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Mensajes emocionales

Lo que tratamos en esta obra no es una teoría, ni una doctrina ni la manera de pensar de nadie. Sobre lo que se debate es respecto a un estado psicológico inducido, el cual se construye sobre la base de un lenguaje determinado cuyos contenidos iremos exponiendo paulatinamente. El simbolismo, sobre todo el de tipo esotérico, articula la relación entre el significado de las palabras y los estados emocionales. Las ideas dejan de ser conceptos para covertirse en “ideas psicológicas”, las cuales, de esta manera, dan sentido a la vida del adepto. Todo aquello que no tenga que ver con su militancia carece de importancia.

Las ideas psicológicas se sienten, no es posible discusión alguna. Por eso entrar en un debate sobre si es falso o verdadero el contenido de lo que predican las doctrinas sectarias es absurdo, una trampa para desviarnos del tema fundamental: desenmascarar la esencia de una doctrina inventada, pero que se disfraza de realidad, aunque sea en otra dimensión, preferentemente la dimensión astral. Este mecanismo sucede de manera análoga en todas las sectas cuyo fundamento es la existencia de vida inteligente extraterrestre y su intervención permanente en la Historia de la Humanidad, tal como lo se lo creen y vivencian los adeptos de Rama, Nonsiamosoli, Aztlan y Amadores.

¿Y si existieran realmente seres de otras galaxias y se pudieran comunicar con los terrícolas, o convivieran con nos? nada tiene que ver la respuesta, en favor o en contra, para demostrar el componente sectario y la fanatización de los miembros de estas organizaciones. Puede ser una hipótesis o teoría tan válida como cualquier otra. Lo que dilucidamos es la manipulación que afecta al adepto, mediante la cual sientan en su mente un impacto emocional como base de la realidad, la suya personal y la de todo lo que le rodea. El manejo de las emociones y pensamientos a los discípulos de una secta funciona sobre elucubraciones fantasiosas o enajenadas, o sea, fuera de la realidad.

La mejor manera de entender lo que exponemos es comprobar textualmente las enseñanzas de los grupos gnósticos, como ejemplo amplio y concreto de lo que planteamos. Escribe Víctor Gómez, Samael Aun Weor, en su obra “Sí hay infierno… (pág. 165-166)”: “Sólo quienes hemos ahondado en el esoterismo Cainita, Sataniano, Iscariote, Naacenio, Esenio, Pedaticenio, etc., etc., etc., conocemos ciertamente lo que son los misterios de Lucifer”. En la pág. 137 es más concreto al explicar: “Jahvé es un ángel caído, el genio del mal, un demonio terriblemente perverso”. Tal traslocación del concepto de Dios provoca un golpe emocional en el adepto. Dado que no es comprobable puede servir de elucubración, pero se convierten en el fundamento de la existencia de los miembros de los grupos gnósticos.

De lo que se quejan muchas madres y padres es que esta y otras muchas referencias al satanismo sus hijos e hijas las desconocieron al ingresar como miembros de estos grupos. Una vez que participan de lleno en ellos lo asimilan como lo más normal del mundo, sin haber hecho una reflexión al respecto. Los adeptos a la gnosis niegan la evidencia de los textos con contradicciones que para él son “lógicas”. Ninguno reniega de religión alguna, se muestran comprensivos con todas ellas de cara a sus familiares y personas de su entorno. Incluso se adentran en los cursos que les ofrecen al comienzo bajo la promesa de estudiar la esencia de todas las religiones.

retenden ser más coherente con su religión y con su fe, para vivirlo de una manera más especial, superior frente a la fe vulgar de los beatos y las beatas que se limitan a ir a misa los domingos. Esencialmente defienden esta postura frente al catolicismo. Se muestran muy comprensivos, y participan en actos sociales de esta religión, para mostrar que lo de la gnosis es un complemento, un paso más avanzado, en consonancia con el desarrollo más profundo de las religiones. Que lo que pretenden es comprender mejor la vida espiritual. Así se lo explican a familiares y amigos.

