“Cuentos de fascinación” de Ramiro Pinto

Con este libro se completa una trilogía de narraciones breves formada por “Cuentos con burbujas”, “Cuentos absurdos” y “Cuentos de fascinación”, editados por LápizCero Ediciones. El primero cuenta historias que tienen que ver con los sentimientos, para descubrir nuevos rincones de los mismos que suelen estar adormecidos en extraños rincones de la mente. Tratan de hacer cosquillas al lector para que mire y se mire a sí mismo desde un punto de vista diferente al usual. Lo narrado en “Historia de dos sillones” lo manifiesta en la relación de un psiquiatra y su paciente.

Cuenta historias que tienen que ver con los sentimientos.
En artemis@artemisleon.com

El segundo busca la complicidad de quien lo lea al señalar la realidad social, cultural y nuestra relación con ella. A veces el sin sentido tiene un sentido, o se lo damos, que si lo analizamos o nos lo muestran de manera desnuda nos hace reír, como pretenden estas historias absurdas. En realidad son textos lógicos que argumentan desde la reducción al absurdo de aquello que vivimos a diario y que nos rodea. Cuenta la realidad tal cómo es, pero desde la literatura subversiva, pues la palabra siempre altera algo al cambiar el orden de las cosas con el fin de comprobar que éste es una posibilidad organizada por aquellos ordenantes que convierten “su orden” en verdad para dominar (“a sus órdenes”) la realidad, por eso es necesario hacerlo visible, aunque mucha gente acople sus sinsentidos al mundo que le rodea y forme parte de él.

¿Y si lo absurdo fuera absurdo? Tendríamos el sentido del sin sentido. esto tiene gracia. ¿O no?
En artemis@artemisleon.com

Y ¡”Cuentos de fascinación”!, como narración estética pretende recuperar la fascinación de la palabra, volver a asombrarnos en un mundo en el que el espectáculo nos dice qué hemos de admirar y qué reprobar, donde la publicidad nos hace comprar o votar según condicionantes externos. Pensamos sin pensar por qué pensamos lo que pensamos. El autor quiere recuperar la palabra como elemento literario y ha buscado realizar una obra desde el sentimiento como arte. Es decir cuentos que provoquen sensaciones, que calen en la mirada lectora y nos pierdan en el laberinto de los sentimientos.

Olalá.
Caricatura a Ramiro Pinto, realizada por su hija Elsa con diez años.

Si el cuento es una narración breve de ficción, éstos lo son, pero escavando en la ficción de lo real para ser capaces de crear nuestra realidad, para embellecer el pasaje de nuestra vida, es tal lo que quiere comunicar, sin decir nada a nadie, sino manifestar su existencia a la salida de un laberinto, sin saber adonde va. Los cuentos son para los lectores, siendo la intención que cada cual se lo cuente a sí mismo, de manera confidencial, porque si cuento es relatar un suceso, generalmente de manera indiscreta, Ramiro busca el hecho interior.

Son fascinantes, porque engañan al engaño de lo que vivimos por dentro. Son fascinantes porque dirigen la mirada a lo bello.
En artemis@artemisleon.com

Según Plinio “fascinantes” son los hechiceros. En este sentido los cuentos de fascinación han querido recuperar la magia de la palabra, en el sentido de crear sensaciones especiales. Si la fascinación es engaño, alucinación, atracción irresistible y fascinante lo sumamente atractivo, estos textos breves y las historias cotidianas con sus “cosas de reír”, quieren hacer imaginar la belleza de los sentimientos, engañando a la razón para liberar la palabra y nuestra vida de lo definido previamente. No serán solamente una lectura, sino una experiencia.

De alguna manera este libro puede servir como amuleto en forma de sentimiento para protegernos de la ceguera que impide ver la belleza de la palabra, con la palabra, desde la palabra, en una época, como todas, en las que la palabra se convierte en palabrería. Nuestro querido escritor de juguete, como dice él mismo, no quiere escribir para interpretar el mundo, tampoco para transformarlo, sino para comunicar sensaciones nuevas y para que la belleza sea un sentimiento, lo cual no es lo mismo que sentir la belleza.

Fernando Montes

Como cuenta Fernando Montes en su audaz prólogo: “El autor predica la revolución del amor y la recuperación del tiempo perdido…. Cosa perfectamente posible si sabemos mirar a nuestro alrededor y captar la esencia del instante, en lugar de percibir el tiempo como una mera sucesión de momentos que se dan en el medio de un ruido continuo y ensordecedor, pero carente de toda melodía”.

Estoy seguro de que cuando leas el libro “Cuentos de fascinación” no será solamente una lectura, sino una experiencia. Por ello me despido como los clásicos al presentar una obra literaria: Suerte al lector.

El autor con quien ha escrito el prólogo del libro, en el IES “Padre Isla” en un juego visual en la que vemos una imagen irreal, pero realidad al mismo tiempo. Todo depende de la mirada o sea: ¡un cuento de fascinación!!!

Los cuentos de fascinación son aquellos en los que ¡nada por aquí, nada por allí! y ¡de repente!: Puntos suspensivos….

La Nueva Crónica de León.

Una información del amigo Ful. Foto de Eugenio Marcos Oteruelo. Gracias.

Diario de León.

Foto de Eugenio Marcos Oteruelo.
Y en el Diario de León.

Quisiera que este libro circule en las librerías con su ciclo completo. Informar y que cada cual decida si leerlo o no, de las bibliotecas o comprarlo, y se comente. Observo que muchos libros nacen y mueren en sus presentaciones, que pueden multiplicarse, pero no salen de ese circuito cerrado. El libro es una pieza de la cultura que hemos de defender, como escritores, como lectores. Parafraseando a Sartre sobre la vida, escribir, que no deja de ser una manera de vivir el mundo y en él mismo, “es una pasión inútil“. Pero pasión al fin y al cabo.