ECOnomía – ECOlogía (Renta Básica y cambio climático)


RENTA BÁSICA Y CAMBIO CLIMÁTICO
(Manifestación global contra el cambio climático el 27 de septiembre – 2019)

Nos enfrentamos al reto de evitar la destrucción del medio ambiente que sucede cada día que pasa, y de manera más violenta. Lo cual nos lleva a una situación extrema. Asistimos atónitos a la devastación de nuestra casa (nuestra “oikós” – “casa”) Se ha logrado concienciar a una gran parte de la población mundial, los partidos políticos incluyen en sus programas medidas para frenar cuestiones como la contaminación, el cambio climático, la desaparición de especies y ecosistemas, unos más que otros. Organizaciones y ONGs actúan en este sentido con ahínco y entrega. Pero la devastación continúa a nivel planetario, de las naciones, en el ámbito regional y local.

Se hacen manifestaciones, denuncias, actos en favor de respetar la naturaleza. Por primera vez una manifestación y huelga a nivel global se celebra este 27 de septiembre de 2019. Además de fluir la información al respecto, se legisla más o menos, se toman medidas, se hacen protestas, pero la destrucción sigue, porque todo esto es necesario, pero no suficiente.

La cuestión es cómo abordar el problema, ¿de qué manera se puede resolver?, para lo cual hace falta una herramienta con la que hacer efectivas y posibles las medidas necesarias que eviten el colapso. Frente a actitudes pesimistas en cuanto a que ya nada se puede hacer, que es demasiado tarde, que es irreversible, siempre se podrá mejorar y no caer en visiones apocalípticas, sino en el razonamiento y ver que de manera lenta, pero paulatina, es posible cambiar de rumbo. Y más cuando no queda más remedio.

Para hacerlo hay que ir a las causas e incidir sobre las mismas. ¿Cuál es el denominador común de todos los problemas ecológicos? Sin lugar a dudas: Los intereses económicos. Sin abordar éstos no hay nada qué hacer, sino fuegos artificiales, vocería, lamentos y poco más que medidas al final inútiles. O se puede desembocar en establecer leyes y una represión brutal, de forma que el remedio sea peor que la enfermedad, al quedar excluida más de un ochenta por ciento de la población mundial excluida y padeciendo la devastación de sus tierras y lugares que habitan. En en nuestro país se dejaría en esta hipótesis a la mitad de la población sin recursos para vivir.

El desarrollo sostenible requiere una economía sostenida, capaz de adaptarse a los cambios que han sucedido como consecuencia de las nuevas tecnologías, de la aplicación de sistemas informáticos y la robotización en el ciclo económico: la producción, distribución y el consumo. Lo que supone la necesidad de adaptarse a la globalización, para hacer que tenga rostro humano y no que suceda de una manera impersonal e inhumana.

Al aplicar las herramientas tecnológicas de cuarta generación muchos puestos de trabajo quedan inoperantes, sin que puedan ser sustituidos, entonces para mantener el ritmo de ganancias y evitar la presión del desempleo se expande el modelo productivo invadiendo cada vez más los espacios naturales, abaratando costes económicos que se convierten en enormes gastos medioambientales mediante dejar hacer por considerarse una prioridad los beneficios empresariales a cualquier precio, con la coartada, necesaria, de crear puestos de trabajo, lo cual que hace que de esta manera se apoyen proyectos de infraestructuras y modelos de desarrollo sin ningún sentido. Otra cuestión es ver cómo en esta vorágine la economía financiera domina a la economía productiva.

La digitalización de la economía en España (ABC – 15 – IX – 2019) ha suprimido 540.00 empleos de personas de más de cincuenta años. Se prevé que en cinco años afecte de la misma manera a seis millones de trabajadores, lo que se conoce como un “cambio sísmico” en la economía. Pero además significa que esa misma cantidad son los trabajadores jóvenes que no se van a incorporar al mercado laboral, porque su labor ha sido suplantada por la robótica, que incorpora en esta actividad un 2% de los puestos de trabajo que suprime. Antiguamente, hace diez años a los estudiantes de ingeniería industrial les mandaban hacer trabajos para una previsión de generar 200 puestos de trabajo al diseñar una fábrica. Hoy en día a los estudiantes de ingeniería de computadoras les plantean estudios para ver como una aplicación puede sustituir 1.200puestos de trabajo. Los datos que apunta la Unión Europea es que la media de automatización del empleo es de un 20%, siendo en Eslovaquia el 34%, lo que se espera que en menos de una década se duplique. Esto quiere decir que que el mundo desarrollado dispone de una riqueza inconmensurable, que de no gestionar acabará sembrando la violencia por las desigualdades y la destrucción del planeta al no saber adecuar la nueva realidad a las necesidades medioambientales. La gran cantidad de dinero que se produce no puede ser invertido en la economía productiva que está saturada, por lo que de no aplicar la Renta Básica enormes fortunas se “evaporan” a la economía financiera que manejar cifras desorbitadas sin otra utilidad que engordar un mercado de valores sin sentido.