En el libro antes citado estudian que el mundo no hubiera caído en el cristianismo muerto del catolicismo romano, si el esoterismo crístico y la cábala secreta hubieran iluminado al mundo. En la obra “Las Tres montañas”, Víctor-Samael, escribe: “Lucifer es la alegoría del bien. El símbolo del más alto sacrificio, el Dios de la Sabiduría Roma, (esta palabra) a la inversa es “Amor”. El Sacramento de la Iglesia del Amor o Roma es el Sahaja Mahituna, Magia Sexual”. La asimilación de este lenguaje no es gracias a un proceso de reflexión o de razonamiento, sino de impactos emocionales, mediante la practica de una serie de ejercicios y reuniones llenas de emoción y en donde se aplica el pensamiento paradójico, no para abrir la mente a nuevas ideas como sucede en la práctica del Zen, sino para cerrar la capacidad de pensar en una contradicción que se aferra a la conciencia del adepto bajo la forma de un sentimiento de sentirse incomprendido, por quienes están fuera de la órbita de la gnosis.

El adepto cada vez se aleja más de su entorno y se aliena, se vacía, poco a poco de su realidad, de su mundo concreto, de sus experiencias, de sí mismo, con el amparo de una doctrina que así se lo exige. Lo que por otra parte refuerza la práctica, en pareja y en grupo, de los principios que estudian. Los instructores o maestros gnósticos convierten sus enseñanzas en un método que pretende fijar en la mente de sus seguidores un delirio. En el libro “Glosario gnóstico”, Víctor Gómez-Samael, profundiza en la definición de Lucifer que es Ángel de la Luz cuando “cada uno destruye al ego”. Los tridentes, explica para dar más detalles “concretos”, marcan los grados de perfección.

En la página 137 de “Misterios mayores” se puede leer: “Hasta el nacimiento carnal de Jesús encierra una tragedia moral muy dolorosa. El Sepher Toldos Jeshu dice que un hombre llamado Jose Panther forzó y violó a una virgen llamada María y que así fue engendrado el cuerpo de Jesús. Cuando esto sucedió, María amaba a un joven llamado Jochanam, el cual, lleno de profundo dolor, se fue a morar a Babilonia”. ¿Y pretenden los gnósticos hacer creer que su teoría es compatible con el catolicismo? Aseguran, tal como viene en los textos gnósticos que la doctrina de Jesús es el esoterismo crístico, la religión solar.

El cristianismo gnóstico viene, aseguran los misioneros de Samael, del paganismo. Para ofrecer datos más concretos y con referencias históricas Víctor Gómez-Samael asevera que la estrella que vieron los reyes magos es la que guía a los devotos del Fuego, a lo que añade: “El arte de producir fuego es la magia sexual; así nos convertimos en dioses”. He discutido esta postura mucho con algunos gnósticos. Es incompatible creer en la reencarnación o, por el contrario, en la resurrección. Para justificar sus afirmaciones contradictorias trasladan los significados etimológicos de las palabras para explicarse, hacen de las creencias un batiburrillo simbólico a su conveniencia y pueden liar a su contertulio durante un rato.

Cuando se alude a este párrafo para demostrar lo que dicen de manera textual, entonces es rechazan el diálogo porque se les quiere “eliminar”, o aluden a que no se puede leer dicho párrafo sin una preparación iniciática. Cuando pido que me lo expliquen en términos sencillos es inútil. Lo curioso es que se son capaces de comunicar con su entorno social mediante el camuflaje de ser una religión más, pero sin decir claramente qué es lo que piensan o creen. Se desvela únicamente a quien participa en sus cursos.

