre otros.

El llamamiento de Víctor Gómez, conocido dentro de su secta como Samael Aun Weor, no puede ser más claro respecto a lo que venimos comentando. Lo hace en el libro “Misterio mayores”: “El poderoso Movimiento Gnóstico Revolucionario Universal avanza victorioso en todos los frentes de batalla, y ya nada ni nadie podrá detenernos en nuestra marcha luminosa y triunfal. Nuestro jefe es nuestro Señor Cristo Jesús, quien mora en el Sámbhala del Tíbet con el mismo cuerpo resucitado de entre los muertos. Con él moran otros maestros cuyos cuerpos son hijos de la resurrección. Nosotros somos los inciadores de la Nueva Era Acuario. En la Nueva Era estableceremos sobre la tierra gobiernos gnósticos y entonces desaparecerán las fronteras”.

Este es el drama con el que nos amenaza un hombre que empezó estudiando teosofía y a los dieciséis años ya dictaba conferencias. Su diploma de teósofo se lo dio Jinaradasa, ilustre presidente, por aquel entonces, de la Sociedad Teosófica.  De la misma escuela brotó el fundador de Nueva Acrópolis, Jorge Ángel Livraga Rizzi, al que se conoció en su secta como JAL, pues no se podía pronunciar su nombre.  Y de la Sociedad Teosófica surgen muchos grupos esotéricos, pues su doctrina da amparo a los delirios más estrambóticos que podamos imaginar. Delirios de grandeza, de persecución, mesiánicos, apocalípticos que adquieren cierta “lógica” en la incoherencia del esoterismo. Vemos en la gnosis de Samael Aun Weor-Víctor Gómez un claro ejemplo, lo cual hemos analizado exponiendo sus textos y viendo las circunstancias y el modo en que se aplican sus enseñanzas.

Para los sectarios su idea sobrenatural constituye su realidad. Cuando hablamos de lo real indicamos la construcción social de la realidad, en los valores y practicas de la tolerancia, de las relaciones humanas. Desde análisis ideológicos se ha querido hacer de la realidad un objeto, un instrumento para colocar un ideal. Ideales que se han desmoronado al ser aplicados por encima de las personas. Este desencanto le lleva a comentar a Régis Debray, en su obra “Alabados sean nuestros señores”, tras el desencanto de su lucha: “Sed realista, creed en los símbolos. No creáis en lo real como hice yo. Preocupado por lo verdadero todo fue falso. No confiéis en la razón, en los hechos, en el fondo de las cosas. Lo real es una categoría técnica”.

El desmoronamiento de las ilusiones transformadoras exigen un análisis para saber cómo actuar en la nueva realidad. El problema es que ese vacío de ideales lo ocupan muchas sectas, las cuales no imponen su realidad a los sujetos, anulan la individualidad, eliminan la subjetividad de la conciencia personal. Es por ello que la sociedad y las personas deben aprender a razonar, a tomar decisiones colectivas, abrir pautas  de participación en todos los ámbitos de la vida. Precisamente para actuar sobre las consecuencias de nuestras acciones.  De esta manera se va a desarrollar la cultura política, científica, religiosa, que hoy brilla por su ausencia de manera general.

La gente se esconde, no quiere saber nada y tal desgana social, tal pasar de todo y una actitud de indiferencia ante casi todo permite que los grupos de fanáticos tengan más impulso, más fuerza en su actividad. Entonces la realidad no  será lo que se construya socialmente, sino lo que defina algún modelo totalitario, que impondrá su obra definida por una visión del orden y sobre cómo ha de vivirse, sin posibilidad de elección. O lo que es peor, eligiendo, como sucede en las sectas, lo que quiera el líder. Por eso, como indica Debray, “el peligro del sectarismo es cuando el a priori mata el a posteriori”.

El fanatismo sitúa a los adeptos en un estado de psicología límite. La emocionalidad queda a flor de piel. Su pensamiento queda encerrado en una doctrina psicológica que no le permite pensar de otra manera a como lo hace. Vive con una permanente tensión obsesiva que le hace renegar de todo lo que sea externo a la secta, sean ideas, opiniones, modos de comportamiento. Vive esta experiencia gratificantemente. Ataca a lo que queda fuera de su ideal, por lo que la lucha de las sectas es una lucha contra la realidad, da lo mismo que sea una realidad comunista, capitalista, democrática, materialistas, judíos, estos apellidos son excusas.

Los principios de una secta, como los de cualquier modelo totalitario, se meten en la cabeza de los adeptos o súbditos mediante una intervención técnica de enredo psicológico, con la aplicación metódica y sistemática de manipulaciones argumentales y emocionales, que interfieren la voluntad y el pensamiento de las personas atrapadas en dicha dinámica.

