La ecología como paradigma social

El crecimiento del consumo ejerce una presión sin precedente en el medio ambiente. Destrucción de bosques, agotamiento de la pesca, de fuentes subterráneas y lagos de agua potable, desaparición continuada de tierra fértil. La selva del Amazonas se destruye a un ritmo de 5.200 hectáreas cada día. Diecisiete compañías, según Greenpeace, se dedican a la tala de árboles en esta zona forestal. Según indica esta organización ecologista, el 75% se hace sin permiso, de manera ilegal. La masa forestal que se pierde deja de producir oxígeno y no recoge anhídrido carbónico, lo que provoca, entre otras causas, el efecto invernadero, cuya gravedad es de una dimensión planetaria.

.

El calentamiento global supone el aumento de la temperatura entre 2º y 6º, lo que supone un cambio climático, que la comunidad científica ha ido comprobando que sucede de manera notable desde hace veinticinco años. Afecta, principalmente, al sector agrario y al aumento del nivel del mar, lo cual supone la inundación de una parte de la costa, algunas de las cuales están altamente pobladas. La ciudad de Venecia parece ser una de las primeras víctimas de esta alteración de la naturaleza. El año 1997 se celebró la cumbre de Kyoto sobre este tema, con el fin de proponer medidas que disminuyan las emisiones contaminantes. Tres años después ningún país había ratificado las conclusiones.

.

En la Haya se celebró, en Noviembre de 2000, la Cumbre sobre cambio climático advirtiendo de la gravedad del problema, pero se ha vuelto a constatar la falta de un punto de vista global, ante la prioridad de intereses nacionales y económicos, con miras a beneficios a corto plazo. Debido a las consecuencias dramáticas, que los científicos han constatados, se pretende realizar una reglamentación muy severa, pero en la misma solución se vician los resultados. Por ejemplo se pretende permitir la compra de derechos de emisión contaminantes, a cambio de deuda externa. Se mantienen las cotas de contaminación de los países desarrollados y se priva de esta situación, mediante un chantaje, a naciones de escasos recursos. Desde los organismos internacionales se pretende fomentar la creación de bosques y ofrecer incentivos con dinero para tal dedicación. También potenciar energías limpias, que aprovechen los recursos naturales, pero al mismo tiempo también la energía nuclear, como remedio al efecto invernadero que amenaza con provocar grandes catástrofes naturales, debido al calentamiento del clima, por efecto directo de la actividad humana sobre el planeta.

.

Se comprobó en 1980 que la lluvia ácida es un efecto directa de la contaminación industrial. Tuvieron que pasar ocho años para que 15 países ratificasen un protocolo que les compromete a no aumentar las emisiones óxidos de nitrógeno y de dióxido de azufre, producido especialmente por las emisiones de las centrales térmicas y los escapes de los vehículos de motor.

.

En el año 1970 un grupo de científicos británicos comprueba que se produce sobre la Antártida una pérdida periódica de la capa de ozono. Se comprueba que es debido al efecto de los clorofluorocarbonados (CFC). La falta de Ozono produce cáncer en la piel y eliminación de plancton en los océanos, debido al exceso de radiación ultravioleta. En 1.985 cuarenta y nueve países firman el protocolo de Montreal para reducir el uso de los CFC. Cuatro años después la CEE y EE.UU. prohiben su utilización. Afecta a la industria de refrigerantes y a los aerosoles, que reconvierten sus sistemas de producción. Poco se ha hecho respecto otras sustancias como el bromo , o los óxidos nitrosos que se usan como fertilizantes y también afectan, a aunque en menor medida. En los países desarrollados se encontraron sustancias sustitutivas, por lo que se han mantenido las industrias implicadas. Pese a todo en Septiembre de 1999 la organización Greenpeace ha denunciado en Roma que el agujero de ozono sigue aumentando. La extensión sobre la Antártida supera los 26 millones de kilómetros cuadrados. Es un fenómeno reversible si se toman las precauciones adecuadas. Como siempre nos encontramos con el handicap de los intereses económicos.

.

El problema que se presenta es que los países en vías de desarrollo no están dispuestos a aceptar las condiciones necesarias para resolver cuestiones medioambientales que afectan a toda la población mundial, pues quienes han creado el mal son las naciones ricas, que han basado su desarrollo en no tener en cuenta estas cortapisas. Cuando les toca a los más atrasados desde el punto de vista económico, quieren impedir su despegue industrial, o encarecer aún más su crecimiento económico. Ocurre que la naturaleza se desarrolla sobre la base de ecosistemas, en donde no hay fronteras, sino una interrelación constante entre lasa zonas naturales.

.

Se celebra en 1992 la I Conferencia sobre Medio Ambiente y Desarrollo de las Naciones Unidas, en Río de Janeiro, conocida como “la cumbre de la Tierra”. Se intenta promover en el ámbito internacional una reforma globalizada del medioambiente. Cuando se celebra la II Cumbre, en 1997, New York, se constata que nada de lo que se propuso en la primera se había cumplido, debido, otra vez, a los intereses económicos. Se establecen una serie de ideas genéricas entre las que destaca crear un tribunal internacional sobre los problemas ecológicos. Muchas veces las causas de contaminación o sobre alteraciones del hábitat son situaciones trasfronterizas. Por ejemplo, las emisiones de un país las recibe otro debido a las corrientes de aire.

.

En el año 1962 el profesor sueco, de agricultura , Claes T. Linden, (fallecido e en agosto de 2011) trabaja como jefe forestal en una provincia de Nigeria. Estudia la situación de aquel país y de África en general. Observa que la deforestación ha sido la causa de las sequías en Etiopía y Sudán. La selva africana acoge a la mitad de las especies vivas del planeta, regula los vientos, la lluvia y la temperatura del globo terráqueo. Se da cuenta de la enorme importancia de este ecosistema y desde su puesto oficial cree que puede hacer algo importante al respecto. Propone un plantación forestal y se encuentra que tal medida es prohibida por el Gobernador Civil. Convence a un grupo de estudiosos y crea el Instituto para la Fauna y Ecología Africana. Elabora un proyecto innovador que puede resolver el problema de África, al permitir que desarrolle todas sus potencialidades. Consiste en integrar el aprovechamiento silvícola y la agricultura. Propone, desde una base científica, cultivar en parcelas combinadas con la selva. Desde 1964 hace experiencia a pequeña escala que dan unos resultados extraordinarios y muy sorprendentes. Piensa que su idea va a ser acogida con entusiasmo al comprobar que se ha demostrado su efectividad.

.

Los trabajos del profesor Liden constatan que cuando se tala la selva el ciclo ecológico se rompe. Los nutrientes del suelo son lavados en profundidad, de manera que las raíces poco profundas de las plantas agrícolas no pueden alcanzarlas. Necesitan fertilizantes que deben de importar, o si no cultivar gramineas que soportan un suelo empobrecido. El espacio que albergó árboles de 30 y 40 metros de altura se convierte en una sábana infértil y seca. Con su nuevo método se asegura una producción agrícola sostenida. En 1964 presentó el proyecto en la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) y le fue confiscado. Se consideró una medida política, más que técnica. Los experimentos a pequeña escala daban unos resultados que hizo que le pareciera imposible que quisieran ocultarlo. Un año más tarde acudió a la sede de este organismo en Roma, donde le explicaron que los planteamientos de la institución iban por otras derroteros, lo que luego comprobó que fue, efectivamente, en lo que se ha venido trabajando: en el desarrollo de nuevas mutaciones de plantas, empleando en ocasiones materiales radiactivos, para lograr variedades de crecimiento rápido. Pasados treinta años han aparecido los resultados con la comercialización y la estrategia de implantar de manera masiva las semillas transgénicas.

.

El objetivo de la FAO es la lucha contra el hambre a nivel mundial. El doctor Linden se dedicó a denunciar el boicot a su proyecto, en favor de las industria de la química para la alimentación y de las multinacionales. En el Zaire fue considerado una persona peligrosa. El representante personal del director General de la FAO en la República Popular del Congo le prohibe, en 1974, demostrar su sistema para generalizar su aplicación. El modelo funcionaba, pero supondía una nueva organización de la sociedad, al establecer una base económica para fomentar el desarrollo de clases medias, pequeños empresarios campesinos, lo que no iba en sintonía con los intereses de loa jerifaltes del país y las necesidades de las grandes multinacionales, que piden sólo mano de obra barata para monocultivos de exportación. Acaba siendo expulsado de África el señor Linden, condenado al ostracismo y desprestigiado ante sus antiguos compañeros. La conclusión a la que llegó es que el capital de África se fundamenta en la agricultura, su selva y las zonas rurales. Destruir la selva tiene como objetivo controlar este continente y aprovecharse de él a escalas inimaginables. La falta de recursos propios hace que las luchas tribales acaben en guerras que dan lugar al hambre endémico en su población.

.

En 1991 Mubyi Kabunda, profesor de relaciones Internacionales en la universidad de Lubumbashi, defiende la idea de la unidad africana, para hacer frente a las grandes potencias que expolian sus riquezas. Explica que precisamente cultivar para exportar hace que dependan de los monocultivos, con el único beneficio de las multinacionales. Para llevar a cabo tales inversiones hace falta la destrucción de la selva. Mantiene la necesidad de preservar ésta y la agricultura como medio básico de subsistencia y de fijar la población en las zonas rurales, pues el éxodo a las ciudades es la causa del hambre y la violencia. Llegó a las mismas conclusiones que el profesor Linden. ¿De qué sirven los donativos cuando se producen las masacres y las epidemias, si no hay un cambio profundo? Y en el fondo, nuevamente, los intereses económicos. Por ello para Josep Vicent Marqués “el ecologismo es una propuesta global o no hay ecologismo”1. Lo es en dos sentidos, en un criterio internacional y en otro que es que abarca no sólo el problema concreto de la naturaleza, sino que debe abordar los fundamentos económicos, culturales y políticos. de la sociedad.

.

El informe que realiza el National Inteligence Council (NIC), un Centro de estudios de la CIA, Global Trends 20152, ofrece una perspectivas nada halagüeñas para el desarrollo del continente africano en las tendencias de los próximos quince años: “los países pobres seguirán pasando hambre, grandes enfermedades y sed”. Prevé que el agua será un bien escaso para la mitad de la población mundial. Según tal informe no habrá problemas de producción. Luego el problema será de gestión de la riquezas mundial, sobre todo de cómo se organice la globalización. Es evidente que sin cambiar ningún aspecto de la estructura que construye la realidad política y económica no hay soluciones. Las conclusiones del informe aludido se conforma con considerar África como un caso perdido. El director de NIC, llega a afirmar que la economía global, movilizada por la tecnología de la información, beneficia claramente a EE.UU.. Veremos cómo esto sucede por la tendencia a la concentración de capitales. De manera que los países más pobres quedarán desplazados de la mundialización económica, cuando no sea para ser utilizados, para lo que son útiles mientras que no salgan de la pobreza. Falta una capacidad de análisis para diseñar estrategias de cambio, capaz de responder a la cara negativa de la globalización.