Año 2019

De esta manera para mantener el nivel de empleo se dedican enormes cantidades de dinero público, de toda la ciudadanía, para incentivar inversiones y generar empleo: deducciones fiscales, subvenciones a los empresarios, ayudas para la compra de los productos, como los automóviles que para mantener esta industria se da una cantidad al comprador que irá a la saca del empresario. O el uso gratuito del suelo público para que instale las fábricas en un determinado territorio y cuando se va la empresa porque se acaban los apoyos de las instituciones dejan la contaminación, los desmanes cometidos y se llevan el dinero de todas y de todos en forma de beneficios. A esto se llama “incentivar” las inversiones para crear empleo. De esta manera el trabajo en lugar de crear riqueza nos cuesta dinero a la sociedad, ante una producción saturada, un derroche energético y de consumo concebido para dinamizar la economía. El coste de tratar los residuos, que nos invaden cada vez más, aumenta. El chantaje del poder económico sobre el poder político y las ciudadanas y ciudadanos es cada vez mayor.

Pensemos que después de las políticas de austeridad por los gobiernos recientes en Europa consisten en la reducción del gasto público en Sanidad, en la educación, en los trasportes públicos, congelación de las pensiones o subidas de las mismas en cantidades ridículas en comparación con la subida del coste de la vida, todo esto con la finalidad de disminuir la deuda y controlas el déficit. La deuda se ha incrementado de un 36% al 101 % en los diez últimos años de la crisis. Las políticas de empleo han vaciado las arcas del Estado y para potenciarlas se ha hecho caso omiso a la legislación medioambiental o se han usado trucos para no poner trabas a las empresas. Lo cual sucede tanto en los modelos liberales como socialdemócratas y el colofón es querer lograr el pleno empleo con el trabajo garantizado, cuando gran parte del mismo se está automatizando. De manera que con la robótica y nuevos mecanismos aplicados a las cadenas de producción se produce lo mismo o más sin necesidad de tanta mano de obra. Despidos masivos en la banca, en el sector servicios, en las fábricas, el cierre de muchos negocios de autónomos.

Cegados por el plástico. Recogiendo la exposición “Conciencia” en la sala de arte White LA3 de Madrid.

Lo que hace falta es dejar a un lado el factor empleo porque ya no hace falta en gran medida e insistir en ello por inercia y debido a una especie de fanatismo económico no permite ver la realidad, sino más bien estar inmersos un delirio, la alucinación del pleno empleo, lo que lleva a incidir en la crisis económica y en el deterioro medioambiental. Algo que se agudiza por más que se trate de impedir. Y esto es lo que nos arrastra a una hecatombe ante una crisis de modelo que es el que hay que trasformar.

La medida posible y necesaria es la Renta Básica. La economía puede funcionar sin la presión del empleo y sin convertirnos en voraces depredadores del medio ambiente, tanto como productores como consumidores.

La cuestión no es la pregunta típica de “¿con qué dinero?”, sino plantearnos con sensatez ¿cómo organizar el dinero que hay en las arcas del Estado, con el que ya cuenta la sociedad? Y a la vez establecer nuevos modelos de fiscalidad, como que pague impuestos el trabajo, no el trabajador, por lo tanto las máquinas y las aplicaciones informáticas, lo que quiere decir que con los beneficios que aumentan al prescindir del pago de la cuota de la Seguridad Social y del salarios al obrero. O que cotice la economía financiera que se dedica a la producción de valores. Pero éste es otro tema.

Con la Renta Básica se permitirá mantener trabajos que por falta de rentabilidad se acaban dejando, como la artesanía de todo tipo, la agricultura ecológica, artísticos, lo que tanto se empieza a hacer como proyecto vital de muchas persona, pero acaban en la frustración. Si alguien puede vivir con la Renta Básica lo poco que se gane con esas actividades será un complemente y beneficio. Si vendiendo cacharros de barro una persona gana trescientos euros al mes tras restar los costes, tendrá que dejar esta actividad y buscar otra forma de vida, pero añadido a la Renta Básica puede continuar con esta labor.