Otra referencia a la figura de Jesús se puede leer en la obra “Misterios mayores”: “Jesús conoció en la soledad del desierto a la adorable diosa de la muerte. Cuando murió vinieron al sepulcro las santas mujeres, en cuerpo astral, trayendo drogas aromáticas, con las que fue tratado el cuerpo de Jesús. Junto a los güentos penetraron en la glándula pineal astral del maestro; así quedó resucitado… Más tarde el maestro fue al Tibet oriental. Enseñó y demostró a la Humanidad la doctrina de la resurrección de los muertos practicando la magia sexual”. El autor de estas explicaciones lo cuenta de manera que parece que ha estado presente. Otra referencia con la que pretende fundamentar sus doctrinas el fundador de los grupos gnósticos es que leyó en un códice de Anáhuac una frase que dice: “Los dioses hicieron a los hombres de madera y luego se fusionaron con la divinidad”. Lo que le hace llegar a la siguiente conclusión: “Hombres hechos con madera, esto nos recuerda a los maestros de carpintería: a José el carpintero, el padre terrenal de Jesús”.

En las reuniones gnósticas no se ofrece un conocimiento, se estimula una inquietud. La sabiduría se adquiere poco a poco leyendo los libros de Samael-Víctor. Se promueve imprimir en cada nuevo alumno un impacto emocional. Se ofrece participar en una misión., en principio abstracta, pero que luego se va a ir concretando. Se hace entender a quienes se meten de lleno en algún grupo que cada acto que realicen, sea en la intimidad de carácter sexual, o de meditación, o de malos o buenos pensamientos tiene una influencia en el desarrollo de la humanidad. Para no caer en contradicciones se alude a las relaciones cósmicas mediante el alma. De esta manera el principiante que participa acaba siendo influido por el grupo, del cual acaba por depender para pensar, sentir y actuar. El comportamiento del afiliado a los grupos gnósticos queda dirigido y modelado por la doctrina del creador de unos enrevesados textos, que por el hecho de presentarse como manifestaciones de profundos secretos ya tienen una transcendencia fuera de lo normal en la persona que se lo cree.

Pensemos además que las técnicas de manipulación de los gnósticos inciden directamente en las sensaciones más primarias del individuo, su sexualidad. Más adelante lo abordaremos más en profundidad, mientras tanto comprobemos, como queriendo ofrecer una terminología científica los instructores de los grupos gnósticos provocan la anulación de la conciencia, de lo subjetivo, para orientar y dirigir la relación sentimental del adepto, uno de los fundamentos sobre los que se construye la personalidad humana. Escribe Víctor, bajo el seudónimo de Samael Aun Weor: “Aquel que sabe usar el arma de Eros (la lanza, el sexo) puede reducir a polvareda cósmica el Yo pluralizado”; “La madre Divina Kundalini le ayudará destruyendo el ego”. Añade que el adepto debe orar durante el coito. Define orar como la manera de hablar con Dios. En tal instante de gozo asevera que es cuando hay que pedir: “pedir y se os dará”, “golpead y se os abrirá”. Lo cual sucede, explica en el libro “El Misterio del áureo florecer”, mediante “la multiplicación de la potencia de la voluntad que desencadena y actualiza sutiles corrientes nerviosas”.

Frases que nada significan, que no hacen referencia a una realidad son convertidas en una fe-psicológica, para transfigurarse en una experiencia, la cual forma una conciencia, un ego adoctrinado, desde el cual se cree. Para dar forma real a la interminable perorata de los textos, el fundador de su peculiar gnosis busca una similitud con la realidad, al tiempo que lo que cuenta admite que no es apto para el vulgo. Entiende, Víctor Gómez- Aun Weor, que la serpiente ígnea o Kundalini asciende por la espina dorsal, lentamente. Hasta el punto de que afirma: “las 33 vértebras corresponden a los 33 grados de la maga Oculta”. Concluye en su obra “Tarot y kábala”: “Los 33 grados del maestro masón, los 33 años de Jesús”. ¿Y esto qué quiere decir? Muy sencillo, para quien está preparado para ser receptáculo de la sabiduría oculta y saber la verdad de primera mano, tal como lo explica Víctor Gómez, lo que hemos indicado hace referencia “a la transformación”: “el Traje de Bodas del Hombre Solar de fulgor diamantino, maestro resurrecto”.