.

Hay que diferenciar ecología, como una rama de la biología, o ciencia que estudia las relaciones del medio ambiente y busca proteger éste, de otra cosa que es el ecologismo. Esta idea se cuestiona el modelo de sociedad incluyendo en su crítica la degradación de la naturaleza, pero sin reducirse a tal fenómeno. Se trata de la misma diferencia que hay entre la sociología y el socialismo.

.

El fiscal del gobierno de Canadá rechazó, en septiembre de 1999, considerar a Greenpeace como organización benéfica porque sus acciones no persiguen el bien público. Consideró que la presión de esta asociación para cerrar cierto tipo de industrias puede enviar a muchas personas al paro, a la pobreza. El crecimiento económico es una amenaza para el medio ambiente. Las medidas ecológicas se entienden, necesarias, pero como una traba al desarrollo en función de la economía. ¿Es posible hacer compatible la economía con la ecología? Técnicamente sí, pero es insuficiente. Hace falta una reestructuración del sistema económico, que es, como veremos, lo que aporta la Renta Básica, más allá de ser una compensación económica individualizada.

.

La economía no es sólo economía. Viene dada por múltiples factores, de tipo individual y colectivo, por aspectos históricos, culturales, coyunturas políticas. Algo que parece obvio no lo es tanto en la práctica, pues los análisis de los expertos abstraen lo económico de todo lo demás. Las medidas financieras que se toman aíslan el criterio económico de otros factores, que también son necesarios. Se produce un reducionismo que hace que se entienda que lo que se hace es inevitable y que no se puede hacer otra cosa, sino ligeras variaciones, que vienen a ser las diferencias entre los partidos conservadores y los que presuntamente representan a la socialdemocracia.

.

Hemos visto como la sociedad fabrica demanda. La tecnología permite una oferta infinita, en lo que se convierte el reino del mercado. Sin embargo éste, ya no arbitra entre las dos funciones, la oferta y la demanda. La oferta no puede ser ilimitada, aunque exista la base técnica para serlo. Por una parte la escasez de materias primas, pero que por ejemplo desde un punto de vista tecnológico se puede salvar: energía nuclear, incineración para deshacerse de los residuos del derroche, plásticos como sustitutivos de otros materiales. Puede hacer infinito el mercado y que la oferta y la demanda sea ilimitada con el mercado como único regulador. Pero sigue habiendo un tope: la destrucción de la naturaleza. Lo que ya no es una cuestión meramente ética o estética, sino científica y que afecta a las personas y pone en peligro a su causante: el desarrollo económico.

.

Los excedentes agrarios han hecho que se limite la producción mediante cupos para cultivar remolacha, lúpulo, maíz, etc. y cuotas lácteas. La producción industrial debe asumir unos costes que garanticen unos niveles mínimos de contaminación. Desde 1988 en España se exige que cada proyecto industrial, de extracción de minerales o diversos tipos de obras se acompañen de un estudio de Evaluación de Impacto Ambiental. Una ley que en se ha hecho cada vez más exigente y preventiva. Desde 1992 se han incorporado instrumentos de actuación como ecoaditorías y ecogestión. En Octubre de 2000 se amplía en Europa las actividades y sectores que deben cumplir las exigencias de una evaluación de impacto ambiental. Trámite al que muchas veces no se hace mucho caso, pero al menos es un punto de apoyo para exigir legalmente su cumplimiento. Con tal legislación muchos grupos ecologistas han paralizado obras que hubieran ocasionado graves perjuicios al medio ambiente.

.

Se empieza a ver la conservación de la naturaleza como un motor para el desarrollo de la economía, a través del turismo rural, el uso de energías alternativas, el cuidado de zonas naturales. Depurar los ríos, evitar vertederos por doquier y sin medidas adecuadas para evitar la contaminación de acuíferos, se ve como una necesidad. Interés que es una exigencia de las administraciones públicas. En torno a una visión ecológica del desarrollo se han establecido empresas que potencian las energías renovables, centros de tratamiento de residuos sólidos, de alimentación biológica. De manera incipiente surge una economía verde, porque técnicamente es posible. No se desarrolla porque implica un cambio en las estructuras económicas, como es activar mercados comarcales, descentralizar los sistemas de producción y de consumo. Justo el sentido contrario en el que se orienta la economía globalizad. Puede suceder que sea, con el tiempo, una necesidad de cara a crear un contrapeso necesario a la globalización. De ahí que el problema ecológico es, en su esencia, un problema político y económico. Apunta al meollo de la situación que se ha generado con la economía de mercado: la concentración de la población en grandes ciudades y la centralización de la gestión e inversión de los grandes capitales.

.

Para Bernard Cambell “el gigantismo no es una necesidad de la técnica, sino una opción política”3 . Por lo tanto la solución necesita de un impulso social, que hoy por hoy es inerte. Pedro Costa Morata, en su estudio sobre la destrucción ecológica en España, insiste en advertir que el principal problema ecológico es la despoblación rural. Los hombre y mujeres de los pueblos han conservado, explotado y disfrutado de la naturaleza, implicándose en una trama de siglos que hizo que su entorno fuera su medio económico, su habitat. Un equilibrio que la revolución industrial vino a romper. No se trata de idealizar la vida de los pueblos, con múltiples injusticias de caciquismo y de violencia doméstica. Pero no evolucionó ante la nueva sociedad que aparece a mediados del s. XIX. Se produjo una ruptura que amenaza con la desaparición de la forma de vida rural, que está en contacto con el medio natural y tiene unas proporciones humanas para la convivencia, frente a las grandes ciudades.

.

Las zonas rurales son desposeídas de sus recursos. Los ríos se convierten en cotos de pesca a los que van quienes pagan desde las ciudades, por regla general. El vecino se convierte en un furtivo, que deja de cuidar su entorno. Se desinhiben de su medio. Se hacen plantaciones para la industria maderera o de chopos, lo que afecta a sus cultivos y no les aporta nada a su economía. Pero sí a los que tienen propiedades mientras que viven en la ciudad. Curiosamente los bosques resineros, que aportan riqueza monetaria a los habitantes de la zona, no se suelen quemar, porque el paisanaje los cuida. Los demás arden cada año en proporciones que amenazan con desertizar cada vez más hectáreas de suelo. Los pueblos se llenan de chalets y colonias para domingueros que arrasan arroyos, fuentes, sotos, desequilibran la población, que se hace excesiva en verano y en invierno apenas hay habitantes. Los servicios son descompensados y la economía se hace de servicios y para este fin, lo que provoca que se sature de construcciones. La mayor parte de ellas deshabitadas en invierno.

.

El problema ecológico ya no es una reivindicación de grupos radicales, como se entendió durante los años setenta y la década de los ochenta. Es asumido institucionalmente, pero las administraciones se ven impotentes ante la fuerza de los intereses económicos. En agosto de 1999 el director español de la Agencia de Medio Ambiente, Domingo Jimenez Beltrán, declaró: “Vivimos en un a prosperidad equivocada. Las emisiones de dióxido de carbono y los residuos aumentan, que junto al turismo invasor son los peores males de nuestra sociedad”. ¿Qué ocurre? que en la situación actual cualquier medida es utópica, por irreal. La realidad económica es precisamente que la industria automovilística, las empresas constructoras y el turismo son los grandes negocios y quienes desarrollan el crecimiento económico y dan empleo. He aquí el quid de la cuestión, es aquí donde hay que intervenir.

.

Todo el mundo se queja y lamenta de los incendios. Pero son un negocio. Desde 1997 se empieza a reconocer por fuentes oficiales que la mayoría de ellos son provocados. Anteriormente se acusaba a pirómanos y agentes naturales o actuaciones incontroladas, pero accidentales. A los ecologistas se les acusó de sensacionalistas y de crear una alarma innecesaria. Hasta que se ha demostrado que es así y que los incendios son un negocio. Sin embargo la política de reforestación no varía substancialmente, ni se ponen las medidas oportunas, en tanto una masa de árboles quemados se traduzca en dinero: recalificación de terrenos, mediante la filosofía de recuperar lo perdido con urbanizaciones de chalets con jardines o complejos turísticos. Venta de la madera quemada para hacer pasta de papel. Uso de terrenos para pastos.

.

Según me comenta uno de mis asesores a principios de siglo se plantea en España el conocido plan Ceballos. El objetivo para la repoblación era conseguir la recuperación de bosques mediante la plantación de árboles autóctonos y a un 50% plantación de coníferas para uso económico de la madera, ya que estos árboles son de crecimiento rápido. Tras la guerra civil se desarrolló únicamente la segunda parte y fue el 100% de la política forestal. Primó el criterio económico, el cual controla las decisiones políticas, sobre todo porque impregna la mentalidad de los técnicos que dirigen las instituciones.

.

La reforestación de árboles autóctonos daría empleo en las zonas rurales, pero de manera muy descentralizada. Los pinos requieren una maquinaria para los aterrazamientos y lo hacen grandes empresas que se trasladan de una lugar a otro . Se trata de un monocultivo que acaba con el matorral, las urces, el sotobosque, elimina zonas de interés agrícola y arden con facilidad. Todo esto a cargo del erario público. Lo mismo ha ocurrido con las riberas de los ríos, con las concentraciones parcelarias que han eliminado las sebes, y con ellas sus microclimas, sus pequeños ecosistemas de insectos y aves. Muchos pueblos hoy no se reconocen a vista de hace sólo veinte años. Cuando voy a Moralzarzal, en la provincia de Madrid, veo que no queda ni una de las siete fuentes de manantial. Ni arroyos, ni los caminos rurales. No hay sapos ni renacuajos , ni erizos, ni conejos, como cuando iba allí de niño. Es otro mundo de calles asfaltadas y pisos y más pisos y chalets. Sin embargo hoy hay consejeros autonómicos y concejales municipales dedicados al medio ambiente, y hasta un ministerio.

.