Se habla mucho de la España vaciada, proceso de absorción de la población rural por las ciudades. Hará falta un proceso contrario para que vuelvan a habitarse el mundo rural. Con la Renta Básica será más rentable vivir en un pueblo, donde se podrá trabajar en empleos o iniciativas acordes al entorno. Lo cual tiene que ver mucho con la protección del medio ambiente, al haber gente que limpie a través de muchas actividades los bosques cercanos, al estar vigilantes para evitar incendios, el cuidado de los ríos por depender su modo de vida de esta riqueza natural. El abandono de los pueblos supone la desatención de la naturaleza en su entorno. Da lugar a la concentración de las poblaciones en grandes ciudades que crecen por ser centro de atracción donde la pobreza se hace estructural, igual que la delincuencia. Son insalubres mental, física y emocionalmente. Un derroche energético y crea unas condiciones de vida deplorables a lo cual acaba adaptándose mucha gente en una especie de locura asimilada, la cual se adormece con las pantallas de todo tipo adonde desembocan las miradas y evasión de los más jóvenes.

Analicemos de manera precisa la realidad concreta: Los minerales fósiles como el carbón y sus derivados suponen un encarecimiento de la energía, una amenaza para el medio ambiente y un potenciador del cambio climático debido a sus emisiones tras su combustión. Durante años se subvencionó este negocio sin hacer caso a las referencias económicas y medioambientales, con el fin de mantener los puestos de trabajo y convertir el dinero público en beneficios empresariales privados. Modelo éste que ha dado lugar a la economía de la corrupción. Una vez que supera los índices de peligrosidad por las emisiones de azufre y de CO2, donde además de poner en riesgo la salud de los trabajadores, sacrificio que han soportado durante más de un siglo, y el deterioro de la salud de las poblaciones de los entornos mineros y afectar gravemente a la atmósfera se decide cerrar estas explotaciones en su gran mayoría. A cambio se pretende reindustrializar las zonas mineras, sin ver si hace falta o no. Se aplica el “plan Miner” mediante el cual con subvenciones de la UE y del Estado español se pretenden implantar industrias como alternativa, se levantan naves, que hoy en día se están cayendo y convirtiendo en ruinas tras haber gastado desde el año 1990 al 2014 la cantidad de 24 mil millones de euros, para nada, que no ha funcionado por cerrarse al año de ponerse en marcha o más del 60% ni siquiera empezar la actividad prevista. Se admite con la excusa de mantener los puestos de trabajo. Y seguimos en esta dinámica bajo otras formas. Una cantidad que hubiera permitido dar 2 millones y medio de rentas básicas, lo que equivale a que 213.675 personas cobraran mensualmente la RB durante doce años. Sin embargo hemos alimentado la deuda y aumentado el desempleo, precarizado el trabajo y mermar las prestaciones para los parados. Y ere que ere, perdón “erre que erre”.

El cambio de modelo energético exige un cambio del trasporte, pasar del motor por combustión al eléctrico, pero se ponen en juego los miles de empleos de la industria del automóvil, de la industria petrolera y sus enormes beneficios para las multinacionales. Y se ha de sacrificar el planeta a estos intereses particulares bajo la coartada del empleo cuyos derechos laborales son socavados paulatinamente. Además se mantiene y elevan los costes económicos y ecológicos de la gestión de los residuos, cuyo empleo no haría falta si se suprimieran muchas empresas obsoletas y se ahorrarían todo tipo de costes, que permite incidir en aplicar la Renta Básica. Pero enfocado todo en el empleo no se ve más allá y las consecuencias las convertimos en un destino trágico contra el que “nada se puede hacer”, a no ser que decidamos cambiar sobre nuevas bases, posibles y necesarias, pero sobre todo lograr trasformar el paradigma de la economía, sin lo cual efectivamente no hay nada qué hacer. Como diría Erich Fromm “es una cuestión de mentalidad” aplicar lo que llamó el Salario Asegurado, equivalente a la RB (año 1952)

Se han construido aeropuertos para dinamizar la economía durante unos meses, que luego no han servido para nada, no se usan. Trenes de Alta Velocidad por encima de las posibilidades de gasto público y de una necesidad real que hace que cada año el estado tenga que poner dinero del erario para contrapesar su déficit y se encarecido un 230% viajar. El destrozo de los ecosistemas ha sido apabullante, la burbuja inmobiliaria ha colapsado las ciudades y ha empujado a la mayor crisis habida después de la II Guerra Mundial arrastrando al mercado hipotecario que luego ha provocado el rescate de los bancos con el dinero de toda la ciudadanía. ¿Puede haber algo más absurdo?, y sin embargo estamos sumergidos en este dislate.