¿Y cómo se puede probar? De la manera en que se conoce el saber de la verdad, en el grado 18, el cual indica que 1 + 8 = 9 = 33, o sea grado 33. Lo cual nos lleva a averiguar, tal como textualmente indica el fundador de la gnosis, que 3 +3 = 9. Lo que quiere decir que tenemos que evolucionar a la novena esfera, es decir el sexo. Puede que a alguien esta disertación le parezca burlesca, una farragosa y tremenda tontería. Esta recogida de sus libros textualmente. Y lo exponemos con el máximo respeto para reflexionar sobre un proceso psicológico que afecta a miles de personas. Un ex-adepto cuenta que en una clase de alto nivel un maestro preguntó ante esta teoría: “¿Alguna duda?” Nadie levantó la mano, excepto él. No lo había entendido del todo. No supo concretar el qué no entendió, pues era el conjunto de todo ello lo que no captó. La respuesta fue: “Todavía no has destruido bien tu ego. No estás preparado para asimilar”. Con esta contestación estuvo todavía año y medio más. Y no se dio cuenta de la “chorrada” que suponía toda aquella enseñanza (según sus palabras, las cuales no se quiere entrar a valorar en este trabajo, ni tampoco en cuanto al contenido de lo que se refiere) hasta salir del grupo en el que estuvo.

Entre las lecciones magistrales de don Samael Aun Weor, Víctor Gómez, podemos analizar la manera de conseguir el desarrollo del sexto sentido, la clarividencia. Sin prejuzgar lo que dice ni analizar con prejuicios. Vamos a leer lo que dice y pensar cómo esto alguien lo puede valorar como “conocimiento”, gnosis. Podría establecerse como una hipótesis entre muchas, pero se enseña como la Verdad.

Para afirmar su mensaje contundente la persona que trasmite la gnosis a la Humanidad descalifica a quienes no piensan como él: “Muchos médicos de la ciencia oficial van a exclamar ante nuestras afirmaciones ¿dónde están los cuerpos internos? Esta posición de negar todo lo que no pueden comprender con los cinco sentidos es absurda. Si desarrollan la clarividencia, el sexto sentido, se darían cuenta de estas aseveraciones”. Para dar validez a sus teorías Víctor-Samael vuelve a comparar el hecho de que los representantes del saber académico no le den la razón en todo con lo que sucedió a Pasteur, Copérnico y Galileo. Enseña el autor de los textos de los grupos gnósticos: “Despertada la clarividencia, se podrán ver los cuerpos internos y estudiar su anatomía”. Algo que es muy importante para la doctrina de la gnosis porque “un cuerpo físico enferma cuando su contrario etérico ha enfermado; y al contrario, sana el cuerpo físico cuando el etérico está curado”.

Para los discípulos que no puedan recordar sus experiencias astrales, Samael-Víctor, recomienda “someter al cuerpo etérico a una operación quirúrgica, la cual realizan los Nirvanakayas en el primer salón del Nirvana”. Mientras tanto el discípulo debe levantarse de la cama y saltar rumbo a la iglesia gnóstica, cuando se halle entre la vigilia y el sueño. Pero antes de salir hay que dar un saltito con la intención de flotar: “Si flota diríjase a la iglesia gnóstica o a casa del enfermo; mas si al dar el saltito no flotare, vuelva a su lecho y repita el experimento”.

Podemos comprobar como se traslada el conocimiento, la gnosis, al inconsciente, cada vez que esto se practica diariamente. A lo que hay que añadir todo aquello que es preciso hacer para lograr la clarividencia: “Reconquistar la infancia pérdida. Los átomos de nuestra infancia viven sumergidos en nuestro interior, y hay necesidad de ponerlos a flote”. Para lograrlo hay que vocalizar el siguiente mantram: “Maaaaaa, Maaaaaaaaa, Paaaaaaaaaa, Paaaaaaaaa”. Esto que se escribe es textual. Lo aclaro porque muchas familias de adeptos no se pueden creer, no les entra en la cabeza, que este tipo de enseñanzas se puedan impartir y que sus hijos o hijas se lo “traguen”. Inciso éste que hago porque un socio de la Asociación de Ayuda a los Afectados por las Sectas Destructivas, al leer alguno de estos textos en una de las reuniones preguntó si iba en serio, pues uno de los principios de esta Asociación es no burlarse bajo ningún concepto de quienes esto creen. Sin embargo pudo darlo a entender como sucedió a este socio, Daniel Vargas.