Las medidas que se toman para desarrollar criterios ecológicos son muy lentas y para su consecución son necesarias grandes polémicas, sobre la que los grupos ecologistas se han especializado. Hubo una etapa que se luchó para hacer que las leyes recogieran las necesidades del medio ambiente en normativas, que se han ido estableciendo, en cuanto protección de espacios naturales, uso de medidas para evitar lo más posible la contaminación (depuradoras, filtros) , zonas y especies protegidas. La siguiente etapa ha sido hacer que dichas normativas se cumplan. Hay un avance importante en este sentido y la sensibilidad social ha variado mucho en favor de la defensa de naturaleza, que no es otra cosa que defender el interés general para los ciudadanos. Cierto que ha habido una exageración irracional desde posturas ecologistas, en cuanto a la defensa de los animales, vegetarianismo, contra las corridas de toros o sistemas alternativos anacrónicos, pero representa una mínima parte que se ha situado en lo irracional al pretender traspasar lo que es una concepción personal de la vida al ámbito social, llegándose a ridiculizar en algunas ocasiones la lucha por el medio ambiente, lo que algunos teóricos, como José Nava Rueda4, han criticado como si fuera una forma de actuar generalizada y no la excepción.

.

Los datos oficiales de 1992 revelan que en España se utilizaron durante ese año dos millones de Toneladas de fertilizantes. Las consecuencias, de las producciones masivas, han sido la contaminación de pozos potables y de las aguas subterráneas, así como que se ha perdido suelo fértil. Con el agua a manta los nutrientes y las substancias químicas van descendiendo hasta llegar a las capas freáticas. La pérdida de fertilidad hace que se requieran para el siguiente año más abono químico. Según datos de la revista Nature5, el cultivo sin aditivos químicos produce una cosecha igual que con su uso, aunque a pequeña escala. Así lo ha comprobado un grupo de investigadores de Rochele Instituto, de Pensilvania, EEUU. Se hizo el estudio durante el periodo de 1.986 a 1.995, sobre el cultivo del maíz. A pesar de lo cual en Europa el cultivo biológico ocupa el 1% de la tierra cultivada. Para que este modelo se desarrollase deben cambiar las estructuras comerciales, con mercados más cercanos, una conciencia ecológica del agricultor y una seguridad de subsistencia para los campesinos. Si se subvenciona según las hectáreas cultivadas o la producción que se obtenga no merece la pena el trabajo ecológico, que además debe afrontar una etapa de transición con posibles dificultades. Tampoco merece la pena trabajar para subsistir, sino que deben obtener un beneficio por su labor, a partir de lo que sería un subsidio personal. De otra manera la agricultura ecológica seguirá siendo una excepción llevada a cabo por entusiastas y siendo un objeto de consumo de lujo. Ya que desde el punto de vista de la rentabilidad no puede competir con las grandes producciones. Para resolver el problema general del mundo agrario, Alberto González Escribano, ingeniero agrícola y funcionario de la Consejería de Agricultura de la Junta de Castilla y León, mantiene que “por residir en el medio rural y por mantener una actividad agraria, con una dimensión profesional, debería establecerse un salario, en la cuantía del salario mínimo interprofesional, lo que supone menos de lo que se reparte cada año en pagos directos al sector, que no siempre van a parar a los trabajadores del campo, sino a propietarios de terrenos, especuladores y demás”6.

.

La dimensión ecológica exige un hábitat humano que haría que se pasase de las grandes ciudades a poblar las zonas rurales. Pasar de la producción masiva, a nivel mundial, a la comercialización local y del derroche y despilfarro al reciclaje. Pero para conseguir tales metas hace falta un instrumento y éste ha de ser económico. Por supuesto no se trata de querer el cien por cien de un modelo utópico, pero sí al menos lograr un equilibrio. Pensemos que las ciudades succionan energía, materias primas, alimentos y no producen nada de ello. Hay una descompensación que se refuerza con la ideología urbana dominante y cada vez son menos los servicios en las zonas rurales, carreteras, sanidad, escuelas. Pero se tiende cada vez al derroche de lujo, sin sentido y ostentoso en una competencia por la grandeza, dejando las necesidades de los más desfavorecidos al albedrío del mercado o de la falsa y mísera caridad pública. ¿Las obras faraónicas por qué no las paga un particular? Con la excusa de atraer turismo a una determinada zona todo es justificable. El negocio por el negocio y la especulación con todo, el suelo, productos alimenticios, el arte es la manera de explayar la riqueza y tapar con su sombra los estados cotidianos de pobreza. Por ejemplo la Xunta de Galicia elabora el proyecto “la Gran manzana” , construcción de una “ciudade da cultura” de un conjunto de edificios para museos, exposiciones, ópera y demás cuyo presupuesto se valora en 18.000 millones de pesetas. Y de cuya ejecución se encarga el equipo de arquitectos de EE.UU. encabezados por Peter Eisemnman, de la generación de los años 60 de la Five Arquitectura. La idea es competir con el Guggenheim de Bilbao o el Kurssal de San Sebastián. La Cultura se convierte en un espectáculo de masas, cuyos protagonistas acaban siendo multimillonarios. Acaparan la expresión social del arte y concentran en unos criterios mínimos las ideas y creaciones, lo que forma parte de la construcción mundial del pensamiento único. Se abandonan a su suerte y olvido a los artistas que tienen como campo de actuación su entorno, grupos de amigos que es lo que diversifica y da fuerza en la vida cotidiana a las ideas. Se ha desembocado en unas circunstancias en las que lo que no entra en la comercialización y en el proceso industrial de lo creativo deja de existir, se extingue y muere. La crítica se convierte en un estereotipo y se hace de ella una parte más del juego del Poder.

.

La ecología ya no es sólo la ciencia que estudia el entorno humano. Se ha convertido en una nueva y necesaria interpretación de la realidad. Ésta se construye, tal como afirman Peter Berger y Thomas Luckman7: “Los hombres producen juntos un ambiente social con la totalidad de sus formaciones socio culturales y psicológicas”. En su trabajo comentan que los cambios radicales en la estructura social, como el caso de la revolución industrial desembocan en cambios en la realidad psicológica. También afirman que “decir que una actividad humana se ha institucionalizado ya es decir que se ha sometido al control social”.

.

Podemos entender dos cosas. La primera es que el paso de la sociedad industrial a la tecnológica ha dado lugar a una adaptación psicológica, que es la mentalidad social. Nada tiene que ver con el nivel de conocimiento, sino más bien con criterios de consumo y de banalidad. Pensemos en los programas de máxima audiencia como “Tombola”, “Crónicas marcianas”, “la sonrisa del pelícano”. O los programas “intelectuales” de Pedro Ruiz o Sánchez Dragó. Y otros del estilo en la radio. Desde luego la manera de ver el mundo no va a cambiar con una varita mágica, ni con mil discursos sino que hay que introducir unos cambios de modelos de la realidad. Igual que se impuso el automóvil, o los telares u otros inventos que al principio contaron con gran oposición, en unos casos por una mentalidad supersticiosa y en otros porque trastocaban las economías de los artesanos que se veían fuera de la cadena económica. Hay una interacción entre el mundo exterior y el interior, en cuyo espacio se puede encontrar el asentamiento de un cambio social.

.

En segundo lugar hay que analizar el riesgo de institucionalizar la política medioambiental o al menos las medidas para conservar lo que queda de la naturaleza. Cuando se defienden unas ideas uno de los objetivos es lograr que se convierta en una norma que rija la sociedad. El problema surge cuando se pervierte en una especie de destino o se plantea de manera absoluta, sin ver los problemas que genera tal medida. A partir de entonces se desfigura en una estrategia de Poder. La postura contraria lleva a una situación contestaria perpetua, que no permite elaborar proyectos de manera tangible. Recientemente en León se ha probado la instalación de una explotación energética eólica. La apertura del uso de energías renovables y no contaminantes ha sido y es una de las metas del ecologismo. El rechazo a este proyecto vino de un grupo medioambientalista porque las aspas de los generadores puede afectar a cierto número de aves.

.

Luchar contra lo inevitable es absurdo. Se habrá de buscar medidas correctoras entre un mínimo y un máximo, no de manera absoluta. Lo mismo ha sucedido ante la decisión de la Diputación de León de hacer un Centro de Tratamientos de Residuos (CTR), con recogida selectiva, reciclaje, fabricación de compost y aprovechamiento de energía, rechazando el uso de la incineración. Después de cuatro años los grupos ecologistas han logrado que se aprobase este modelo. Ecologistas en Acción lo repele amparándose en el criterio de descentralización, cuando es desde el punto de vista financiero la única posibilidad que hay. Eso hizo que los demás grupos provinciales lo apoyasen y defendieran. Otra cosa es que más adelante se planteen más cuestiones, pero no se puede convertir un movimiento social en una negación por sistema. Hay que lograr objetivos alcanzables, para avanzar. Lo mismo sucede en las medidas sociales. Para lograr un propósito hay que recorrer todo un camino y no se puede optar de manera extrema entre todo o nada. Actitud que ha quemado mucho a quienes han participado en asociaciones y colectivos críticos.

.

Las asociaciones ecologistas se han convertido en un grupo de presión, con una notable influencia. Algunos de sus miembros participan en las instituciones. Se trata del eterno debate entre “venderse al sistema” o “actuar con responsabilidad, desde dentro”. Lo más seguro es que ambas posturas sean necesarias y del debate saldrán nuevas opciones. Lo malo es que se pierda la reflexión, por enfrentamientos estériles.

.

Vivimos inmersos en una crisis de las ideologías. Ya no se debaten modelos de sociedad, sino medidas concretas ante la realidad. Puede que sea un avance en la lucha por la transformación de las condiciones sociales, evitando la violencia y los sistemas rígidos de interpretar los hechos históricos. Hay que adaptarse a la forma de ser social y entender la nueva manera de cómo que suceden las cosas.

.

Raúl Fernández Vítores hace una interesante crítica del papel de la ecología en nuestra sociedad8, en tanto y cuanto se ha convertido en la conciencia de nuestra época, de manera que “señala los mínimos requeridos para perpetuar el capitalismo”, se convierte en un complemento del capitalismo. Lo que habrá que plantear es de qué manera se puede incidir en la economía, ¿sobre que base teórica y práctica?. Este analista expone que las personas hemos pasado de ser un recurso para la industria a ser un residuo, de manera que la servidumbre se hace invisible pues todo se tolera bajo control. Lo que Herbert Marcuse denominó la “tolerancia represiva”.

.

La revolución industrial supone, para Ramón Fernández Durán una revolución del capital, al convertirse en un Poder anónimo. El trabajo se devalúa al comprar productos más baratos en países más pobres y llevar a estos lugares ciertas fases de la producción. Lo que se ha venido a denominar el dumping social. Unido a esto la perfección tecnológica hace que el proceso productivo quede marginado. La población que la máquina desplaza genera una plusvalía relativa, pues sin bajar la cantidad de producción la falta de empleo hace que los salarios sean más bajos y se incrementen los beneficios. Como medida social se sufraga lo que Ramón llama “el residuo”, como reserva de mano de obra, de manera que es más rentable marginar a un sector de la sociedad que lograr su integración.