¿Qué suponen los incendios del Amazonas, de Indonesia, de África central? Progreso y desarrollo en forma de conseguir terrenos para industrias de extracción de minerales, explotaciones de enormes fincas para monocultivos, aplicar la agricultura con semillas transgénicas masivamente, plantar árboles de crecimiento rápido para la industria papelera, pastos y extensiones para la explotación industrial de la ganadería y todo por dinero, en forma de beneficios y de creación de empleo, pero es matar la gallina de los huevos de oro y el hábitat de pueblos indígenas, así como la desaparición de cientos de especies animales y vegetales.

¿Qué hacer? Establecer una medida para que el empleo no sea usado como coartada por no ser imprescindible, sino el necesario, sin asumir, por activa o por pasiva, arrebatar el dinero público para impulsar una economía que igual que ha creado riqueza ahora sus consecuencias son lo contrario y además un peligro para la Humanidad, siendo posible su reparto entre la ciudadanía en forma de renta básica, junto a un sistema salud y educación públicas, e incentivar el transporte colectivo y demás. La conclusión a la que llega Jared Diamond, fisiólogo evolucionista y biogeógrafo, en su obra “Colapso” es: Los mismo que hace que crezca y se desarrolle una civilización es lo que hace que se destruya si no es capaz de cambiar sus modelos de producción y de consumo y sus maneras de pensar adecuadas a la nueva realidad que ha originado su desarrollo.

Porque la Renta Básica es una respuesta en favor del desarrollo sostenible y un paso más en los derechos de ciudadanía. Pero corre el peligro de no ser defendida por el pueblo y que se aplique como incentivo al consumo, se pague en forma de un cheque anual bajo el modelo propuesto por economistas liberales (Von Mises, Milton Friedman) de un Impuesto Negativo, de manera que las personas tengan la posibilidad de consumir lo que produce la industria con la tecnología, pero el Estado suprima la sanidad y la educación públicas, incluso hacer que la seguridad ciudadana se privatice, como ya se hace en parte. Es lo mismo que ha acompañado el proceso de políticas de empleo con la privatización de las actividades y los bienes públicos como la energía, la gestión del agua, el cuidado de los jardines, la gestión de las basuras, etc ( instalando de manera “legal” la economía de la corrupción, que consiste en pasar el dinero público a bolsillos privados, considerándose únicamente ilegal cuando se hace mediante atajos; esquema éste de todos los casos de corrupción que hoy se juzgan, que no son sino la punta del iceberg: El trasvase de dinero público al bolsillo de unos pocos, pasando por los políticos que a río revuelto…)

Se podría poner un caso tras otro. Pero veamos el último que es sangrante y sigue el mismo mecanismo: La Junta de Andalucía pretende construir una autovía de Cádiz a Huelva pasando por el borde del ecosistema protegido y muy sensible, el parque nacional de Doñana (que se verá gravemente afectado) por crear empleo y que la empresa constructora, privada, obtenga enormes beneficios, sin arriesgar su capital ni nada, sino porque “es así”, lo mismo que el rescate de las autopistas por parte del Estado. En el caso de esta autovía se justifica para ahorrar dieciséis minutos de viaje. Un dislate que se camufla de desarrollo, que es apoyado porque va a crear empleo y se dilucida entre ganar para comer o que se destruya el humedal de Europa más importante. Se disfrazan con medidas cosméticas y seguimos destruyendo riquezas naturales irrecuperables con consecuencias que afectan al cambio climático.

Es una locura en la que estamos sumidos, que hay que salir de ella antes de que nos autodestruyamos. Por eso es fundamental vincular un día como este 27 de septiembre, con la convocatoria de una huelga y manifestación planetaria para evitar el cambio climático y que se tomen medidas desde la base del problema, lo que supone relacionar la Economía con la Ecología, lo cual es factible y sin excusa alguna, lo cual implica el establecimiento de la Renta Básica. O será una protesta más, global, cuantitativamente enorme por el apoyo recibido, con un gran efecto mediático, pero sin futuro, siendo precisamente éste lo que nos jugamos junto a un presente cada vez más amenazado. Ya concluyó Charles Darwin que las especies, e individuos de las mismas, que se adaptan a los nuevos cambios sucumben. Estamos en esta tesitura.

La Renta Básica es la piedra angular del desarrollo sostenible y lo que podrá evitar que perdure y nos destruya el cambio climático. Lo cual supone esa unión para defender el oikos, el “eco”, la casa personal (economía) y la casa global (ecología), dos caras de la misma moneda, apoyada una en la otra, dependientes entre sí. El cambio climático se hace evidente porque a la vista está. La renta Básica también lo es, pero al razonamiento, no se ve a simple vista, de ahí seguir difundiendo la equivalencia de la relación entre la Renta Básica y el cambio climático. Es un reto que hemos de poner en marcha.