Según relata el autor del compendio doctrinario de la gnosis, en su obra “Tratado de medicina oculta y magia practica”, página 194, estas enseñanzas se las entregó el ángel Aroch, para enseñársela a sus discípulos. Y deja claro lo siguiente: “Nosotros los gnósticos podemos entrar al otro mundo en carne y hueso cada vez que queramos” y da las claves para ello. En las página 212, de “Tratado de medicina oculta…” se lee: “Aquellos que acojan este secreto para entrar en cuerpo físico al plano astral podrán trasladarse a los sitios más lejanos de la tierra en pocos segundos”. Esto es algo que quien va a formar parte de los grupos que lo enseñan debe saberlo antes de entrar, para ver cuales son los objetivos de lo que va a aprender. De otra manera no hay posibilidad de hacer un valoración crítica sobre los objetivos propuestos.

Todas estas enseñanzas pueden valer para el que se las crea, y poco se podría aludir o criticar si se supieran de antemano, pero son ideas que se instrumentalizan para dar fuerza a la tarea de hacer proselitismo. Forman parte de un contexto emocional que se vislumbra altamente manipulador: “Yo, Samael, Aun Weor, (seudónimo de Víctor Gómez) el maestro de los Misterios egipcios, soy el Gran Avatara de Acuario, el iniciador de la Nueva Era, el maestro de la Fuerza”. Para quien lo ponga en duda advierte: “¡Teólogos que nada sabéis de Dios! Médicos que ignoráis la medicina!… ¿Jueces que jamás habéis juzgado vuestros vicios y defectos…. ¡Gobernantes que no habéis aprendido a gobernar vuestras bajas pasiones! ¡Ay de vosotros y de vuestros hijos!” .

Anuncia que el mundo entero se ha lanzado a la catástrofe final y anima a sus seguidores: “¡Vamos a la batalla contra los exclusivismos científicos! ¡Vamos a la guerra contra lo dañoso y anticuado!. ¡A la batalla por la Nueva Era!”. De esta manera se forma un ejército de fanáticos, cuya arma fundamental es extender su mentalidad. Ésta en sí misma nada podría suponer, mas que para las familias afectadas, pero articulada dicha mentalidad, con otras similares de otras muchas sectas destructivas y procesos de movimientos integristas en marcha, requiere como mínimo una advertencia y una labor de prevención por parte de las instituciones de nuestra sociedad.

La alucinación es una captación que perciben los sentidos, sean auditivos, táctiles, olfativos o visuales. Se convierte en delirio cuando funciona como el substrato del pensamiento y de la comprensión de la existencia, aunque también sucede al revés, que un delirio dé lugar a alucinaciones. Para convertir una quimera en algo real necesita destruir la realidad, anular la credibilidad de lo normalmente admitido como real, como mínimo. Si se anula físicamente la realidad externa a la ilusión forjada más se afianza en sus propósitos, porque puede llegar a imponerse a los demás. Los delirios de grandeza o mesiánicos que han aflorado a lo largo de la Historia han sido tremendamente crueles y han supuesto el motor de una violencia máxima.

Frente a la argumentación que se pretende aportar sobre unas idea que adoctrinan a muchas personas, sobre todo jóvenes, cada año, hay que ser consciente de que la misma doctrina alucinante e ilusoria forma sus mecanismos de defensa para quien queda atrapado en su lógica y lenguaje. Es una función del cerebro, como lo puede ser la dependencia al juego, la abulimia, o la anorexia, cuyas consecuencias son adversas a la persona que lo sufre y no puede dominar sus impulsos, pues salen de ella, y para la sociedad. En el caso del fanatismo no sólo funciona emocionalmente, sino en la actitud propia de creer o de pensar con criterios razonables deformados por el proceso de adoctrinamiento.