.

Todos los estudios sobre el problema medioambiental han desembocado en conclusiones de carácter económico, así como recomendaciones en este sentido. Ha habido una evolución lenta, que todavía ha de continuar, orientada hacia la consecución de planteamientos globales como la supresión de la pobreza, dejar de explotar al Tercer Mundo, conservar el medio ambiente y garantizar una vida digna a todos los seres humanos. Todo lo cual implica un cambio trascendente en la vida económica y en las relaciones de Poder y aquí es donde se frenan las medidas necesarias. Se convierten en exigencias “imposibles” o “utópicas” y es ahí mismo adonde hay que establecer la nueva lucha social.

.

En el año 1972 se celebra en Estocolmo la Conferencia de la ONU sobre el Entorno Humano. Se hace público el informe firmado por el Club de Roma, con el título que resume las conclusiones: “Los límites del crecimiento”. Desarrolla la Teoría General de los Sistemas y propone la teoría de crecimiento cero (informe Meadows). Desmenuza la situación medioambiental y plantea soluciones sobre la base de medidas económicas. El desarrollo se fundamenta en el petróleo, de manera que aumenta su demanda. Gran parte de los abonos químicos derivan de este líquido oleoso. La explosión demográfica exige cada vez más energía para producir alimentos a gran escala. De 5 Kg. de abono por habitante en 1.939 se pasó a 33 Kg. por habitante treinta años después. El aumento de consumo de energía fósil incrementa el efecto invernadero. Una de las conclusiones de los expertos es devolver la autosuficiencia alimentaria a los países en vías de desarrollo y ven necesaria una revolución global, de estructuras sociales y técnicas.

.

En 1983 el Secretario General de la ONU solicita a la primera ministra sueca, Gro Harlem Brundtland, la creación de una comisión independiente para estudiar la manera de hacer frente a las necesidades básicas de la población. En 1.987 se hace público el informe que presenta una agenda para un cambio global, que se sustenta en tres pilares: 1) Cuestiones del medio ambiente y desarrollo. 2) Propuestas realistas. 3) Aumentar la conciencia de los individuos, los gobiernos y las empresas sobre los problemas ecológicos que amenazan a la humanidad.

.

La conclusión del informe Brundtland es reconocer la necesidad de planificar el desarrollo con criterios económicos a la vez que ecológicos y resolver la trama de intereses financieros con la propuesta de un desarrollo sostenible: aquel que usa los recursos, no los destruye, para preservar los bienes naturales para las sucesivas generaciones. Se trata de hacer compatible la actividad empresarial con el respeto a la naturaleza. Esto hará que más adelante se entienda el medio ambiente como un bien, una riqueza y no únicamente un recurso. En España en 1990 la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE) firma, en la cumbre de Zaragoza, un compromiso de respeto al medio ambiente. Hito importante, aunque meramente testimonial, porque siempre fue un tema despreciado y hasta ridiculizado. Incluso nueve años después hay una resistencia muy grande de aplicar normativas que supongan frenos o mermas a los beneficios económicos.

.

Otra conclusión importante del citado informe es la necesidad de modernizar la agricultura. Analiza tres tipos de desarrollo agrario: el industrial, el tecnológico, conocido como “revolución verde”, y el tradicional. Los dos primeros requieren mucha maquinaría y producciones masivas que exigen a la postre un gran despliegue financiero para su comercialización y exportaciones. También inversiones en fertilizantes inorgánicos, pesticidas y maquinaria especializada, lo que hace que dependa totalmente de diversos sectores de la industria. El tercero es un modelo que aprovecha los recursos propios, por lo que puede entenderse como agricultura sostenible. Para no depender de los países desarrollados es lo que el informe Brundtland propone para el progreso del Tercer Mundo y que es necesario potenciar, a través de la agricultura afín, como la ecológica, en los países desarrollados económicamente. Las industrias agroquímicas no están dispuestas a reducir que se reduzca el uso de sus productos, lo que supondría disminuir sus beneficios. Han dado un paso más en la producción industrial con las semillas transgénicas, mediante la modificación genética. De esta manera se fortalece un vegetal contra una enfermedad o plaga y se hace inmune. Pero el negocio sigue al quedar las semillas patentadas y dar sus frutos en relación a una serie de productos cuyo propietario es la casa que comercializa el nuevo producto.

.

El informe para 1999 del Institute Wordwatch9, concluye que el crecimiento de la economía global y la pujanza de la cultura informática, se acompaña del empobrecimiento de la salud del planeta y de la miseria de los países más atrasados. Se ha comprobado que estos dos factores son inversamente proporcionales al índice bursátil-industrial Dow Jones, que mide el precio de valores negociados en el mercado de valores de Nueva York. El progreso se satura. Aparecen datos como que el número de seres humanos sobrealimentados,. con problemas de salud graves, es el mismo que el de personas que no tienen alimentación suficiente, considerándose que ambos están mal nutridos, unos por exceso y otros por carestía. Desde 1984, en que se produce un crecimiento cada vez mayor de usuarios y de valores de empresas en torno a internet, se ha incrementado al doble la proporción de animales en grave peligro de extinción. El problema que sucede no es tanto la relación causal sino que la reseña del informe hace un paralelismo que debe ser interpretado como un proceso de éxito económico que se acompaña de una mentalidad, la cual para nada tiene en cuenta el medio ambiente, ni las relaciones solidarias entre países o entre personas. Como tantas otras cosas que han supuesto un avance para la humanidad, las redes de comunicación dejan de ser un medio, para pasar a ser fines, negocios en sí mismos, que pierden el sentido de su utilidad real. Los estudios cada vez son más precisos a la hora de relacionar deterioro medioambiental y salud. Un informe10 presentado en Abril de 2002 por la Dirección General de Medio Ambiente de la Comisión Europea elabora unas conclusiones, a partir del estudio sobre 18.000 pares de gemelos de todo el planeta. Demuestra que frente a la idea de que el origen de la mayoría de las enfermedades infantiles es genético, sólo lo es en un tercio de los casos. El resto es por causa directa del medio ambiente: contaminación de aguas y aire, alto índice de radiaciones y cultivo abusivo con productor químicos en la agricultura.

.

El desarrollo sostenible exige delegar mucho Poder en las comunidades locales, tanto a nivel institucional como asociaciones sindicales o cooperativas. Se trata de un problema político. Lo mismo que lograr que los alimentos que sobran vayan a parar a manos de las poblaciones más necesitadas. Garantizar un sustento básico a los millones de pobres que habitan el planeta ocasiona una autonomía de sus vidas que lograría un desarrollo a escala de microeconomías, quedando éstas desligadas de las multinacionales. Quienes dominan los países y las finanzas internacionales desde las políticas macroeconómicas verán mermado su poder en una proporción muy grande. Por lo tanto no es una cuestión de ser o no posible, sino de fuerza. Únicamente desde la lucha social se puede conseguir. Dadas las características en que se sitúan los parámetros en donde se manifiestan los acontecimientos históricos, la movilización social debe ser desde la no violencia. Tal como interpreta Mohandes Karamchand Gandhi la revolución política depende de la transformación social. Ambos procesos deben darse a la vez. La violencia rompe tal equilibrio. Precisamente esta abogado hindú, apóstol de la ahimsa11, atisbó la importancia del proceso económico para lograr salir de la situación del colonialismo. Para no depender de la economía del imperio británico los indios reanudaron la tradicional manufactura del hilado.

.

Luis M. Jímenez Herrero, plantea una reflexión sobre el desarrollo sostenible, con la idea de una transición hacia la “coevolución global”. Ante la limitación de recursos de las materias primas , la escasez de agua y el agotamiento del petróleo, se pregunta qué camino seguir. Por un lado confiar en la tecnología, con la que se hacen planes de trasladar a satélites o a la luna residuos altamente contaminantes, o crear granjas de alimentos específicos en el espacio. Incluso se piensa en lograr grandes cantidades de agua traídas desde Marte, a partir del año 2100. Otra fórmula, que se ve cada vez más difícil es lograr acuerdos sobre temas específicos, para disminuir la producción de agentes dañinos para el ozono, la contaminación de agua, la atmósfera, etc. Tales situaciones afectan a la población y dibuja un mapa mundial con zonas altamente deprimidas, con escasez de los recursos básicos, mientras que el mundo suntuoso provoca la destrucción de los valores medioambientales necesarios para mantener las constantes vitales que permitan la vida saludable de la especia humana. La conclusión de este autor es que hay una interdependencia de estos factores medioambientales con los sistemas económicos, pero sobre todo con las estructuras políticas, por lo cual apunta hacia la idea de instaurar una autoridad mundial con capacidad de arbitraje, para frenar la lenta, pero imparable destrucción de las condiciones de vida de nuestro planeta.

.

El desarrollo sostenible requiere dos condiciones. Una es productiva: que la tecnología se ponga a disposición del medio ambiente, lo que de alguna manera se va abriendo camino. Sistemas de reciclaje para residuos masivos, mediante lo cual se convierten las basuras en una fuente de materias primas, de manera que no se agoten los recursos naturales ni se acumule cada vez más desechos o se transformen en sustancias altamente contaminantes, como son las dioxinas que se producen como resultado de la incineración. Otra es que se elimine la pobreza, tanto a nivel colectivo en países en vías de desarrollo, como en los sectores desposeídos y marginales de la sociedad opulenta.

.

Reflexionar sobre ecología es plantear nuevas formas de aprovechar los recursos, un sistema equitativo de distribución de la riqueza, por lo menos un mínimo, formas alternativas de comercialización, aprovechamiento energético descentralizado con recursos naturales. En definitiva es disertar sobre economía, tanto como de la vida misma. Ya no sólo me refiero a los bienes ecológicos, sino mismamente a productos que se tiran o eliminan una vez producidos para mantener unas tasas de valores o intereses comerciales. El excedente agrícola. O en fabricas, como la de tapicerías de León, Miguélez, que telas de gran calidad y buenísimas son troceadas y tiradas o usadas como trapos para que no se las lleven ningún empleado ni se aprovechen para otras labores ni se vendan a bajo precio en ningún lugar. Se admite esta práctica porque tiene un sentido económico que se sitúa por encima del bien social, medioambiental y del sentido común.

.

Cada vez que un proyecto empresarial amenaza un espacio natural se exige que cumpla con la evaluación de impacto ecológico. Los argumentos en pro de hacer, por ejemplo, un teleférico en Picos de Europa, una presa en un valle, convertir la ribera de un río en zona verde urbana, una cantera o cualquier otro negocio se presentan como objetivos benefactores de la comarca en donde sean ubicados,sobre la base de criterios como crear puestos de trabajo, ser un incentivo para el turismo hacia la zona o para que vaya a vivir más gente. Lo cual va a repercutir en beneficios económicos.