Dixit.

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La plastificación del planeta, el clima-X y el arte

¿Te imaginas, amable lector, que te ponen una bolsa de plástico tapándote la cabeza? No podrías respirar, te ahogarías y querrás quitársela. Lo mismo está sucediendo con nuestro planeta. Sólo que somos nosotros quienes se lo tenemos que quitar ya que se la hemos puesto de manera irresponsable. Creímos que no pasaba nada, pero ya sus residuos, sólo de plásticos forman una isla enorme que vaga por el océano Índico y otras masas de residuos vagan en otros lares, destruyendo la flora y fauna de humedales y de zonas biológicamente sensibles.

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Sara Potxemutxka en acción performance.

Las microfibras de plástico contaminan el 83% de las aguas que bebemos a diario, lo cual afecta a la agricultura y a la salud humana pues se ha empezado a detectar su presencia en sangre, lo que es causa de múltiples enfermedades. Afecta mortalmente a muchos animales que se ahogan con bolsas y tiras de telas. Presagian la desaparición de especies que ven invadido su hábitat por los desperdicios. El plástico tarda en degradarse demasiado tiempo y nunca del todo.

Unido al cambio climático es una amenaza grave, sobre la que se ha comenzado a reaccionar, tras años de denuncias por parte de colectivos ecologistas y de numerosos científicos. Por fin se socializa la preocupación, que ha de servir para pasar a la acción. Sin embargo ésta se hace con tibieza, si querer molestar a las industrias contaminantes, sin querer ir a las causas.

Sin embargo hay una movilización importante que grita y clama en todos los rincones para tomar medidas urgentes, ante la emergencia climática, cuyas consecuencias se empiezan a sufrir gravemente y con unos costes cada vez mayores. No únicamente bastan declaraciones, intenciones, sino atender a aquello que lo ocasiona, tema que dejo para dentro de unos días: “ECOnomía – ECOlogía”.

Me preocupa que quienes dominan los resortes de la economía y de la política a nivel mundial, ya no necesitan una guerra para esquilmar la población mundial, pues entienden silenciosamente que hay demasiados habitantes en el planeta (la función oculta de muchas contiendas a lo largo de la Historia.) Buscan un equilibrio cruel, pues una parte de los habitantes del planeta se ven amenazados por las enfermedades, el hambre, las deportaciones, guerras locales, lo cual se convierte en una carga para la economía mundial. Lo que llaman el “lastre poblacional”.

El problema de las catástrofes es que son incontrolables. Sus efectos amenazan a buena parte de la población. La ONU ha calculado que los desplazamientos por causas de inhabitabilidad en determinadas zonas afectadas por huracanes, maremotos, sequías y demás ecatombes será en los próximos cinco años de 480 millones de habitantes. Esto ocasiona una presión demográfica que va a afectar a la convivencia global. Se pueden frenar a miles de personas que buscan un lugar para vivir, ¿pero a millones? Otros tantos o más morirán como consecuencias directa de los destrozos, sin que aparentemente haya nadie responsable, sino “la naturaleza”.

Por ello hemos de reaccionar, de manera urgente, sin perder de vista lo importante. Exigir medidas económicas que lo permitan y reconvertir los beneficios privados, que gratifican al 4% de la población mundial, en beneficios públicos y globales que faciliten la supervivencia de cada una de las personas de todo el mundo. El 1% de los más ricos acumula el 82% de la riqueza mundial (Oxfam) En estos momento sólo el 53% de los habitantes del planeta puede asegurar su existencia mediante el empleo. Lo que cada vez será menos ante la automatización del trabajo. Es preciso un cambio hacia la conciencia global es un nuevo paradigma que ha de afectar a la economía, al ecosistema, a la política, la educación, la sanidad, la cultura y demás.

Hace unos días asistí a una exposición en la sala White LA3 de Madrid. La estaban desmontando, lo que me permitió hablar con algunos artistas y aún llegué a tiempo de ver algunas obras y los carteles explicativos de todas las demás. El título de la exposición, en la que participaron diversos artistas plásticos fue “CONSCIENTE”. Muy jóvenes los autores, coincidieron en una visión crítica de lo que está sucediendo a nivel global y en su propio entorno. Hacen visible lo que fue el mensaje de los ecologistas años atrás: “Pensar globalmente, actuar localmente”. Con esta visión en cada lugar se han organizado manifestaciones, performances, asambleas, debates, protestas. Algo imparable que ha de sacudir la inercia de los políticos y la codicia que ciega a muchos empresarios y ejecutivos de multinacionales.