Una imagen vale más que mil palabras. Lo que lo que venimos diciendo puede comprobarse en una serie de textos de Samael Aun Weor, Víctor Gómez: “Y aunque se espanten los débiles y los cobardes, es urgente decir que el camino que conduce a los valientes a la Auto-Realización Íntima es espantosamente revolucionario y terriblemente peligros. Necesitamos levantarnos en armas contra la naturaleza, contra el cosmos, contra la mundanidad, contra sí mismos, contra todo, contra todos, cueste lo que cueste. Este es el camino de la revolución Cósmica. Esta es la senda difícil, la vía que tanto odian los perverso de la raza lunar. El camino opuesto a la vida común y corriente de todos los días. Se basa en otros principios y está sometido a otras leyes, en esto consiste su poder y significado. La vida corriente, la vida rutinaria… conduce a los seres a los Mundos Infiernos… Lo normal, lo natural es que la raza de Adam sirva de alimento a las entrañas del organismo planetario en que vivimos. Lo raro , lo extraño , lo difícil es que alguien se salve, que alguien entre en el Reino… El muy muy sagrado Sol absoluto envía periódicamente a este valle de lágrimas a los Avataras, a los Salvadores”.

Tras advertir reiteradamente, Samael Aun Weor-Víctor, que el reino de los cielos sólo puede ser conquistado por la violencia y la rebeldía, escribe: “Yo, Aun Weor, el poderoso y hierofante de los misterios egipcios iniciaré la Edada Acuario, aunque tenga que convertirse la Tierra en un gigantesco cementerio… El cielo será tomado por asalto porque el cielo es de los valientes. .. El gnóstico envuelto en la coraza de acero de carácter, empuña la espada de la voluntad y como un guerrero terrible se lanza a la batalla a tomarse el cielo por asalto”. En esta teoría se preparan miles de adeptos que viven dentro de nuestra sociedad. Son enfermeras, maestros y maestras de colegios públicos, empresarios, azafatas, dependientes… personas en cuya cabeza hay un plan, que no sabemos cuando se activará, pero nada se hace por desactivarlo, excepto las familias afectadas que quieren que cada una de sus allegados, captados por alguna secta, vuelvan a ser quienes eran antes de ser manipulados, para que sea libre de pensar lo que quiera y para que se comporten como mejor les parezca, pero sin ser programados, sin estar condicionados por una doctrina que afecta su mente y personalidad como resorte de su psicología, la cual ha sufrido un lavado de cerebro. Sin este mecanismo ningún adepto habría aceptado jamás como Verdad Absoluta una serie de mensajes delirantes e irracionales.

Para las sectas el fin justifica los medios y elimina la razón como elemento de análisis. Los líderes espantan cualquier crítica, hacen acusaciones tremendistas a quienes descubren su doctrina, a quienes analizan la falsedad de su fe y los métodos de captación. Nada más lejos de la verdad sobre sus adjetivaciones, pero son creídas por los adeptos, que quedan convencidos con palabras grandilocuentes. Desvelar los textos de una secta es imprescindible para que se sepa qué es lo que mantienen en su escondite. Mucho más que la información sensacionalista sobre abusos sexuales, estafas económicas, levantamiento de herencias, fraudes fiscales, etc.

A los adeptos nunca se les ha advertido de lo que iban a creer al asistir a unas conferencias gratuitas, a unos cursos, a unas practicas aparentemente inocentes de yoga u otras actividades. A la sociedad tampoco se le informa de las pretensiones sectarias, que puede acabar afectando al conjunto de la población. Esperamos que esta obra sirva para tal finalidad. Para ello hemos querido evitar toda exageración, todo tipo de sensacionalismo. Hemos recogido textos originales, que bastante espectacular es. Explicamos las consecuencias y el contexto en el que se resuelve el desenlace de una doctrina.

La táctica de las sectas, en el caso concreto de los grupos gnósticos queda patente, consiste en descalificar a las personas que informan, a desacreditarles como ciudadanos y ciudadanas, con un solo objetivo: no discutir las ideas de los demás y, por ende, tampoco las suyas propias. Se evita la argumentación, para seguir militando sin pensar. Es lo único que pedimos, (a quienes participan en los grupos gnósticos y otras asociaciones o religiones del estilo, a sus familiares y a la mayoría de las personas que se muestran indiferentes a este tema) que se piense sobre lo que hemos presentado. La respuesta del líder ya está escrita: “Debemos advertir a los estudiantes gnósticos que el filtro más peligroso que usan los tenebrosos para sacar al estudiante de la Senda del Filo de la navaja es el intelecto. Para invitarnos a la eyaculación seminal o para desviarnos haciéndonos ver escuelas, teorías, sectas… No hay que olvidar que los hombres engañados adoran a la Gran Bestia”.

Ante semejante discurso no hay palabras, pues son rechazadas de antemano. Tan sólo queda preguntar al adepto ¿en qué te basas para pensar que las palabras de Samael AunWeor- Víctor Gómez son la verdad? .¿Por qué no compruebas por ti mismo lo que te han enseñado y lo analizas, aunque sea para llegar a las mismas conclusiones? Pero, piénsalas por ti mismo.

Anuncios