.

En 1994 propuse desde la asamblea de Los Verdes de León, que en cada proyecto industrial o turístico se hiciera una evaluación de impacto económico. A cuenta de desmontar el pretendido altruismo con que quienes hacen de relaciones públicas de las empresas se presentan a las juntas vecinales y municipios, con el fin de convencer a las personas afectadas. Primero hay que ver si el proyecto es o no necesario. Si se trata, por ejemplo, de un CTR es absolutamente imprescindible ubicarlo en algún lugar y superar las resistencias de particulares que ven afectado sus terrenos de cotos de caza o si son circundantes para hacer viviendas de veraneo. Curiosamente es donde más se enfrenta la población, mediante perjuicios y por rivalidades vecinales. “Si en tu pueblo no, ¿por qué sí en el mío?”. Lo cual no tienen solución. Pero hacer canteras para extracciones de arena , o explotaciones de minería a cielo abierto, son sobre todo necesarias para la empresa que se va a instalar. Quién, cuánto y cómo va a recibir el beneficio económico es lo que hay que mirar, y sobre todo a cuenta de qué.

.

Desde posturas liberales se responden que el mercado regula lo que es o no necesario. Sin embargo, y de ahí la necesidad de hacer un análisis de impacto económico, la demanda puede no tener fin y que el deterioro de los ecosistemas y sus entornos rurales se vean gravemente afectados. Pongamos un ejemplo. El caso de las pizarreras que arrasan el entorno, hasta llegar a cegar riachuelos. Primero, se pueden usar otros materiales. Que sea más barata la extracción de pizarra no se regula en el mercado porque la destrucción ecológica se hace sin coste alguno. Segundo, ante la voracidad de la demanda de casas en la sierra, para ser usadas algún fin de semana y un mes en verano, lo que implica una alteración medio ambiental grave en la demanda, tanto como en la oferta. Lo que hace que el mercado sea invasor en su conjunto de los espacios naturales y modifique las economías locales haciendo que se trasladen a otros circuitos económicos, que no siempre son productivos, ni siquiera de servicios, sino especulativos, al pasar el valor de una tierra para pastos de setenta mil pesetas la hectárea a poderse vender a trescientas mil si es recalificada, para poder construir en tales terrenos. De esta manera se han amasado muchas fortunas. Llega un momento en que el mecanismo del mercado es insaciable y requiere un tope social.

.

El mercado tiene un mecanismo defensivo que hace que funcione, al adaptarse a cualquier situación y sacar partido de ella. Por otra parte también es un instrumento necesario, básico para la convivencia en una sociedad. Si para eliminar sus males se anula mediante la economía planificada desemboca en el fracaso, entre otras cosas porque la oferta y la demanda se acoplan a la manera de ser de las personas. Así en cada cultura y etapa histórica se desarrolla de diversas maneras.

.

El medio ambiente supone una realidad que limita la economía de mercado. Aparece como regulador de la misma. Lo cual es una necesidad y se adapta a la economía en general. Además hacen falta medidas correctoras, de carácter económico, dentro del propio sistema capitalista. Lo cual es la tarea que me propongo desarrollar a lo largo del presente trabajo.

.

Hasta la década de los ochenta el medio ambiente se ha considerado un bien público. Se ha usado como recurso desposeído de precio y para el cual no ha habido un mercado. Su deterioro no se ha contabilizado en costes monetarios. Ha sido vertedero de residuos gratuito, manantial de materias primas sin generar otro gasto que el de la productividad. Estos costes ecológicos son intangibles, para los que no hay referencia alguna en el mercado. Es lo que los economistas llaman externalidades o deseconomía externa.

.

Julio Rodríguez Lago, doctor en Ciencias Económicas12, en los cursos que imparte sobre Medio ambiente y actividad empresarial, presenta la posibilidad de dar un valor mercantil al medio ambiente, que puede hacerse, según él, con tres criterios: a) Por el número de personas que se benefician de un espacio natural, bien recogiendo leña, setas, uso recreativo, de pastos, para lograr miel, etc. b) calcular su valor inmobiliario, aunque no se vaya edificar en él, pero como referente económico y c) Por los afectados que pueden verse perjudicados por una actividad contaminante, o por el incremento de circulación en la zona. A partir de lo cual se pueden establecer unos costes ecológicos, medibles. La cuestión luego es si lo paga la empresa o la sociedad. Pero en definitiva la empresa lo va a incluir en su presupuesto. Al privatizar el patrimonio natural se crea un mercado de bienes ambientales. Por ejemplo la contaminación se ha incorporado a la Bolsa de Chicago, para controlar desde la función del mercado las emisiones a la atmósfera. Se cotiza, entonces, positivamente en el mercado de valores disminuir la contaminación.

.

Otra medida que se ha aceptado en Alemania, Francia o Suecia, a propuesta de Los Verdes, es la ecotasa o impuesto verde. La empresa que contamina debe de pagar un canon. En definitiva también entra dentro del coste de producción. Se basa en la filosofía de “quien contamina paga” , lo que a menudo se invierte en “quien paga que contamine”. Hacerlo se convierte en un privilegio. Tales medidas no cabe duda que responden a una mayor sensibilidad de la sociedad y que amortiguan el problema medio ambiental, hace que se destruya más lentamente. Las medidas concretas valen muy poco si no se producen en la comunidad internacional. Debido al desequilibrio económico entre países ricos y pobres no se puede lograr, como se ha demostrado en las dos cumbres mundiales sobre el medio ambiente auspiciadas por la ONU. Además si la destrucción de la naturaleza es debida a un modelo de sociedad y económico, es en esta base en donde hay que incidir.

.

El informe mundial de la ONU que se presentó el año 2000 sobre Medio Ambiente, dentro del Programa de la ONU para el Medio Ambiente (PNUMA), establece que los problemas ecológicos se mantienen sin que haya avances substanciales en los últimos treinta años. Destaca como factor fundamental de este deterioro el modelo de consumo de los países desarrollados. Lo cual es muy importante tener en cuenta, ya que el ciudadano, por regla general, no es, o no quiere ser, consciente de las repercusiones de sus actos cotidianos. A pesar de haberse aprobado la limitación de emisiones de CO2, causantes del efecto invernadero, en el protocolo de Kioto sigue creciendo tras haber aumentado cuatro veces más en los últimos cincuenta años.

Las políticas medioambientales diseñadas en los despachos y con fines propagandísticos no valen para otra cosa que no sea aparentar. Luego viene la realidad. Así sucede en León. Un estudio sobre esta provincia del Consejo Económico y Social de Castilla y León, en su anuario de 1999, indica13 que sufre una degradación ecológica del 2% anual. Los cauces medios y largos de los ríos han perdido en los últimos treinta años 1/3 de su masa biológica. La diversidad de las especies ha mermado un 74% y la deforestación forestal avanza un 34% del territorio. Los Ayuntamientos tienen su concejalía de medioambiente, la Junta una consejería específica para preservar la naturaleza. Mientras no se aborde de una manera global y que afecte a la economía no sirve para nada cualquier cosa que se proponga.

.

Se empieza a tomar en consideración el ahorro que supone respetar la naturaleza. Sustituir el cloro por oxígeno para blanquear la pasta de papel supone un ahorro de miles de millones de pesetas que es lo cuesta luego tratar tal vertido contaminante al río. Se toman iniciativas en este sentido desde la política europea para lograr la viabilidad de industrias sostenibles. Se han marcado parámetros de ecoeficiencia para medir, como factor de calidad de vida y de progreso la disminución del consumo de recursos naturales , así como generar menos residuos. Como consecuencia de la contaminación del río Danubio por cianuro, al romperse una presa de contención, Jose Jímeno Lozano14 hace una reflexión en la que indica: “La respuesta altanera y despectiva de la razón y del hombre es que estos accidentes son el coste del progreso. No es verdad, son el mismo progreso, que se alimenta de lo humano…. Los mismos señores que han envenenado el Danubio mañana puedan pagar una campaña ecologista que impida que un herrero de aldea coloque su fragua junto al Danubio”.

.

Las medidas ecológicas no deben reducirse a un arbitraje. En ocasiones se ha utilizado la normativa medioambiental por parte de una empresa para impedir que otra de la competencia se instale en su territorio o en otros cercanos a ella, debido a que la ley se aplica a partir de que se aprueba. También ha sucedido que ciertas empresas incluyen en sus presupuestos los gastos de las multas por incumplimiento de las normativas sobre medio ambiente, pues sale más barato pagar el requerimiento administrativo que construir una depuradora o poner filtros. El ecologismo ha de tener una proyección económica, no sólo social, para formar parte de la estructura del mercado, mediante una medida que afecte a la producción , al consumo, a la inversión y al salario. De manera que haga viable el desarrollo sostenible. Tal medida pienso que es la Renta Básica, tal como trataré de razonar y demostrar en sucesivos capítulos.

.

En un análisis global sobre el papel del ecologismo en nuestra sociedad, Dominique Simonnet, plantea que estamos ante una etapa histórica que requiere métodos nuevos para que se desarrollen los cambios. Las reformas son insuficientes y las revoluciones se acompañan de la violencia, con resultados que nada tienen que ver con los ideales en los que se inspiran en un principio. Simonnet propone una sustitución paulatina de parámetros, de mentalidad y de criterios económicos. Deja la propuesta en el aire, pero lo ve como una necesidad. Plantea un ejemplo curioso sobre como los accidentes de coche aumentan las actividades médicas, la de reparación mecánica, de los seguros y para las pompas fúnebres. Todo lo cual aumenta el Producto Nacional Bruto, se convierten , sin querer, en un índice del crecimiento económico. Vemos como los parámetros que miden el desarrollo económico fundamentan sus mediciones en el incremento de ganancias y beneficios. Es a la consecución de tales logros hacia donde se dirige la política económica de los gobiernos. No se tiene en cuenta el nivel de distribución de la riqueza de un país. En el ejemplo de Simonnet habría que descontar, por ejemplo, los daños ocasionado y las pérdidas, sin entrar a valorar situaciones no mensurables como la vida humana. Un país rico, con grandes diferencias económicas entre la población se vería menos desarrollado que otro con menos ganancias pero más repartida y en el que no existiera la pobreza. Durante la II Reunión de Economía Mundial, celebrado en León, Mayo de 2000, el profesor de economía de la Universidad del país vasco, Bob Sutcliffe, puso de manifiesto que “los distintos indicadores que los expertos usan para analizar la economía mundial son insuficientes (renta por habitante, índices de desarrollo….); para lo que es necesario, desde el punto de vista de la investigación, conseguir unos indicadores más fiables para conocer como está distribuida la renta”.