Se ha construido una maquinaria económica y social que parece imparable, lo que va a exigir un gran esfuerza de conciencia. Pero esta labor cada vez se extiende más, a más generaciones, a más sectores de la población, a más localidades. Los efectos los padecemos a diario. Vemos imágenes de la destrucción que significa dejar que las cosas pasen, o el ¡qué se va a hacer!, cuando se pueden emprender muchas pequeñas cosas, pero de nada vale hacer que se hace, propagandear de lo que se quiere reconstruir si no se actúa preventivamente, lo cual afecta a la economía.

En la exposición a la que me refiero me llevé una sorpresa ante el compromiso de artistas jóvenes. Para muestra un botón:

La obra de Álvaro Borobio, LEVITA, está realizada con el plástico que el autor consumió en un año, busca el efecto sangrante del interior de la lona, un conjunto de plásticos que se petrifican, de más de 70 clases, según el alimento consumido. Esta masa de polímeros que dan lugar a los materiales sintéticos han creado una isla más grande que el territorio de Francia en el océano Índico. Visualiza lo peligroso y feo que es y se lo devuelve al espectador, en forma de conciencia, de impacto visual.

Otra obra que me llamó la atención (no recuerdo el autor) fue unas barras de pan sobre las que se clava un tenedor y sobre el mismo se coloca una cuchara en equilibrio. Pueden estar pegadas, pero el espectador que lo quiera comprobar verá que se cae, luego lo tendrá que poner en su sitio. Representa el equilibrio de los ecosistemas, que se ha tardado años en crear. La mano del hombre los destruye en un momento y luego es muy difícil de recuperar.

Muchas obras salen a la calle, como hace Felipe Zapico sacando una serie de fotos de la naturaleza a los espacios públicos, para que lo sean de conciencia y estéticos. También grupos que quieren hacer visible la destrucción e invasión de plásticos mediante performances para visualizar la necesidad de conciencia y acción. Poner en marcha la conciencia, la sensibilidad como valores preponderantes. El valor de la belleza y el sentimiento en las sociedades.

Y otra obra de la muestra que hace visible, palpable, el hecho de que no sólo nos invade el plástico exteriormente, sino a través de los mensajes cortos, de las pantallas, de las comunicaciones masivas diluidas la inmediatez, que reduce la capacidad de pensar con ofertas de juegos virtuales, de tanteo de palabras en redes sociales que aíslan a las personas para que no se unan en proyectos comunes, sino que se encuentren “masivamente” esporádicamente se hagan un selfie y poco más, para que el pueblo unido no pueda ser… sino hacer de este concepto una sombra en la nube enredada por algoritmos impersonales que marcan las pautas de sus emociones, estados de ánimos y relaciones humanas. La adoración a esta nueva virtualidad que hacemos real sobre un vacío existencial la plasman en su obra “DEL ÁNIMA”, Ángel Cobo Alonso y Reyes Liébana Blanco, de la plataforma Encrudo: “La pérdida del humanismo frente a la tecnología es ya un hecho irrefutable, mas poco a cambiado el simbolismo de arrodillarnos ante la imagen / imaginario, cuya conexión y parecido con la realidad es cuestionable. ¿Qué sucede entonces ciando la subordinación digital se convierte en experiencia? Una propuesta para “purgarnos” de la tecnología a través de la misma desvinculándonos de una tradición religiosa como tal. Uniendo la poesía con artes visuales, para acabar rendidos a los vicios digitales”.

“DEL ÁNIMA”, de Ángel Cobo Alonso y Reyes Liébana Blanco. Un reclinatorio ante tres pantallas en las que se escucha un poema.

Cada cual puede crear sus espacios, sus iniciativas, es lo importante. En las calles, en las aulas, en grupos, sin que todo se encienda y se apague al hacerlo en el ordenador o la televisión. Estos artistas y muchos otros siembran la esperanza. Abren caminos de libertad y de convivencia, pero sobre todo crean horizontes de una nueva realidad que se llama futuro. Es ese “viento del pueblo” que clamó Miguel Hernández, capaz de contrarrestar los tizones y tormentas de una naturaleza envenenada por algunos seres humanos que no saben que como canta el poeta argelino Pierre Rabhi al proponer la insurrección de las conciencias: “Matad al último pájaro, / talad el último árbol, / destruid el último río / y veréis que el dinero no se puede comer”.