Escribe Víctor Gómez: “Cuando entró en circulación nuestro libro “El matrimonio perfecto” miles de magos negros se lanzaron iracundos con piedras en las manos contra nosotros, muy a pesar de que ese libro enseña el bien”. Cualquier crítica que se haga será catalógada como la obra de un mago negro. Algo que carece de fundamento. Pero se cierran en esta idea. También es un mago negro, lo más perverso que puede concebir un gnóstico, quien se pronuncia contra cualquiera de las tres principales fuerzas del universo: la voluntad del padre, la Imaginación del Hijo y la Fuerza Sexual del Espíritu Santo. Hacer caso a cualquier crítica sobre las ideas de Samael, Víctor Gómez, supone de manera automática convertirse en un enemigo de los adeptos gnósticos, los cuales se consideran miembros de una escuela de regeneración.

Los padres que critican la situación de sus hijos e hijas atrapadas en semejante dinámica quedan así fichados como enemigos de sus propios vástagos o, al menos, como instrumentos de enemigos mayores, por lo que tienen que luchar contra sus progenitores, el arma más sagaz es engañarles. Incluso los adeptos de la gnosis llegan a despreciar a sus mayores por haber tenido hijos, ya que los peores enemigos de la gnósticos son los infrasexuales, los que eyaculan. Para ellos quienes sufren el orgasmo y la expulsión del semen odian mortalmente el Suprasexo, máximo arcano revelado por Víctor Gómez- Samael Aun Weor. En la actualidad se busca una armonía y concordia con la familia, para que los grupos que enseñan la gnosis samaeliana no sean acusados de ser una secta, por romper los lazos familiares. Se comprende que quienes taren hijos al mundo, por una actividad biológica, son fruto de su ignorancia y deben de pagar el karma.

Se comprueba al hablar con algunos gnósticos se creen el centro del mundo, hasta el punto de considerar que hay una trama para eliminar la obra del fundador de su fe-gnosis. De nada vale explicar que analizar los textos y la experiencia dentro de determinados grupos es simplemente una crítica, un punto de vista. Pero sobre todo no asimilan que, quitando a los adeptos y a los familiares afectados, a nadie le interesa lo que dice su Maestro ni lo que ellos estudian, hasta el punto de ser agrupaciones absolutamente desconocidos. Insisten, no obstante, en pensar en que lo que hace la iglesia católica en contra ellos, como si no tuvieran otra cosa en la que pensar. Están pendientes de lo que hacen los políticos para adormecer la conciencia de los ciudadanos y ciudadanas que ellos pretenden despertar. La información que comunican los colectivos que estudian las sectas afirman que es especialmente contra ellos.

El delirio (en esta caso de persecución) fabrica su propia lógica. Son perseguidos, bajo el síndrome de que son espiados, formando una paranoia colectiva, lo que justifica y hace necesario para ellos permanecer en secreto. Es propio de grupos fanáticos interpretar la Historia, los acontecimientos actuales y las acciones de los demás en torno a ellos, como centro del universo, de la Historia, de la Humanidad o de la gente con la que convive. Lo cual refuerza su encerramiento, las medidas para vigilar incluso el pensamiento de sus compañeros o discípulos, para no perecer en manos del enemigo.