.

Se ha debatido mucho sobre si el ecologismo puede degenerar en medidas totalitarias o ser una excusa para tal fin. La historia demuestra que todas las ideas que han partido de una necesidad social, con una finalidad de liberación, tanto políticas como religiosas, se han trasformado en ideologías o creencias dogmáticas, cuya aplicación ha desembocado en tiranías cuando han detentado el Poder: liberalismo económico, comunismo, cristianismo, protestantismo o cualquier planteamiento utópico que al tocar la realidad degenera.

.

La ilusión que se vivió en España durante la transición y la esperanza en una sociedad democrática, con nuevos valores hizo al PSOE depositario de la confianza de millones de ciudadanos que participaban de una actividad frenética en asociaciones de vecinos, educativas, estudiantiles, sindicales, culturales y de todo tipo. El entusiasmo estuvo a flor de piel y ¿en qué degeneró? En apoyar el ingreso de España en la OTAN, en la organización institucional de un grupo terrorista para combatir otro, el GAL, la corrupción para financiar las campañas del partido mediante empresas como Filesa que desviaban fondos para tal finalidad, las comisiones del AVE, las maniobras de Luis Roldán, el uso de información privilegiada de Secretarios de Hacienda, el uso de planes sociales de vivienda para enriquecer a unos cuantos, y otros muchos casos. El socialismo tuvo que adaptarse al capitalismo y más aún, a la realidad del Poder. El fin entonces justifica los medios. Lo que no es nuevo. En el año 1932 Buenaventura Durruti Domínguez afirmó: “Los malhechores son los políticos que engañan a los obreros para arrancar su voto y vivir a costa suya …. Los diputados socialistas hace mucho tiempo han dejado de ser obreros, también socialistas, viven de la actividad de diputados”. Parece una descripción de máxima actualidad, lo mismo que: “Debemos impedir que el Estado se fortifique integrando al sindicalismo, que es justamente la ambición política de los socialistas”15.

.

La falsificación del mundo político verde fue el gran debate permanente de Los Verdes en la asamblea de León. ¿Cómo queríamos configurar nuestro proyecto? El resultado se plasmó en la ponencia ideológica aprobada en el IV Congreso Confederal16. La opción alternativa debía presentarse como una alternativa AL Poder, no DE Poder. Lo cual es la clave de un nuevo proceso histórico. Ya no es sólo una transformación de la sociedad, de la economía o de la política. También de la Historia. Pero para lograrlo hace falta ser consciente de la necesidad racional y razonable de hacer un giro en la vida colectiva y de las medidas técnicas que son precisas aplicar.

.

En la misma ponencia se apoyó una medida controvertida, pero que fue un reto de responsabilidad por parte de quienes redactamos el documento. Si queríamos establecer unas bases para lograr que se respete al medio ambiente y se establezca por ley, debíamos ser consecuentes y admitir que el derecho exige una coacción externa, tal y como explica el jurista alemán, R. Stammler, quien a su vez, a lo largo de sus lecciones impartidas en la universidad de Granada, en 192217, diferencia el derecho como asunto colectivo, distinto de la moral o ética que es una cuestión de la vida interior de cada persona. En este sentido admitimos la existencia de un cuerpo policial que garantice la convivencia ciudadana. Una exigencia requiere una norma que se ha de cumplir. De lo contrario nos encontraríamos con la ley del más fuerte. Además es necesario fortalecer el Estado de Derecho, para que la justicia sea aplicable a todos los ciudadanos por igual. Contribuir a la hacienda Pública no sólo es un derecho o un deber, es una necesidad con la que hay que cumplir si se quiere garantizar la convivencia colectiva. Evidentemente en ambientes con reflejos ácratas esta exigencia resultó terriblemente polémica.

.

Para dar cobertura a la libertad individual hay que construir unas condiciones mínimas para la libertad colectiva. En este equilibrio se debaten las ideologías y los diversos diseños sobre modelos de sociedad. Mantener un criterio absoluto respecto al aspecto personal, origina que la libertad de unos pocos es a costa de la restricción al resto de la gente. Cuando es el Estado quien actúa a su antojo sucede el sistema totalitario. Por eso la libertad es relativa a las circunstancias de cada cual y en relación a los demás. De la misma manera la libertad social, permisividad y tolerancia es relativa a la libertad de cada individuo. No sería legítimo ni admisible para la razón humana que en consecuencia a la libertad sexual se permitiera la violación. Hay ciudadanos con tales exigencias, cuya acción debe ser reprimida y castigada.

.

Defender una ideología para el ecologismo nos llevó a una serie de contradicciones en el seno de Los Verdes. Mantener únicamente la enumeración de medidas nos eliminaba como acción política, más cuando muchas se han ido asumiendo progresivamente. Esta fue y es la crisis endémica y consustancial de aquella fuerza alternativa en España. Faltó situar las medidas en un contexto económico y social. No como esquema teórico, sino con medidas concretas hacia este aspecto.

.

Debo admitir mi propio error de defender un modelo ideológico. Al analizar las consecuencias que derivan de cualquier modelo diseñado para la realidad, se pierde la posibilidad de articular propuestas necesarias en función de una transformación o un cambio profundo. En caso de producirse es mediante la intolerancia, la represión y por la fuerza, pero ya no para mantener unas normas de convivencia y garantizar los derechos de cada ciudadano, sino para imponer un sistema de hegemonía, de Poder.

.

Para que se cumpla con una fe, o con una idea colectiva, tiene que suceder que todo el mundo acepten los preceptos reguladores y esté de acuerdo con la aplicación de todos ellos. En caso contrario, para hacer que una propuesta se haga realidad hay que eliminar a los que piensan y actúan en otro sentido, a los traidores o enemigos, ya sean de clase, o para la patria o de una determinada raza. Por eso el marco más adecuado para el debate social es la democracia. Cualquier medida debe llevar a profundizar en ella y desarrollar sus potencialidades. No es un sistema dado, sino que ha de desarrollarse y sin embargo hay una congelación de la dinámica democrática, que hace que se desgaste, produzca desencanto y se convierta en un modelo espectacular cuya reducción a ser una imagen, más que una realidad cotidiana, hace que sirva de instrumento de manipulación por parte de los aparatos de los partidos políticos.

.

He participado en muchas reuniones en las que se plantó el tema de luchar por la prohibición de las corridas de toros. La intransigencia de quienes defienden a los animales les hacen extremar sus posturas y acaban desembocando a una dieta vegetariana. Como una cuestión ética personal es cosa de cada cual, que se puede debatir. Quererlo plantear como una conducta social, por muy bueno y moral que sea, no es admisible, pues confunde un asunto de conciencia con un asunto de derecho, que lo es pero personal no colectivo. Lo que éste ha de garantizar es la libertad de cada cual a hacer lo que considere según su criterio. Se trata, entonces, tanto de evitar que se prohíban manifestaciones en contra de las corridas de toros, como de que se impida su realización quemando plazas o tirando petardos a los asistentes.

.

En el caso del servicio militar obligatorio el movimiento de objeción de conciencia logró que dejara de ser una obligación, pero se mantuvo la imposición de hacer un servicio obligatorio. El movimiento de insumisos y la repercusión social del tema, a lo que se suman nuevas tecnologías militares, que no requieren una tropa masiva, y la perdida de tiempo que supone para la mayoría de los jóvenes, con o sin conciencia antimilitarista, han conseguido, el conjunto de todas estas circunstancias, que no sea obligatorio ningún requerimiento de hacer la mili. Lo que demuestra que se pueden conquistar medidas sociales con la participación ciudadana. Ahora está por ver si los gastos para el ejercito son prioritarios a otros, como puede ser resolver las necesidades básicas, económicas y culturales de toda la población. Se trataba de un derecho social, motivado por una conciencia ética, aunque para una parte del movimiento fuera un asunto religioso, para cumplir con la secta Testigos de Jehová, sin plantear el aspecto político y social del asunto.

.

Desde el año .984 en Gran Bretaña y EE.UU. y una década después en España se han llevado a cabo experiencias de inversiones éticas. Consiste en hacer una inversión con conciencia, en empresas que no tengan que ver con el comercio de armas, la contaminación o la explotación a los trabajadores. El criterio de rentabilidad no es, en estos casos, el único factor para lograr beneficios con la renta fija del dinero o la compra de acciones. Con una parte de los beneficios se financian proyectos de alguna ONG. En este caso se produce un efecto inverso, como es que se confunde un derecho de justicia social con la ética. Su máxima expresión sería que todos los ciudadanos, o la mayoría, por lo menos la mayoría capitalista, tuviera un criterio moral, lo que sería una especie de conversión. Habría que tener en cuenta la máxima que expuso Nietszche: “ no hay fenómenos morales, sino una interpretación moral de los fenómenos”. No cabe duda que es una acción de concienciación , que se une a otras actividades en favor del Tercer Mundo y que hay que dar una respuesta en lo concreto a los males de la pobreza, el hambre, la falta de educación primaria, los desastres de las guerras y catástrofes naturales, pero es una acción de auxilio, de urgencia, absolutamente necesaria, pero no suficiente.

.

La que hay que diferenciar son las medidas y acciones en favor del Tercer Mundo de asociaciones comprometidas con la causa de la justicia social, de empresas que usan tal sensibilidad social y personal para campañas publicitarias de productos de consumo. Convierten a solidaridad en un objeto más del engranaje que fabrica la imagen. Ofrecer el 0´7% de los beneficios para donarlo a países necesitados, aunque sea a través de una ONG, no deja de ser un reclamo que adultera el objetivo y pervierte el sentido de la justicia social. Anunciar embalajes que se reciclan, o que no experimentan con animales es abrir un mercado de consumo en crecimiento, que usa el ecologismo o los movimientos sociales. No quita que muchas veces, las más, sea con una buena intención de sus promotores, al tiempo que es una puerta que se abre a mucha gente que de otra manera jamás se acercaría ni siquiera a informarse de la problemática que no le afecta. Pero no se profundiza en un proceso que abarque las causas y todas estas campañas naufragan en el océano de los intereses financieros.

.