Despotismo tecnológico

Sin darnos cuenta la tecnología cada vez nos envuelve más y más. No como una herramienta, sino a modo de una esencia que interactúa en nuestra manera de ser, pensar y sentir. Da forma a las relaciones sociales y, sin ser cuestionada, la función de la técnica se implanta, impedidos de hacer otra cosa que no sea  someternos a ella.

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Razón, economía y realidad: Renta Básica

Razonar en el campo de la economía nos ha llevado a la Renta Básica, tal y como hemos visto en artículos anteriores. El fundamento de toda razón ha de ser la realidad para evitar que se desarrolle sobre cuestiones irreales. La razón con sus diversos planteamientos y la realidad con sus diferentes puntos de vista son una, pero la irracionalidad se multiplica por doquier.

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El derecho a ser pobre o la Renta Básica

Hace unas semanas, durante la presentación del informe sobre la pobreza (XIV informe sobre derechos humanos; Federación Iberoamericana de Ombudsman, 2017), un representante de la institución del defensor del Pueblo se ofendió porque planteé que en España existe el derecho a ser pobre. Quiso defender su postura contraria a esta afirmación, junto a expertos y académicos de Derecho, sin que pudiera salir del laberinto terminológico de las leyes, situada fuera de la realidad. Tal discurso crea una pantalla conceptual a modo de  espejismo, en el que estamos atrapados.

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Política económica sin economía política. ¿Renta Básica?

mapa_ptolomeoHace unos años oí decir al sociólogo alemán Hans Harms que la crisis económica es la crisis de los economistas y de las teorías económicas. Lo cual compruebo cada vez más. Pero no solamente de cara a la previsión de la crisis, sino en cuanto a los modelos teóricos que funcionan como mapas, pero que en el caso de la economía hoy son mapas según la visión de Ptolomeo, de cuando se consideró que la tierra es plana, lo cual impidió imaginar el acceso a lugares lejanos por otros mares, se equivocaron las siluetas de los países y demás errores. Igual hoy en la economía.

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Prejuicios contra la RENTA BÁSICA

Dijo Guillermo Rovirosa que las evidencias no hay que razonarlas ni explicarlas, porque adquieren una adhesión total, precisamente, porque son evidentes. Pero también sucede al revés: que aquello que no se razona ni explica hace que lo falso se convierta en “evidente”, sin ser algo cierto, pero la simpleza del mensaje hace que la mayoría se adhiera en forma de prejuicio.

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Fronteras II

Las fronteras territoriales son la expresión geográfica de otras que forman los grupos. Fronteras de todo tipo que se superponen: psicológicas, en la forma de vestir, emocionales, por las costumbres, el idioma o las jergas, en el color de la piel. Algo que ahora compruebo a diario y pienso sobre ello. Sucede una retroalimentación entre la grupalidad y lo territorial.

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El engaño del empleo

El mes de agosto de este año aumenta el desempleo en 8.070 personas más. 97.582 afiliados menos en la Seguridad Social. Un mes en el que ha habido un incremento del turismo, la industria nacional por excelencia. Se quiere hacer ver que hay 31.000 desempleados menos que hace un año. Pero hay algo que no cuentan.

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Luchar

Nadie lucha para ser libre, sino porque lo es. La lucha siempre ha sido una acción que abre espacios de libertad y hacer que otros luchen desde su propia libertad. Toda lucha quiere llevar más posibilidad de elegir y tolerancia a la sociedad, sea a través de la justicia social, de los derechos humanos y laborales, o de la cultura. Hay luchas aparentes y reacciones contra la libertad que recorren la historia y conforman la realidad que vivimos.

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¿Crecimiento económico?

Parece que nos engañan como a niños. He oído decir “en diciembre de 2008 saldremos de la crisis”; “a comienzos del años 2009 se habrá superado la recesión”; “en marzo de 2011…”, etc, etc. Ahora para el 2015. Es como cuando un niño durante un viaje pregunta ¿cuándo llegamos?. La respuesta es: ¿ves esa curva?, en cuando la pasemos un poco más. Y luego se dice algo parecido cuando se vuelve a impacientar.

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2 + 2 no siempre son 4

Dos más dos no siempre es igual a cuatro.  Ésta es una verdad matemática que ya no se enseña, por regla general. Tampoco la teoría de conjuntos que según mi profesor de matemáticas, don Gregorio, es el andamiaje del pensamiento. Otro, el profesor Navarro, dijo en una de sus clases magistrales que la teoría de conjuntos es lo que nos enseña a pensar con modelos de sistemas. La mayor parte de los economistas piensan que 2 + 2 son 4 y no siempre es así.