Un ex-adepto contó en cierta ocasión que se percató de que era algo raro el grupo en el que estuvo, porque los que lo dirigían, los misioneros, pensaban que uno de los participantes era un infiltrado. Tanto se preocuparon todos, que incluso quien lo cuenta llegó a pensar que si lo sería él, sin percatarse de que fuera manejado por fuerzas externas, gracias a la telepatía. El caso es que una compañera del grupo acabó creyendo que ella era una agente de los servicios secretos mundiales y de la CIA. Los misioneros en lugar de advertir que se trataba de un delirio, como quien se cree que es Napoleón, integraron esta demencia en su historia y le quisieron convertir. La chica acabó con atención psiquiátrica. La explicación de los misioneros es que fue poseída por los “agregados psíquicos” de un agente especializado en la guerra psicológica contra ellos. Aquella pobre chavala fue considerada por el grupo una víctima que usaron los agentes secretos del poder mundial para infiltrarse y que luego, cuando fue descubierta, le dejaron a la deriva y anularon como persona cuando se convirtió a la gnosis. Es decir, su versión es que nada tuvo que ver con ellos. Pero no vamos a entrar en describir casos morbosos, sino entender esta anécdota como un ejemplo del mecanismo de funcionamiento psicológico de los múltiples grupos gnósticos.

En una de sus obras Víctor Gómez arremete contra un discípulo suyo, Israel Rojas P. por estar éste en contra de publicar las enseñanzas secretas. Víctor-Samael le consideró desde entonces un traidor, por el hecho de que aunque “algunos hagan mal uso de estas enseñanzas no se puede privar a la humanidad de este conocimiento porque los seres humanos ya están maduros”. El problema con que se encuentra el Avatara de Acuario es complejo: “mientras la humanidad sea fornicaria no tendrá luz”. Pero en su dislate mesiánico afirma: “Yo, Aun Weor, el poderoso hierofante de los misterios egipcios iniciaré la edad Acuario, aunque tenga que convertir la tierra en un gigantesco cementerio”.

Algo realmente alucinante y peligroso, sobre todo porque sus seguidores le creen ciegamente y su finalidad es cumplir sus deseos delirantes, lo cual refuerza en otras enseñanzas cuyo mensaje textual es: “el cielo se toma por asalto, porque el cielo es de los valientes”; “El gnóstico empuña la espada de la voluntad y como un guerrero terrible se lanza a la batalla a tomarse el cielo por asalto”; “los gnósticos somos los hombres de las grandes tempestades”. Muchas veces se acusa a la información o crítica de las sectas de sacar las frases fuera de contexto, cuando lo que se hace es sacarla del proceso manipulador y de adoctrinamiento. Otra de sus frases lapidarias es: “Cuando ya el guerrero se acerca a la iniciación, puede entonces reírse de la muerte”. Estos párrafos pueden ser interpretados como una lucha interior, pero también para asumir una acción violenta, que no siempre tiene porque ser armada.

En el mensaje de Navidad publicado por los gnósticos, el fundador hace un llamamiento drástico a sus seguidores: “la disolución del yo”. Se consigue nacer dos veces, según Samael-Víctor, y para quien lo logra queda prohibido absolutamente el acto sexual. Explica, este nuevo Enviado, científicamente, o como conocimiento, la transmutación gnóstica: “El sacerdote gnóstico en estado de éxtasis percibe la sustancia cósmica del Cristo-Sol encerrada en el pan y el vino y actúa desligándose de sus elementos físicos para que los átomos crísticos penetren victoriosos dentro de los órganos humanos”.

Se transforma así, continúa su perorata, el pan (simiente) en carne solar, el vino en sangre crística y el fuego santo en sexo-yoga. Explicación que no es para creer, sino la que se ha de obedecer. Ofrece una sabiduría que da a conocer el camino de salvación individual y colectivo para toda la humanidad. Lo cual en este trabajo no queremos lanzar anatema alguna en contra, ni menospreciar, pero sí analizar y dar nuestro particular punto de vista, pero sobre todo pretendemos que se sepa. Que quien lo vaya a practicar conozca de qué se trata previamente y evite caer en un proceso de manipulación. Y también que las familias de los afectados conozcan que es lo que ha arrastrado a sus familiares enganchados a esa doctrina y cómo les ha generado una dependencia psicológica que les hace seguir y seguir hacia ninguna parte, más que dar vueltas sobre una irracionalidad.

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