También hay que denunciar las pantomimas que convierten la solidaridad en una especie de caridad hipócrita. Recientemente se ha publicado una información sobre la organización benéfica Mensajeros de la Paz18. Ha sido premio Mundial de la Paz y la Solidaridad y Príncipe de Asturias de la Concordia, por su labor de integración social de los marginados y marginadas. Se trata de un complejo entramado de asociaciones, fundaciones y organizaciones no gubernamentales cuyos dirigentes son altos cargos de empresas y destacados militantes del Partido Popular. Es presidenta de honor, en 1999, Ana Botella19. Se declara sin ánimo de lucro aunque mueve mil millones de pesetas. Lo que concuerda poco con el patrimonio fundacional de 366.715 ptas. Según los datos administrativos en el año 1997 ha ingresado 267.430.912 ptas. más 255.500.036 por subvenciones públicas. Los gastos son de 114.612.145 ptas. El alquiler del piso de la sede asciende ha 2.700.000 ptas. al mes. El patrimonio que administra está valorado en los mil millones de ptas. Patrocinan centros terapéuticos para animales de compañía, asociaciones para la tercera edad y se va extendiendo a otros países. Quien lleva la organización en la práctica es Ricardo de León Egüen, que a su vez es el responsable de la Fundación Humanismo y Democracia, con gran influencia en la derecha española. Cabe recordar la frase del personaje Werther20, de Goethe: “Los que ocupan cierta posición social se mantienen a distancia de las clases inferiores. Hay bufones que se acercan para hacer sentir con más fuerza su soberbia”.

.

¿Es que se ha puesto de moda la ética y la ecología? Se usa, en gran medida como tal, pero va mucho más allá. Hay un contenido real que significa una preocupación ciudadana. El interés por el medio ambiente o las repercusiones de las ONGs. son un hecho palpable. Basta comprobar la diferencia de mentalidad de una manera general respecto tan sólo hace diez años. La ayuda a terceros países, con campañas como la de que se apruebe el 0´7% del presupuesto del Estado para ayuda a países en vías de desarrollo, el cuidado del entorno que, por ejemplo, se significa mediante la recogida selectiva de basuras y la separación de contenedores para vidrio, papel, pilas y próximamente embalajes y materia orgánica son actitudes que se van extendiendo en el comportamiento de la gente. La filosofía que respalda estos nuevos cánones de conducta van calando en la sociedad. De manera que se manifiesta en diversos órdenes de la vida cotidiana e institucional. Un aspecto es en el consumo y en como la cultura dominante trata de adaptar los nuevos criterios a sus objetivos, por regla general del mercado. Pero también en los programas educativos de la LOGSE se observa el interés por hacer del respeto a la naturaleza y de ayuda a los necesitados un valor importante para el que se preparan los alumnos de primaria y la ESO.

.

Todavía de una manera incipiente los nuevos valores forman un conjunto de ideas, que ha traspasado la barrera de los criterios especializados. Términos como la capa de ozono, el efecto invernadero, reciclaje, desarrollo sostenible dejan de ser exclusivos de especialistas en materias de biología o economía, para ser pensados y usarse en la sociedad. Las ideas con resonancia ecológica participan en múltiples facetas, como la cultura, la economía, la política. Y dentro de estos campos aparece en cualquier tendencia, liberal o socialista, de izquierdas o de derechas, progresistas y conservadores, aunque cada una de estas esferas de pensamiento lo interprete a su manera, dentro de su particular visión del mundo. El ecologismo se ha convertido en un paradigma social. Ya no es sólo una idea o una practica ética, sino un conjunto de pensamientos y actitudes que provocan un cambio.

.

La palabra “paradigma” la inventó el lingüista ruso y fundador del Círculo de Praga, Roman Osipovich Jakobson, en su obra “Fundamentos del lenguaje” (1956). Sirve para explicar el idioma no sólo como fonemas, oraciones que tienen un significado, sino que hay un elemento de interpretación. Se define como conjunto de palabras que pueden aparecer y ser intercambiables entre sí en un determinado contexto. De manera que el sentido de un marco amplio del lenguaje puede cambiar. De ahí que el eje de sustitución se organiza en el eje paradigmático.

.

Es con la aparición de la obra “La estructura de las revoluciones científicas” (1962) de Thomas Samuel Kuhn cuando se inscribe el término paradigma para explicar fenómenos con una transcendencia para la sociología. Lo cual es importante para analizar como evoluciona una idea en el ámbito colectivo. Para este historiador estadounidense el desarrollo científico pasa por dos fases. Una inicial que es el consenso de la comunidad científica, lo que implica que se acuerden soluciones universales. Observemos que hoy ningún hombre de ciencia pone en duda los efectos destructivos de la contaminación atmosférica, los peligros de la acumulación de basuras, de la energía nuclear (aunque se esté a favor de su utilización se deben poner complejas medidas de seguridad). La segunda fase consiste en que las nuevas teorías sustituyen a las anteriores, no por tener más o menos razón, sino porque las antiguas dejan de funcionar. Hoy la ecología es un paradigma social porque sirve de norma de conducta colectiva, se transgreda o se cumpla tal normativa. No cabe duda que el mayor número de leyes nuevas que se han establecido en el código legislativo de los últimos diez años en Europa es en materia de medio ambiente. Tanto para los consumidores, como para regular el proceso productivo. Hasta tal punto es una idea asumida que se usa como reclamo publicitario. De manera que se reconvierte una idea para adaptarla al mercado.

.

El V Programa de Acción Comunitaria elaboró unas pautas hacia un desarrollo sostenible. El Tratado de Maastricht, en su artículo 2 dice: “La Comunidad tiene por misión … promover un desarrollo armonioso y equilibrado de las actividades económicas en el conjunto de la Comunidad, un crecimiento durable y no inflacionista respetando el Medio Ambiente”. Tal artículo 2 se consolidó con el Tratado de Amsterdam, al indicar: “un desarrollo armonioso y sostenible de las actividades económicas en el conjunto de la Comunidad”. Crea a su vez un nuevo artículo 6 orientado a fomentar el desarrollo sostenible. Lo que no se indica es cómo. Desde luego tales orientaciones son incompatibles con la competitividad y con la voracidad empresarial de querer beneficios a cualquier precio. Una medida económica, que estabilice el desarrollo y lo desacelere, sin retroceder, es imprescindible para la sostenibilidad, tanto del medio ambiente como de la economía, ya que ambas van unida.

.

Nos encontramos en un momento histórico en el que se dilucidan dos modelos de resolver el conflicto planteado ante los nuevos problemas. Buscar soluciones técnicas, por ejemplo para evitar los efectos negativos de una sustancia, descubrir otra que la neutralice. O quemar las basuras y anular la contaminación de tal práctica con tecnologías muy sofisticadas que anulen las dioxinas. O soluciones ecológicas como pueda ser dejar de usar productos dañinos, en agricultura, por ejemplo, o reducir la cantidad de basuras con normas sobre embalajes, reutilización de materiales como el vidrio, ya que se plantea que ¿para qué gastar energía y esfuerzos en romper una botella para luego volver a hacer una igual. O reciclar otras materias como el papel y generalizar el consumo de productos cuya elaboración no contamine. Quiere esto decir que el medio ambiente como paradigma social aparece como análisis de la realidad. Provoca un cambio, importante y substancial, en las relaciones humanas, de mercado y de Poder. Pero se da dentro de un contexto al que se supedita, la cosmovisión tecnológica.

.

Tal y como analiza Kuhn, una revolución científica sucede cuando se produce un cambio de conceptos que dan lugar a nuevos modelos, o sea nuevos paradigmas (ejemplos que sirven de norma). Sucede, entonces, una transformación cualitativa y una nueva perspectiva para analizar las cosas.

.

En España durante el período de 1975 a 1.82 sucede la Transición, el paso de una dictadura a una sociedad regida por instituciones democráticas. La participación, confrontar ideas, el pluralismo apareció como paradigma. Se manifestó en política, de la misma manera que en la prensa, el cine, la enseñanza, en la defensa de los derechos de los consumidores y de los trabajadores. Se produjo una transformación profunda de la sociedad, con todas sus dificultades. La variación fue tan profunda que se convirtió en una traslación, de un régimen a un Estado Constitucional, como consecuencia de un cambio de mentalidad que se fue expandiendo, al ser un paradigma de la vida social. Logró suceder fuera de un contexto de control político, de manera que la monarquía, heredera del régimen anterior, se supedito al Parlamento y se ha desarrollado la división de poderes para establecer el Estado de Derecho. Algo que hoy parece obvio, y que no deja de tener contradicciones, injusticias y dificultades, costó un gran esfuerzo en el que murieron personas en atentados y otras dejaron parte de su vida en lograr que sucediera. Sin embargo todo quedó en el marco de una economía, que pese a todos sus cambios y transformaciones, permaneció inalterable en los principios del capitalismo.

.

En la Unión Soviética, Mijail Gorbachov, propuso la perestroika ( reestructuración), del modelo político, para actualizar las instituciones ante los cambios que sucedieron en los sistemas de producción, en la cultura y en las relaciones internacionales. Se precipitó un cambio de contexto, para pasar del modelo económico basado en el comunismo al capitalismo.

.
Un cambio, a partir de unas medidas concretas, puede originar una transformación, e incluso una traslación de un contexto a otro. En un nivel de análisis amplio y general podemos entender que la cuestión ecológica es un paradigma social. Las medidas que se toman en torno al nuevo criterio que plantea desarrollan un cambio que irá provocando una transformación económica, que de echo sucede, aunque haya ciertas tensiones, virajes políticos para articular mejor el ejercicio del Poder, como las privatizaciones, le merma de los derechos sociales, pero no deja de ser un bache en el avance social, que hace que se tenga una sanidad pública universal, para toda persona, e incluso para inmigrantes. Lo mismo en la enseñanza, ayudas sociales, que hace diez años eran impensables. El problema es que la realidad avanza muy aprisa en cuestión de nuevas necesidades y las conquistas se frenan y pierden el ritmo de adecuación a la realidad del ciudadano.

.

¿Por qué no avanza un cambio más profundo? que afecte a los orígenes de ese malestar sicológico, anímico, que subyace en el fondo de los individuos y la sociedad. Porque hay un substrato que impregna toda parcela de la vida, colectiva y personal, que define el tiempo y afecta a la política y a la economía, a la cultura y al arte, que ha sustituido la función de la religión, no a ésta como tal pero sí a sentido de seguridad y esperanza futura. Es la tecnología, o mejor dicho lo técnico. Del sentimiento de admiración, y en muchos casos de incomprensión de cómo funcionan múltiples aparatos y objetos, se ha pasado a rendir un culto que no se manifiesta en la adoración al objeto sino en la resignación a él. Mucho se ha reflexionado sobre este asunto, especialmente desde un posicionamiento meramente abstracto y sin instrumentos para posibilitar un cambio que afecte a lo concreto.

.