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De la eurozona al eurocero

Disculpa amable lector que éste sea un artículo largo, pero es un tema muy importante y complejo que requiere una explicación clara. Voy a contar algo que se oculta, cuando todos hacen como en el cuento del rey al que visten con un traje de hilos de oro que sólo ven las personas inteligentes, todos los cortesanos halagan el traje hasta que un niño dice ¡el rey está desnudo!.

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La humillación y el sometimiento.

Hace unas semanas apareció una noticia en el Mundo hablando sobre Ladislao Martínez, un histórico del ecologismo. Su impulso en la lucha contra la privatización del agua en Madrid ha activado la acción mediática del Poder, el cual utiliza las armas de siempre. Aunque se ha desenmascarado suficientemente es interesante observar cómo siguen la vieja estrategia de calumnia que algo queda.

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¿El pago de la deuda?

Las apariencias engañan y en el tema de la crisis más. Hay demasiado prestidigitador, juego de imágenes donde nos enseñan una cosa, pero en realidad es otra. Un ejemplo es el pago de la deuda, la cual es una de las causas de la crisis, pero no por ella misma como nos hacen ver, sino por la corrupción entorno a la misma.

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Empleo y crecimiento económico

El problema de la crisis económica actual es que nos cuestiona su esencia misma como modelo, lo cual es lo novedoso de esta crisis. También la falta de análisis coherentes y reales. Siempre se está buscando un culpable, una salida espectacular, o aplicar medidas que no hacen sino agudizar la crisis.

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¡NO son los mercados quienes imponen sus condiciones!

Son los grandes capitales. No hay mayor falacia que la que se repiten en los medios de comunicación y que pretendidos expertos repiten hasta la saciedad para que desviar la atención. No es cierto. De esta manera se enmascara lo que es en realidad la crisis.

 

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Economía financiera y desarrollo sostenible

Es posible encontrar una relación de equilibrio entre la economía y el medio ambiente para conseguir un desarrollo sostenible. Es necesario cambiar un modelo económico que está en una crisis crónica y aplicar la Renta Básica, la cual es medida de adaptación a la nueva realidad definida por la globalización, el liderazgo de la economía financiera sobre la productiva, el progreso tecnológico y el peligro del deterioro medioambiental.

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Una sociedad diseñada, las vacaciones, etc.

Las sociedades cambian según los modelos de vida que  definen lo que es la civilización. Nuestra época viene marcada por una serie de características que debemos conocer para evitar su colapso, ya que la nuestra es una sociedad consciente de sí misma y podríamos regularla, sólo que esa conciencia de sí misma hizo que fuera diseñada y es difícil salir del diseño porque ha desvirtuado todo y nos atrapa con trampas como las vacaciones.

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Errores contra la crisis

La crisis actual demuestra que las teorías económicas son las que han entrado en recesión, se deben de adaptar como base creando unas de nuevas  . Muchas llegan a ser la parte culta de la mentira que nos cuentan. Vivimos una crisis de empleo que se vio venir hace mucho tiempo y no se quiere hacer nada simplemente por cuestiones de poder y de control sobre la ciudadanía.

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Capitalismo global, el desastre anunciado

La lectura de los libros de Ramón Fernández Durán aporta una serie de datos que nos debe hacer pensar sobre qué está pasando en nuestro mundo actual y qué puede pasar si no actuamos teniendo en cuenta los criterios ecológicos de los que nos habla.

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Las multinacionales, el nuevo imperialismo

El libro sobre la globalización y la muerte de la democracia de Noreena Hertz, “El poder en la sombra”(2002) aporta muchos datos y análisis de la nueva realidad que se nos impone sin que seamos capaces de reaccionar como pueblo. El poder técnico de occidente aplasta la conciencia de sus ciudadanos.

 

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Una reforma laboral kafkiana

Se usa muchas veces la expresión “esto es kafkiano”, pero ¿qué quiere decir exactamente?. Franz Kafka, describió el mundo moderno de una manera muy precisa y acertada.  A medida que ha ido avanzando el tiempo parece que se quiere imitar lo que escribió este autor checoslovaco.

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Tercera ola, la productividad del paro.

Hay un avance evolutivo en todas las sociedades que es impulsado siempre por los cambios materiales. Lo fue el fuego, las herramientas de hierro, la máquina de vapor, la pólvora, la electricidad, el motor por explosión, hoy la informática. Los grandes conflictos suceden por no adaptar la conducta y el pensamiento a la transformación de la realidad, lo cual necesariamente afecta a todos los campos de la actividad humana, especialmente la economía.

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