Lo tecnológico va más allá de ser un simple contexto en el que acontece lo demás. Pasó de ser un elemento innovador que plantea nuevos esquemas ante la sociedad artesanal y rural, a un nuevo paradigma con resultados prácticos, hasta convertirse en un nuevo contexto en el que se desarrolla la sociedad y la mentalidad de la gente. Ha dado un paso más al cerrarse sobre sí. De tal manera que los problemas que genera la tecnología los soluciona ella misma con más tecnología. De esta manera no se puede salir de tal situación.

.

Ha sucedido anteriormente con otros parámetros, en épocas o en culturas religiosas. La doctrina dominante daba soluciones para cualquier circunstancia. La salida de tal situación se hizo mediante herejías o sectas que dan respuestas a los que se vieron afectados negativamente por la religión dominante, pero salieron de una fe mediante otra religión o doctrina, a veces incluso más fanática que la que rechazaban. El contexto podía ser una creencia determinada pero abarcaba todo. La religión fue un esquema del que no se pudo salir, hasta que se abrió la mente de los individuos y la ciencia comenzó a responder a las dudas de la humanidad, pero la religión trató de abarcar también el saber, interpretando los nuevos conocimiento para adaptarlos a la fe. De ahí la capacidad de sobrevivir, no ya como fenómeno íntimo que será perdurable ante los límites de la razón humana, sino como acontecimiento de masas. El ateísmo fue una opción como contexto en sociedades como la impuesta por el modelo comunismo. El desarrollo tecnológico y sus consecuencias, como son la creación de la sociedad de consumo y la superficialidad como manera de vida han replegado el sentimiento religioso de manera que su influencia es menor en el hombre y mujer actual, incluso para los fieles que se consideran en una proporción enorme “creyentes no practicantes”.

.

Tal como analiza Juan D. García Bacca 21 “la técnica y el hombre-técnico son por constitución históricos, pues hacen historia”. Y llega a plantear el sentimiento de incomodidad, de inseguridad en religión, arte, economía, política. Encontramos las respuestas en la técnica. Ponemos nuestras esperanzas en ella.

.

Lo tecnológico se ha convertido en lo que Karl Jaspers denominó “lo circunvalante”: “aquello que no se nos presenta del todo ello mismo, sino en lo cual se nos presenta todo lo demás”22. Para este psiquiatra alemán y posteriormente catedrático de filosofía, lo circunvalante permanece oscuro para la conciencia, es un fondo en el que lo demás se manifiesta, incluso el pensamiento. Por lo tanto ni se llega a plantear en el debate social, se asume como “lo natural”. Gracias al pensar ontológico, sobre el ser, se ha detectado tal postura. Lo que hace a la filosofía imprescindible aunque quede relegada al olvido, porque no sirve, no es útil ni eficaz, en el mundo tecnologizado.

.

Para Martin Heidegger “la esencia de lo técnico no es nada técnico”23. Precisamente “porque la entrega del hombre a la técnica es una cuestión instrumental y antropológica”. Una consecuencia del desarrollo de la técnica es la bomba atómica, cuya capacidad mortal hace que su uso sea más útil como amenaza que como uso, pues si se hace de manera indiscriminada en una espiral de violencia puede hacer desaparecer la vida humana del planeta. El Proyecto Manhattan, para fabricar las primeras armas nucleares, ha supuesto la inversión más cara jamás conocida. Para el filosofo alemán el peligro no es tanto la bomba atómica, sino la Ge-stell, concepción del mundo, de la que surge, y que su vez refuerza. Afirma en su obra más importante24 “todo lo que se da psicológicamente no es, sino que vive y es el punto germinal de la Historia”. De tal manera que a lo largo de su reflexión explica como el “ser-ahí” es la existencia, el ser que se comprende a sí mismo partiendo de su existencia, pero “el ser-ahí cotidiano es dirigido en la muchedumbre de lo que pasa a diario”.

.

En la actualidad se debate sobre los alimentos manipulados genéticamente, sobre la clonación de seres animales y sobre la ética de hacerlo con seres humanos. La técnica abre unas puertas tremendas para la medicina y la sociedad como uso, pero por la misma entrada puede pasar la utilización desde el Poder de un nuevo saber cuyo desarrollo es imparable, no se puede detener, primero por la ambición intrínseca del conocimiento y por los nuevos sistemas de comunicación y de instrumentalización de lo que se quiere realizar. ¿Se ha podido evitar la difusión y propagación de las drogas de diseño? ¿Y de los opiáceos? Las prohibiciones se suelen convertir en una parte más de las estrategias de control sobre las poblaciones de cada nación.

.

En diversas intervenciones durante el otoño de 1999, el filósofo alemán Peter Sloterdijk, ha desarrollado hasta extremos insospechados su obra “Crítica de la razón cínica”, elaborada en 1.983. Entiende que la teoría crítica ha muerto y desprecia toda la obra de la Escuela de Frankfurt, para cuyos representantes la sociedad se ve afectada negativamente por la tecnología, que no aporta soluciones para los problemas globales de la humanidad. La salida hay que buscarla en una manera diferente de pensar y actuar, para que la técnica sirva a los hombres y mujeres, en vez de ser un instrumento del Poder. Para Jüregen Habermans la razón del progresismo después de 1968 ha pasado a ser un medio de opresión y de burocracia a un modelos de organización que regula la vida social para controlar a los ciudadanos mediante la falta de reflexión política. En reacción a todo este postulado, Sloterdijk, mantiene que hay que aceptar la “antropotécnica” y hace una propuesta basada en la optimización de la biotécnica, como es acabar con el fatalismo de los nacimientos, para hacer que sean opcionales y mediante una selección prenatal, cuyos criterios serían dirigidos por una élite. Lo cual ha creado una gran controversia en Alemania, pues para muchos es la expresión inicial del fascismo tecnológico. El simple hecho de que se plantee con un gran eco en la sociedad indica el nuevo rumbo de la mentalidad social. No es la primera vez que científicos plantean la eugenesia como necesidad para el progreso de la humanidad.

.

Es necesario un cambio social, político y económico en consecuencia con los cambios que suceden en nuestra sociedad, desde el punto de vista técnico. El ecologismo es un nuevo paradigma, que puede hacer frente a una cosmovisión absolutista de la técnica y llega a ser un contexto que sirve de punto de apoyo para una transformación que dé respuesta a lo que se plantean como problemas irresolubles. Nada que ver con posturas escapistas, o cerradas en visiones apocalípticas y mesiánicas, o alternativas de evadirse con dietas o mediante una vida apartada en un pueblo, que como opción personal es muy respetable y ejemplar, pero es nada desde la perspectiva colectiva.

.

Para lograr dar el paso que lleve a un cambio cualitativo, el nuevo modelo que se vislumbra debe meterse de lleno en las raíces de la economía y olvidarse de las conspiraciones-negocio tipo Acuario que hoy llenan las librerías y los contubernios esotéricos. Lo cual tiene por finalidad llevar la necesidad de una transformación social a un callejón sin salida. El ecologismo es el único modelo que aborda el mundo tecnológico como tal, desde sus raíces, y que puede cambiar sus estructuras para que surjan nuevas condiciones de vida, pero no desde ideas vagas y abstractas, sino como planteamiento económico, claro y conciso, a través de la Renta Básica. Y esta medida va a dar un sentido económico al ecologismo. No se puede estar esperando eternamente a que todo el mundo tenga una conciencia pura y perfecta sobre el medio ambiente.

.

Las ideologías suelen ser cerradas a ellas mismas, y sólo siendo la mayoría de las personas seguidores de una de ellas se podría realizar. Todas las utopías sociales han degenerado modelos totalitarios. La Renta Básica como instrumento va a permitir iniciar una nueva dinámica histórica, ya que da opciones para que convivan diversos modelos de desarrollo. La practica artesanal, el cooperativismo, con grandes empresas. Hace posible el mercado libre, auténticamente, junto con una economía plural. Veremos la Renta Básica como un instrumento, capaz de desarrollar la realidad con ideas y teorías usadas como herramientas, en lugar de querer realizar una idea o convertir lo real en una idea, lo cual desemboca en modelos totalitarios, bien de tipo revolucionario o de carácter fascista.

  1. 1“Ecología y lucha de clases” Edt. Zero, 1978 – Madrid
  1. 2“Tendencias globales 2.015. http/www.odci.gov/cia/publications/globaltrends2015/
  1. 3“Ecología humana”. Edt. Salvat. Barcelona – 1.985
  1. 4“El absurdo ecologista”. Edt. Universa Terra. Salamanca – 1.997
  1. 5El País, 19 – XI – 98
  1. 6“La Nuestra Tierra. 19 – II – 2.001
  1. 7“La construcción social de la realidad” Edt. Amorrortu editores, Buenos Aires – 1.979
  1. 8“Teoría del residuo”. Edt Endymión. Madrid – 1.997
  1. 9Agencia Efe, Washinton, 16-I-2.000
  1. 10 Diario de León, 16-IV-2002
  1. 11Ahimsa: termino indio que quiere decir, no violencia, no destrucción, lo cual exige falta de prejuicios y la fuerza de la obstinación, “duragraha”. Actuar desde la no violencia es lo contrario a la apatía y dejar que las cosas ocurran. Se fundamente en la satyagraha, que quiere decir la fuerza acompañando la razón. Su propósito no es vencer al enemigo, sino convencerle. Lo que también exige una gran dosis de imaginación, para adecuar la no violencia a las circunstancias actuales.
  1. 12Profesor de economía y contabilidad en la universidad de León.
  1. 13 Diario de león, 19-I-2000
  1. 14 Norte de Castilla, 20-II-2.000
  1. 15“Durruti”, biografía. Autor: Julio C. Acerete. Edt. Bruguera. Barcelona – 1.975
  1. 16 Tan aprobada como olvidada un minuto después.
  1. 17 Recogidas en el libro “La génesis del Derecho”. Edt Calpe. Madrid – 1.925
  1. 18 Revista “Artículo 20”, Nº 31 . Junio – 1.999
  1. 19 Esposa del presidente del gobierno de España, Jose Mª Aznar.
  1. 20 “Die heiden des junguens Weithers” (1.774)
  1. 21 “Elogio de la técnica” . Monte Ávila Editores CA Caracas – 1.968
  1. 22 “La Filosofía” Breviario. Edt Fondo de Cultura Económica. Madrid – 1.953 (Primera edición en alemán: 1.949)
  1. 23 “Responsabilidad y cambio social”, de Richard Wisser. Edt Sudamericana, SA. Buenos Aires1.970
  1. 24 “El Ser y el Tiempo” Edt. Fondo de Cultura Económica. México – 1.951 (Primera edición en alemán: 1.927)
A %d blogueros les gusta esto: